Skip to main content
Revista Española de Salud Pública logoLink to Revista Española de Salud Pública
. 2020 Sep 7;93:e201911065. [Article in Spanish]
View full-text in English

Drogas y consumo de alto riesgo: patrón epidemiológico a partir de análisis de cabello en el contexto forense

M José Burgueño 1,, Sergio Sánchez 1, M Ángeles Castro 2, Ramona Mateos-Campos 3
PMCID: PMC11582838  PMID: 31767827

RESUMEN

Fundamentos:

Las encuestas epidemiológicas son las fuentes básicas de información sobre el consumo de drogas, aunque presentan algunas limitaciones en este campo: sus resultados pueden verse condicionados por la falta de veracidad de las respuestas y el método de muestreo dificulta la detección de comportamientos de baja prevalencia en las poblaciones diana. El objetivo de esta investigación fue establecer el patrón epidemiológico del consumo de drogas en la población sometida a análisis de drogas en cabello en el marco de investigaciones judiciales, con el fin de aportar una fuente de información adicional al conocimiento del consumo de drogas de alto riesgo.

Sujetos y métodos:

Se realizó un estudio transversal de consumo de drogas en la población sometida a análisis de drogas en cabello en el contexto forense (N=5.292). Se obtuvo la prevalencia de consumo de cannabis, cocaína, heroína, ketamina, anfetamina (AP), metanfetamina (MA), 3,4-metilendioxi-metanfetamina (MDMA), 3,4-metilendioxianfetamina (MDA), 3,4-metilendioxi-N-etilamphetamina (MDEA) y metadona. Se analizó la asociación entre el consumo de drogas y los factores demográficos, así como de sus tendencias, mediante la prueba de Chi-cuadrado de Pearson. Se obtuvo la distribución de frecuencias de las concentraciones de drogas en cabello y se evaluó en relación con el sexo y la edad, utilizando los métodos no paramétricos U de Mann-Whitney y H de Kruskal-Wallis.

Resultados:

En el periodo 2013-2015, la prevalencia de consumo de cocaína fue particularmente elevada (49%) en la población estudiada, próxima a la de cannabis (54%). Las tasas de consumo de heroína, metadona, MDMA y anfetamina resultaron entre un 10% y un 18%. Durante el período estudiado, se registró un aumento significativo del consumo de MDMA, heroína y anfetamina, así como una disminución significativa del consumo de metadona.

Conclusiones:

Cannabis y cocaína son las drogas de abuso más frecuentes entre la población sometida a análisis de drogas en cabello en el marco de investigaciones judiciales en el periodo estudiado, si bien las proporciones de consumidores de heroína, MDMA y anfetamina muestran una tendencia creciente. Los patrones de consumo varían en función de la edad y del sexo, observándose disminución del consumo de cannabis y MDMA e incremento del consumo de heroína y metadona al aumentar la edad. El consumo de cannabis, cocaína y MDMA resulta más prevalente en hombres y el de metadona en mujeres.

Palabras clave: Consumo de drogas, Análisis de cabello, Análisis de drogas, Epidemiología

INTRODUCCIÓN

Las fuentes básicas de información sobre el consumo de drogas, tanto en España como en Europa y a nivel mundial, son encuestas epidemiológicas realizadas en la población general y escolar. La realización conjunta de encuestas y análisis de drogas en muestras biológicas detecta mayor consumo de drogas que la utilización de uno solo de estos métodos1,2, si bien este enfoque no es factible en la práctica habitual de las encuestas.

Por otra parte, el estudio del consumo repetido de drogas mediante su análisis en el cabello es un procedimiento de rutina en la toxicología forense, debido fundamentalmente a que la gran ventana de detección de drogas en el cabello -de varias semanas a años- permite la investigación retrospectiva del consumo3.

El estudio del consumo de drogas a partir de datos procedentes del ámbito forense no sólo tiene gran importancia para mejorar la interpretación de los resultados analíticos, sino que, además, revela patrones de consumo de alto riesgo (HRDU), definido por el Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías como “el consumo de sustancias psicoactivas (excluidas alcohol, tabaco y cafeína) con patrones de alto riesgo (es decir, intensivamente) y/o por vías de administración de alto riesgo, en los últimos 12 meses4. Desde un punto de vista operativo, se considera que cualquier usuario de drogas que haya entrado en contacto con el sistema legal tiene efectivamente un problema con su patrón de consumo y es, por tanto, un consumidor problemático5 o de alto riesgo.

El Servicio de Drogas del Departamento de Madrid del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) analiza alrededor de 1.800 muestras de cabello al año, bajo petición judicial, para demostrar o descartar un historial de consumo repetido de drogas (cannabis, cocaína, heroína, anfetamina y derivados, y ketamina) o fármacos sustitutorios (metadona), mayoritariamente en relación con la delimitación de la responsabilidad penal o la reducción de penas aplicables en ciertos casos, debido a evidencias de desintoxicación y/o tratamiento de la drogodependencia.

En este trabajo se estudian los análisis de drogas en cabello efectuados por el citado Servicio de Drogas en el periodo 2013-2015, con el objetivo de profundizar en el conocimiento de los patrones epidemiológicos del consumo de alto riesgo de drogas en el marco de investigaciones judiciales.

SUJETOS Y MÉTODOS

Diseño del estudio

Se realizó un estudio transversal sobre consumo de drogas a partir de resultados de análisis del cabello en el contexto forense, efectuados por el Servicio de Drogas del Departamento de Madrid del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) -cuyo ámbito territorial comprende 9 comunidades autónomas y más de 19 millones de habitantes-, durante el periodo 2013-2015.

Sujetos

Se analizaron 5.292 muestras de cabello de personas involucradas en procedimientos judiciales, incluyendo la zona proximal a la raíz, a fin de evaluar el consumo de sustancias en el periodo temporal más cercano a la toma de muestra.

Con objeto de garantizar la protección de datos personales, el estudio se realizó a partir de una base de datos que no incluía información relativa a la identidad de las personas. Por esta causa, es factible que existan casos de repetición de individuos, debido a que durante el periodo de tres años se realizara más de un análisis de cabello a la misma persona, bien porque entrara en contacto con la Justicia en más de una ocasión o bien por estar sometida a control periódico por orden judicial para acreditar su desintoxicación y/o el tratamiento de la drogodependencia. Estas circunstancias representaron en todo caso un porcentaje pequeño en relación con el total de las muestras de cabello analizadas, por lo que no generaron un sesgo relevante en los resultados.

Las muestras de cabello fueron segmentadas en función de su longitud total y de los períodos de estudio retrospectivo requeridos. En ausencia de solicitud específica, se analizó el cabello en toda su longitud (si esta era inferior a 6,5 cm), lo que supuso el 77% de las muestras, o bien el segmento proximal de 6 cm de longitud (si su longitud era igual o superior a 6,5 cm). Las longitudes más frecuentes fueron entre 6 y 6,5 cm (25%), entre 3 y 3,5 cm (21%), entre 2 y 2,5 cm (19%) y entre 4 y 4,5 cm (15%).

Sustancias analizadas

Se investigó el consumo de cannabis, cocaína, heroína, anfetamina (AP), metanfetamina (MA), 3,4-metilendioxianfetamina (MDA), 3,4-metilendioximetanfetamina (MDMA), 3,4-metilendioxietil- anfetamina (MDEA), ketamina, y metadona.

Las sustancias analizadas se incluyeron en tres perfiles analíticos:

  1. Perfil cannabinoides (N=4.631): Δ9-tetrahidrocannabinol (THC) y cannabinol (CBN).

  2. Perfil de Coca-Opi-Mtd-Ket (N=4.951):

    • - Cocaína y metabolitos: metilecgonina, benzoilecgonina (BZE) y etilbenzoilecgonina (generado en caso de consumo conjunto de cocaína y alcohol etílico).
    • - Opiáceos: heroína, 6-monacetilmorfina (MAM), morfina y codeína.
    • - Metadona.
    • - Ketamina y su metabolito norketamina.
  3. Perfil anfetaminas (N=4.334): AP, MA, MDA, MDMA y MDEA.

Los tres perfiles se analizaron en 4.232 muestras.

Procedimiento analítico y criterios de interpretación

En todos los casos, el procedimiento analítico consistió en el lavado previo del cabello con diclorometano y la identificación y cuantificación de las sustancias mediante cromatografía de gases-espectrometría de masas, con ionización por impacto electrónico (GC-MS/EI) utilizando monitorización de iones seleccionados, excepto en el caso del CBN cuya determinación fue sólo cualitativa. El método para el perfil Coca-Opi-Mtd-Ket, basado en procedimientos previamente publicados con algunas modificaciones6,7,8, incluyó incubación en metanol a 60 °C durante 24 horas en presencia del patrón interno deuterado (cocaína-d3), sonicación en baño de ultrasonidos y derivatización con anhídrido pentafluoropropiónico (PFPA) y hexafluoroisopropanol (HFIP). El procedimiento para los restantes perfiles incluyó digestión alcalina a 95 °C durante 10 minutos, en presencia de patrones internos (AP-d5, MDMA-d5 y THC-d3), extracción líquido-líquido de cannabinoides, extracción en fase sólida de anfetaminas y su derivatización con PFPA9.

Los resultados analíticos se interpretaron teniendo en cuenta los límites de confirmación recomendados por la Society of Hair Testing (SoHT) para identificar el consumo repetido de drogas10, así como los límites de detección y cuantificación de los métodos utilizados. Se aplicaron los siguientes criterios para confirmar un caso positivo de consumo repetido de drogas:

  1. Cannabis: THC ≥ 0,05 ng/mg e identificación de CBN.

  2. Cocaína: cocaína ≥ 0,50 y BZE ≥ 0,05 ng/mg de cabello.

  3. Heroína: MAM y morfina, ambos ≥ 0,20 ng/mg de cabello.

  4. Anfetamina y compuestos relacionados: ≥ 0.20 ng/mg de cabello.

  5. Ketamina: ketamina ≥ 0,50 y norketamina ≥ 0,10 ng/mg de cabello.

  6. Metadona: ≥ 0,50 ng/mg de cabello.

Los resultados negativos no descartaron el consumo esporádico de las sustancias analizadas en el período de tiempo contemplado.

Análisis estadístico

Se obtuvo la distribución por sexo y edad de la población de origen de las muestras de cabello, expresando los resultados en frecuencia (N) y porcentaje (%).

A partir de los resultados cualitativos (positivo frente a negativo) para cada sustancia estudiada, se realizaron los siguientes análisis:

  1. Obtención de estadísticos descriptivos por anualidad y para el período 2013-2015: proporción total de consumidores y proporción de consumidores por edad y sexo.

  2. Comparación de proporciones de consumidores en relación con anualidad, edad y sexo mediante la prueba de Chi-cuadrado de Pearson. Cuando esta prueba no pudo aplicarse porque la frecuencia esperada de un grupo resultó inferior a 5, dicho grupo se excluyó del análisis estadístico (por ejemplo, muestras de menores de edad, en la asociación entre consumo y edad). Dado el gran tamaño de la muestra (N=5.292), se prefirió la Chi-cuadrado de Pearson a la prueba exacta de Fisher para adoptar un enfoque más conservador en grupos con número pequeño de casos.

A partir de los resultados cuantitativos de analito en las muestras positivas, se realizaron las siguientes operaciones:

  1. Obtención de distribuciones de frecuencias de los niveles de concentración (ng/mg cabello). Estas distribuciones no cumplieron los criterios de normalidad, sino que generalmente resultaron más apuntadas que la distribución gaussiana y con asimetría positiva (los valores más bajos fueron los más frecuentes).

  2. Obtención de estadísticos descriptivos: Mediana (Md=P50) y percentiles 25 y 75.

  3. Comparación de distribuciones en relación con anualidad, sexo y edad, utilizando métodos no paramétricos que no requieren el cumplimiento de criterios de normalidad: Mann-Whitney U para variables con dos categorías y Kruskal-Wallis H para variables con más de dos categorías.

El análisis estadístico se llevó a cabo con el software IBM SPSS Statistics 21, utilizando un nivel de significación del 5%.

RESULTADOS

La distribución por sexo y edad de la población estudiada se recoge en la tabla 1. Más del 88% de las muestras de cabello procedieron de hombres. Para ambos sexos, la edad media fue de 35 años -al igual que su mediana- y los grupos de edad entre 25 y 44 años tuvieron el mayor número de casos.

Tabla 1. Población estudiada: parámetros demográficos, distribución por anualidad y total 2013-2015.

graphic file with name 1135-5727-resp-93-e201911065-g001.jpg

Resultados cualitativos

El cannabis fue la droga más consumida, con una proporción de consumidores del 54% en el conjunto del período 2013-2015 (tabla 2). La prevalencia del consumo de cocaína superó el 49%. La anfetamina y la MDMA mostraron valores muy inferiores, del 17% y 14% respectivamente. La heroína y la metadona presentaron prevalencias similares entre sí, del 10% y 11%. La ketamina y la metanfetamina tuvieron prevalencias menores del 1%, la MDA no alcanzó el 0,1% y no se detectaron casos de consumo de MDEA.

Tabla 2. Casos positivos: distribución de la concentración de sustancia en cabello, en el conjunto del periodo 2013-2015.

graphic file with name 1135-5727-resp-93-e201911065-g002.jpg

La MDMA, la heroína y la anfetamina mostraron aumentos significativos de consumo entre 2013 y 2015, con incrementos relativos de prevalencia del 48,6% (p=0,0001), del 26,3% (p=0,036) y del 18,4% (p=0,008) respectivamente (figura 1). Los aumentos experimentados por el cannabis y la cocaína no fueron significativos. La metadona mostró una disminución relativa del 25,3% (p=0,013), mientras que las reducciones de prevalencia en el consumo de ketamina y de metanfetamina no fueron significativas.

Figura 1. Prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas en la población estudiada: evolución 2013-2015 (Proporción casos positivos/ casos analizados).

Figura 1.

Considerando todo el período 2013-2015, se encontró una mayor proporción de consumidores de cannabis (p=0,024), cocaína (p=0,002) y MDMA (p=0,007) entre los hombres, una mayor proporción de consumidores de metadona entre las mujeres (p=0,0001) y diferencias no significativas en el consumo de heroína y anfetamina en relación con el sexo (figura 2).

Figura 2. Prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas en la población estudiada, estratificada por sexo, total periodo 2013-2015 (Proporción casos positivos/ casos analizados).

Figura 2.

Considerando conjuntamente edad y sexo, se observaron cuatro patrones de consumo diferentes:

  1. El cannabis y la MDMA mostraron la mayor proporción de consumidores en el grupo de edad más joven y una disminución continua de esa proporción al aumentar la edad (figura 3.1). Entre los hombres, estas diferencias de consumo en relación con la edad fueron significativas para ambas drogas entre los grupos de 15 a 64 años (p=0,0001), mientras que entre las mujeres no resultaron significativas.

  2. La heroína y la metadona mostraron un aumento progresivo de la proporción de consumidores al aumentar la edad, alcanzando su máximo en el grupo de 45 a 54 años (figura 3.2). Estas diferencias fueron significativas para ambas sustancias en los hombres entre los grupos de edad de 15 a 64 años (p=0,0001) y en las mujeres entre los grupos de 15 a 54 años (heroína: p=0,007; metadona: p=0,002).

  3. La cocaína mostró diferencias significativas entre los grupos de 15 a 64 años en ambos sexos (hombres: p 0,011; mujeres: p=0,027). Las diferencias fueron más acusadas entre las mujeres, que mostraron una proporción de consumo muy inferior en el grupo más joven y la mayor proporción a una edad más temprana que los hombres (figura 3.3).

  4. La anfetamina no mostró diferencias significativas de prevalencia de consumo en relación con la edad, ni en hombres ni en mujeres (figura 3.3).

Figura 3. Prevalencia de consumo por edad y sexo, total periodo 2013-2015 (proporción casos positivos / casos analizados). De arriba a abajo: 3.1. Cannabis y MDMA, 3.2. Heroína y metadona, 3.3. Cocaína y anfetamina.

Figura 3.

Resultados cuantitativos

Las diferencias en los resultados de concentración de drogas en cabello obtenidos en poblaciones y anualidades diferentes requieren que cada laboratorio realice sus propios estudios estadísticos para facilitar la interpretación de los resultados cuantitativos, de manera que a partir de la distribución estadística se puedan establecer los siguientes rangos de concentración de analito:

  1. Rango bajo: concentración inferior al percentil 25.

  2. Rango medio: concentración entre los percentiles 25 y 75.

  3. Rango alto: concentración superior al percentil 75.

En la tabla 2 se muestran los percentiles 25 y 75 que delimitan estos rangos en la población estudiada, así como los valores de las medianas. THC y MAM fueron las únicas sustancias cuyas distribuciones de concentración en cabello mostraron diferencias significativas a lo largo del período estudiado.

La concentración de THC en cabello aumentó entre 2013 (Md=0,51 ng/mg) y 2014 (Md=0,72 ng/mg) (p=0,007). Se observó mayor concentración de THC en los hombres (Md=0,68 ng/mg) que en las mujeres (Md=0,36 ng/mg) (p=0,0001). La concentración de THC en cabello disminuyó progresivamente en los hombres al aumentar la edad (p=0,003), mientras que en las mujeres las diferencias no resultaron significativas (tabla 3).

Tabla 3. Casos positivos: distribución de la concentración de sustancia en cabello en el conjunto del periodo 2013-2015, estratificada por rango de edad y sexo.

graphic file with name 1135-5727-resp-93-e201911065-g006.jpg

Se observó mayor concentración de cocaína en los hombres (Md=11.48 ng/mg) que en las mujeres (Md=7.41 ng/mg) (p=0.002). En los hombres hubo diferencias significativas en relación con la edad (p=0,0001). Así, los niveles de cocaína fueron inferiores en el grupo más joven y presentaron valores máximos en los grupos entre 25 y 44 años. Entre las mujeres, las diferencias no fueron significativas (tabla 3).

En relación con el consumo de heroína, la concentración de MAM en cabello fue menor en 2013 (2013: Md=2,49 ng/mg; 2014: Md=4,18 ng/mg; 2015: Md=3,35 ng/mg) (p=0,040). Las distribuciones de concentración de MAM no mostraron diferencias significativas con respecto al sexo ni a la edad (tabla 3).

La metadona reflejó una distribución de frecuencias de concentración en cabello muy diferente al resto de las sustancias estudiadas. Fue muy homogénea en todos los rangos de concentración, en lugar de presentar una distribución asimétrica con las mayores proporciones de casos en los niveles de concentración más bajos. La concentración de metadona en cabello no presentó diferencias significativas por sexo ni edad (tabla 3).

La distribución de concentración de anfetamina no mostró diferencias por sexo, mientras que en relación con la edad hubo diferencias significativas en los hombres entre los grupos de 15 a 65 años (p=0,0001). El valor más alto de Md resultó en el grupo entre 45 y 54 años (4,06 ng/mg). Entre los consumidores de MDMA, no hubo diferencias significativas por sexo ni edad (tabla 3).

DISCUSIÓN

El cannabis y la cocaína son las drogas de abuso más consumidas por la población sometida a análisis de drogas en cabello en el marco de investigaciones judiciales, en el periodo 2013-2015, si bien las proporciones de consumidores de heroína, MDMA y anfetamina muestran una tendencia creciente. Los patrones de consumo varían en función de la edad y el sexo. Se observa una disminución del consumo de cannabis y MDMA y un incremento del consumo de heroína y metadona al aumentar la edad. Las prevalencias del consumo de cannabis, cocaína y MDMA resultan mayores en los hombres, y la de metadona en las mujeres.

En relación con los resultados cuantitativos de concentración de sustancia psicoactiva en cabello, se observa aumento de la concentración de THC y MAM en el periodo de estudio. Se comprueba una mayor concentración de THC en los hombres más jóvenes (15-24 años) y una mayor concentración de cocaína en los hombres de los grupos entre 25 y 44 años.

Los estudios sobre consumo de drogas en poblaciones específicas, basados en exámenes médicos, pruebas diagnósticas, ingresos para tratamiento de deshabituación y urgencias hospitalarias debido al consumo de sustancias psicoactivas11,12, a infecciones en los consumidores de drogas13 y a la mortalidad relacionada con las drogas14, no permiten generalmente la estimación directa de la prevalencia en la población general. Ello se debe a las limitaciones metodológicas derivadas de la falta de aleatoriedad del muestreo. Sin embargo, estos estudios proporcionan información muy relevante para la planificación y prestación de servicios de promoción de la salud y para la prevención y tratamiento de enfermedades.

Los datos aportados por los sistemas de salud y registros oficiales tienen la ventaja añadida de evitar los sesgos debidos a la falta de veracidad en las respuestas. Diversos estudios han demostrado la tendencia de los encuestados a no reconocer el consumo de determinadas drogas, como la heroína o la cocaína, de manera que las estimaciones de prevalencia pueden subestimar ese consumo, especialmente en casos de consumo reciente15,16,17,18,19,20,21).

Así como el uso de los sistemas de salud por parte de los consumidores de drogas es una fuente común de datos epidemiológicos, este estudio plantea la importancia de utilizar el contacto de los consumidores de drogas con los sistemas jurídicos como una valiosa fuente de información, teniendo en cuenta que los datos proporcionados por los análisis de drogas en muestras biológicas con fines legales representan información objetiva sobre patrones de consumo de alto riesgo, que de otra manera no sería de fácil acceso.

En el período 2013-2015, la prevalencia de consumo entre la población sometida a análisis de drogas en el cabello en el contexto de procesos judiciales en el ámbito territorial del Departamento de Madrid del INTCF es de 8 a 100 veces superior, dependiendo de la sustancia, a la prevalencia en la población general española, estimada a partir de encuestas22.

Con excepción de la heroína, todas las drogas analizadas en el cabello muestran asimismo mayor prevalencia de consumo en el grupo estudiado que en los internos en prisión en el período de 30 días previos a su ingreso, estimado asimismo a partir de encuestas realizadas en las instituciones penitenciarias (ESDIP)23,24. Estas diferencias pueden justificarse en cierta medida por las diferencias existentes en los métodos de muestreo y en los métodos utilizados para acreditar el consumo de drogas. En relación con este último aspecto, se han mencionado ya con anterioridad las diferencias obtenidas entre las pruebas analíticas y las respuestas a encuestas, debidas a la falta de veracidad en las respuestas. En relación con el muestreo, en el caso de las ESDIP de 2016 la muestra encuestada de 5.024 internos está seleccionada entre un total de 50.671 internos, de forma aleatoria y proporcional al número de internos en cada centro y a su nacionalidad, y de modo aproporcional por género, sobrerrepresentado a las mujeres. En el caso de las muestras de cabello, el muestreo no es aleatorio, sino que se incluyen en el estudio todos los 5.292 especímenes cuya zona proximal fue analizada para detección de drogas en el periodo considerado. En la gran mayoría de los casos estudiados, el interés del análisis se centra en la valoración de la imputabilidad del acusado, dado que los resultados positivos en el análisis de drogas en el cabello contribuyen a la demostración de circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal relacionadas con la drogadicción, de conformidad con el Código Penal vigente en España. Como consecuencia, el análisis de drogas en el cabello -prueba mayoritariamente solicitada por la defensa del acusado- presenta elevados porcentajes de casos positivos.

La prevalencia del consumo de cocaína es particularmente alta (49%) entre la población sometida a análisis de drogas en el cabello en el contexto forense, y está cercana a la del cannabis (54%), la sustancia más consumida entre las diez analizadas. Si bien no son poblaciones comparables, la similitud de la prevalencia de ambas drogas contrasta con los datos de la población general, donde el consumo de cannabis (6,6% durante los últimos 30 días en 2013) superó en más de seis veces al de cocaína (1%)22.

La proporción de consumidores de cannabis en la muestra analizada supera en un 16% la obtenida en la encuesta ESDIP correspondiente a 2016, según la cual el 37,8% de los internos había consumido cannabis en los 30 días anteriores al ingreso en la institución24, siendo dicha droga la de mayor prevalencia en esta población. Por su parte, los datos de la ESDIP de 2011 habían sido ligeramente superiores: el 39,8% había consumido cannabis en los últimos 30 días en libertad23.

La prevalencia de consumo de cocaína en la muestra analizada en el periodo 2013-2015, por su parte, supera en un 17% a la obtenida en la población penitenciaria en 2016. Los resultados de la ESDIP de 2016 exponen que el 31,8% de los internos había consumido cocaína en los 30 días anteriores al ingreso en la institución (24,8% en polvo y 16,2% como cocaína base)24. Por su parte, los resultados obtenidos en la encuesta ESDIP de 2011 fueron superiores para la cocaína en polvo (27,4%) e inferiores para la cocaína base (18,5%)23.

La prevalencia del consumo de anfetamina en la población estudiada supera el 17%, triplicando la prevalencia del consumo de anfetaminas (AP y/o MA) en los últimos 30 días previos al ingreso en prisión, en la población penitenciaria española en 2016 (4,9%)24, similar al valor obtenido en 2011 (4,6%)23. Entre las dos sustancias, la anfetamina ha sido siempre la más común en Europa en general, y en España en particular, por lo que la información proporcionada por las estadísticas e informes oficiales en relación con las anfetaminas se refiere principalmente a AP.

La proporción de consumidores de MDMA (éxtasis) en la población objeto de estudio se aproxima al 14%, valor que casi triplica la prevalencia del consumo de MDMA en la población penitenciaria española en los últimos 30 días en libertad en 2016 (4,9%)24, que se mantuvo prácticamente constante en comparación con 2011 (4,8%)23.

La prevalencia del consumo de heroína en la muestra analizada (10%) es inferior a la de metadona (11%) y es menor que la proporción de consumidores de heroína en los 30 días previos al ingreso en instituciones penitenciarias obtenida por la ESDIP en 2016 (12,2%)24. En relación con el consumo de metadona, dicha encuesta recoge únicamente la prevalencia del consumo sin prescripción, que en los 30 días anteriores al ingreso en prisión asciende al 4,6%. Los resultados del análisis del cabello incluyen el consumo de metadona con y sin prescripción médica. Su elevado valor en relación con las cifras obtenidas por la ESDIP puede estar relacionado con la existencia de un porcentaje de casos de suspensión de penas de prisión en la población estudiada, en los que debe acreditarse la deshabituación del sujeto o la continuidad del tratamiento, si bien no se conoce el número de individuos que pueden hallarse en esta circunstancia.

Entre 2013 y 2015 se produce un aumento significativo de la prevalencia del consumo de MDMA, heroína y anfetamina entre la población estudiada, así como una disminución significativa del consumo de metadona.

Por otra parte, los análisis de drogas en el cabello con fines legales, permiten detectar drogas con una prevalencia de consumo inferior al 1% en ese contexto, como la metanfetamina, la MDA o la ketamina, que sólo se estudian como grupos de sustancias (por ejemplo, anfetaminas y alucinógenos) en las encuestas.

El consumo de drogas entre las personas sometidas a procedimientos judiciales muestra diferencias significativas en relación con el género: el cannabis, la cocaína y la MDMA tienen mayor prevalencia de consumo en los hombres (con diferencias de 6, 7 y 4 puntos porcentuales, respectivamente), mientras que el consumo de metadona resulta mayor en las mujeres (con una diferencia de 5 puntos porcentuales). Los datos de la ESDIP de 2016 muestran que la prevalencia de consumo de cannabis, cocaína, heroína, anfetamina y MDMA en los últimos 30 días en prisión es superior en hombres, siendo la diferencia más acusada en el caso del cannabis (20,2% frente a 8,7%). Únicamente la metadona sin prescripción tiene mayor prevalencia entre las mujeres24.

Las diferencias de consumo de cocaína, heroína y metadona en relación con la edad son significativas en ambos sexos, en las personas inmersas en procedimientos judiciales. Sin embargo, en el caso del cannabis y la MDMA sólo son significativas en los hombres. La heroína y la metadona muestran un aumento progresivo de la proporción de consumidores al aumentar la edad, alcanzando un máximo en el grupo de edad entre los 45 y los 54 años. Por el contrario, el cannabis y la MDMA muestran la mayor proporción de consumidores en el grupo de edad más joven (entre 15 y 24 años) y una disminución continua de la prevalencia al aumentar la edad.

Los patrones de consumo en función de la edad son ligeramente distintos en prisión. Para cannabis, cocaína y anfetamina, la mayor prevalencia de consumo se produce en 2016 en menores de 25 años, con una disminución continua de la proporción de consumidores al aumentar la edad. El consumo de heroína y MDMA presenta su máximo entre los internos de 25 a 35 años, con una disminución posterior de la prevalencia al aumentar la edad24.

Los resultados del presente estudio no son directamente comparables con los expuestos en las escasas publicaciones relativas a grandes series de análisis de drogas en el cabello, debido principalmente a que las poblaciones de origen son muy diferentes. En dichos trabajos, la mayoría de los análisis fueron realizados en el contexto de la obtención o recuperación del permiso de conducir25,26,27.

En relación con los resultados cuantitativos de concentración de drogas en el cabello, se ha propuesto la utilización de estudios estadísticos de poblaciones suficientemente grandes, para interpretar comparativamente resultados obtenidos en el mismo laboratorio28. En este sentido, el hallazgo del incremento de la concentración de THC entre 2013 y 2014 refleja un posible aumento en las cantidades consumidas y/o en la frecuencia del consumo y/o en la riqueza de las sustancias consumidas. Por otra parte, la homogeneidad de la distribución de frecuencias de la concentración de metadona en el cabello pone de manifiesto que, al tratarse de un fármaco, puede dosificarse correctamente. Incluso en casos de uso sin prescripción facultativa, el consumidor puede controlar la dosis para lograr un determinado efecto.

Hasta donde sabemos, este es el primer estudio en el que se utilizan datos cuantitativos de análisis del cabello con fines epidemiológicos, para evaluar los patrones de consumo de drogas en relación con el sexo o la edad. Las concentraciones de THC y cocaína en el cabello resultan más altas en los hombres, lo que concuerda con hallazgos previos de consumo más intensivo o más frecuente de esas drogas por parte de hombres29,30.

No se disponía de información relativa a las cantidades de droga consumidas por las personas incluidas en el estudio, ni a la frecuencia de consumo, ni a la forma en que se consumió (por ejemplo, marihuana frente a resina de cannabis o cocaína base frente a clorhidrato de cocaína). Esta limitación impidió realizar el análisis de correlaciones entre dichos parámetros y la concentración de la sustancia en cabello, que habría resultado de gran interés.

El estudio de la prevalencia del consumo de drogas en el contexto forense proporciona un enfoque adicional para conocer el consumo de alto riesgo de drogas. La información epidemiológica revelada a través del estudio de grandes series de datos de análisis del cabello realizados con fines legales es especialmente relevante en el caso de drogas con baja prevalencia de consumo en la población general. Por consiguiente, a partir de datos procedentes de toxicología forense, la epidemiología forense aporta un conocimiento fundamentado sobre el consumo de drogas, que además puede ser útil para adoptar medidas adecuadas de salud pública destinadas a prevenir el consumo de drogas y a minimizar sus efectos.

Footnotes

Cita sugerida: Burgueño MJ, Sánchez S, Castro MA, Mateos-Campos R. Drogas y consumo de alto riesgo: patrón epidemiológico a partir de análisis de cabello en el contexto forense. Rev Esp Salud Pública. 2019;93: 26 de noviembre e201911065.

BIBLIOGRAFÍA

  • 1.1. Fendrich M, Johnson TP, Wislar JS, Hubbell A, Spiehler V. The utility of drug testing in epidemiological research: results from a general population survey. Addiction. 2004;99: 197-208. http://dx.doi.org/10.1046/j.1360-0443.2003.00632.x. [DOI] [PubMed]; Fendrich M, Johnson TP, Wislar JS, Hubbell A, Spiehler V. The utility of drug testing in epidemiological research: results from a general population survey. Addiction. 2004;99:197–208. doi: 10.1046/j.1360-0443.2003.00632.x. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 2.2. Gjerde H, Øiestad EL, Christophersen AS. Using biological samples in epidemiological research on drugs of abuse. Norsk Epidemiologi. 2011; 1(21): p. 5-14. http://dx.doi.org/10.5324/nje.v21i1.1420; Gjerde H, Øiestad EL, Christophersen AS. Using biological samples in epidemiological research on drugs of abuse. Norsk Epidemiologi. 2011;1(21):5–14. doi: 10.5324/nje.v21i1.1420. [DOI] [Google Scholar]
  • 3.3. Mieczkowski T. The use of hair analysis for the detection of drugs: an overview. J Clin Forensic Med. 1996; 3: p. 59-71. http://dx.doi.org/10.1016/S1353-1131(96)90009-7. [DOI] [PubMed]; Mieczkowski T. The use of hair analysis for the detection of drugs: an overview. J Clin Forensic Med. 1996;3:59–71. doi: 10.1016/S1353-1131(96)90009-7. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 4.4. European Monitoring Centrefor Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). High-risk drug use* key epidemiological indicator: PDU (Problem drug use) revision summary. 2013. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/activities/hrdu. (acceso 8/12/2017).; European Monitoring Centrefor Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) High-risk drug use* key epidemiological indicator: PDU (Problem drug use) revision summary. 2013. [acceso 8/12/2017]. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/activities/hrdu.
  • 5.5. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). Key Epidemiological Indicator: Prevalence of problem drug use. Recommended Draft Technical Tools and Guidelines. 2004. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/system/files/publications/321/Guidelines_Prevalence_Revision_280704_b-1_124620.pdf. (acceso 8/12/2017).; European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) Key Epidemiological Indicator: Prevalence of problem drug use. [acceso 8/12/2017];Recommended Draft Technical Tools and Guidelines. 2004 Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/system/files/publications/321/Guidelines_Prevalence_Revision_280704_b-1_124620.pdf.
  • 6.6. Grinstead GF. A closer look at acetyl and pentafluoropropionyl derivatives for quantitative analysis of morphine and codeine by Gas Chromatography/Mass Spectrometry. J Anal Toxicol. 1991; 15(6): p. 293-298. https://doi.org/10.1093/jat/15.6.293. [DOI] [PubMed]; Grinstead GF. A closer look at acetyl and pentafluoropropionyl derivatives for quantitative analysis of morphine and codeine by Gas Chromatography/Mass Spectrometry. J Anal Toxicol. 1991;15(6):293–298. doi: 10.1093/jat/15.6.293. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 7.7. Aderjan RE, Schmitt G, Wu M, Meyer C. Determination of cocaine and benzoylecgonine by derivatization with iodomethane-D3 or PFPA/HFIP in human blood and urine using GC/MS (EI or PCI Mode). J Anal Toxicol. 1993; 17(1): p. 51-55. https://doi.org/10.1093/jat/17.1.51. [DOI] [PubMed]; Aderjan RE, Schmitt G, Wu M, Meyer C. Determination of cocaine and benzoylecgonine by derivatization with iodomethane-D3 or PFPA/HFIP in human blood and urine using GC/MS (EI or PCI Mode) J Anal Toxicol. 1993;17(1):51–55. doi: 10.1093/jat/17.1.51. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 8.8. Moeller MR, Fey P, Wennig R. Simultaneous determination of drugs of abuse (opiates, cocaine and amphetamine) in human hair by GCMS and its application to a methadone treatment program. Forensic Sci Int. 1993; 63: p. 185-206. http://dx.doi.org/10.1016/0379-0738(93)90273-D. [DOI] [PubMed]; Moeller MR, Fey P, Wennig R. Simultaneous determination of drugs of abuse (opiates, cocaine and amphetamine) in human hair by GCMS and its application to a methadone treatment program. Forensic Sci Int. 1993;63:185–206. doi: 10.1016/0379-0738(93)90273-D. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 9.9. Burgueño MJ, Alonso A, Sánchez S. Amphetamines and cannabinoids testing in hair: Evaluation of results from a two-year period. Forensic Sci Int. 2016; 265: p. 47-53. http://dx.doi.org/10.1016/j.forsciint.2016.01.003. [DOI] [PubMed]; Burgueño MJ, Alonso A, Sánchez S. Amphetamines and cannabinoids testing in hair: Evaluation of results from a two-year period. Forensic Sci Int. 2016;(265):47–53. doi: 10.1016/j.forsciint.2016.01.003. Disponible en: [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 10.10. Cooper GA, Kronstrand R, Kintz P. Society of Hair Testing guidelines for drug testing in hair. Forensic Sci Int. 2012; 218: p. 20-24. https://dx.doi.org/10.1016/j.forsciint.2011.10.024 [DOI] [PubMed]; Cooper GA, Kronstrand R, Kintz P. Society of Hair Testing guidelines for drug testing in hair. Forensic Sci Int. 2012;(218):20–24. doi: 10.1016/j.forsciint.2011.10.024. Disponible en: [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 11.11. European Commission DG Justice. Final Report of the European Drug Emergencies Network (Euro-DEN). 2015. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/activities/emergencies#section1. (acceso 8/12/2017).; European Commission DG Justice [acceso 8/12/2017];Final Report of the European Drug Emergencies Network (Euro-DEN) 2015 Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/activities/emergencies#section1.
  • 12.12. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). Treatment demand indicator (TDI) standard protocol 3.0: Guidelines for reporting data on people entering drug treatment in European countries. 2012. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/publications/manuals/tdi-protocol-3.0. (acceso 8/12/2017).; European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) [acceso 8/12/2017];Treatment demand indicator (TDI) standard protocol 3.0: Guidelines for reporting data on people entering drug treatment in European countries. 2012 Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/publications/manuals/tdi-protocol-3.0.
  • 13.13. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). An overview of the drug-related infectious diseases (DRID) key indicator. 2009. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/publications/methods/drid-overview. (acceso 8/12/2017).; European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) [acceso 8/12/2017];An overview of the drug-related infectious diseases (DRID) key indicator. 2009 Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/publications/methods/drid-overview.
  • 14.14. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). An overview of the drug-related deaths (DRD) key indicator. 2017. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/publications/methods/drd-overview. (acceso 8/12/2017).; European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) [acceso 8/12/2017];An overview of the drug-related deaths (DRD) key indicator. 2017 Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/publications/methods/drd-overview.
  • 15.15. Friguls B, Joya X, Garcia-Serra J, Gómez-Culebras M, Pichini S, Martinez S et al. Assessment of exposure to drugs of abuse during pregnancy by hair analysis in a Mediterranean island. Addiction. 2010; 107: p. 1471-1479. http://dx.doi.org/10.1111/j.1360-0443.2012.03828.x. [DOI] [PubMed]; Friguls B, Joya X, Garcia-Serra J, Gómez-Culebras M, Pichini S, Martinez S, et al. Assessment of exposure to drugs of abuse during pregnancy by hair analysis in a Mediterranean island. Addiction. 2010;(107):1471–1479. doi: 10.1111/j.1360-0443.2012.03828.x. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 16.16. Lendoiro E, González-Colmenero E, Concheiro-Guisán A, de Castro A, Cruz A, López-Rivadulla M et al. Maternal hair analysis for the detection of illicit drugs, medicines, and alcohol exposure during pregnancy. Ther Drug Monit. 2013; 35(3): p. 296-304. http://dx.doi.org/10.1097/FTD.0b013e318288453f. [DOI] [PubMed]; Lendoiro E, González-Colmenero E, Concheiro-Guisán A, Castro A de, Cruz A, López-Rivadulla M, et al. Maternal hair analysis for the detection of illicit drugs, medicines, and alcohol exposure during pregnancy. Ther Drug Monit. 2013;35(3):296–304. doi: 10.1097/FTD.0b013e318288453f. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 17.17. Yacoubian GJ, VanderWall K, Johnson R, Urbach B, Peters RJ. Comparing the validity of self-reported recent drug use between adult and juvenile arrestees. J Psychoactive Drugs. 2003; 35(2): p. 279-84. http://dx.doi.org/10.1080/02791072.2003.10400010. [DOI] [PubMed]; Yacoubian GJ, VanderWall K, Johnson R, Urbach B, Peters RJ. Comparing the validity of self-reported recent drug use between adult and juvenile arrestees. J Psychoactive Drugs. 2003;35(2):279–284. doi: 10.1080/02791072.2003.10400010. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 18.18. Tassiopoulos K, Bernstein J, Heeren T, Levenson S, Hingson R, Bernstein E. Hair testing and self-report of cocaine use by heoin users. Addiction. 2004; 99: p. 590-597. http://dx.doi.org/10.1111/j.1360-0443.2004.00685.x. [DOI] [PubMed]; Tassiopoulos K, Bernstein J, Heeren T, Levenson S, Hingson R, Bernstein E. Hair testing and self-report of cocaine use by heoin users. Addiction. 2004;(99):590–597. doi: 10.1111/j.1360-0443.2004.00685.x. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 19.19. Musshoff F, Driever F, Lachenmeier K, Lachenmeier D, Banger M, Madea B. Results of hair analyses for drugs of abuse and comparison with self-reports and urine tests. Forensic Sci Int. 2006; 156: p. 118-123. http://dx.doi.org/10.1016/j.forsciint.2004.07.024. [DOI] [PubMed]; Musshoff F, Driever F, Lachenmeier K, Lachenmeier D, Banger M, Madea B. Results of hair analyses for drugs of abuse and comparison with self-reports and urine tests. Forensic Sci Int. 2006;(156):118–123. doi: 10.1016/j.forsciint.2004.07.024. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 20.20. Sharma G, Odena N, VanVeldhuisen PC, Bogenschutzb MP. Hair analysis and its concordance with self-report for drug users presenting in emergency department. Drug Alcohol Depend. 2016; 167: p. 149-55. http://dx.doi.org/10.1016/j.drugalcdep.2016.08.007. [DOI] [PMC free article] [PubMed]; Sharma G, Odena N, VanVeldhuisen PC, Bogenschutzb MP. Hair analysis and its concordance with self-report for drug users presenting in emergency department. Drug Alcohol Depend. 2016;(167):149–155. doi: 10.1016/j.drugalcdep.2016.08.007. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 21.21. Ledgerwood DM, Goldberger BA, Risk NK, Lewis CE, Kato Price R. Comparison between self-report and hair analysis of illicit drug use in a community sample of middle-aged men. Addict Behav. 2008; 33: p. 1131-1139. http//dx.doi.org/10.1016/j.addbeh.2008.04.009. [DOI] [PMC free article] [PubMed]; Ledgerwood DM, Goldberger BA, Risk NK, Lewis CE, Kato Price R. Comparison between self-report and hair analysis of illicit drug use in a community sample of middle-aged men. Addict Behav. 2008;(33):1131–1139. doi: 10.1016/j.addbeh.2008.04.009. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 22.22. Observatorio Español de las Drogas y las Toxicomanías. Plan Nacional sobre Drogas. (2015). Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España. Estadísticas 2015. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. Disponible en: http://www.pnsd.msssi.gob.es/ca/profesionales/sistemasInformacion/informesEstadisticas/pdf/ESTADISTICAS_2015.pdf. (acceso 25/02/2017).; Observatorio Español de las Drogas y las Toxicomanías . Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas; 2015. [acceso 25/02/2017]. Plan Nacional sobre Drogas. Estadísticas 2015. Disponible en: http://www.pnsd.msssi.gob.es/ca/profesionales/sistemasInformacion/informesEstadisticas/pdf/ESTADISTICAS_2015.pdf. [Google Scholar]
  • 23.23. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. (2011). Encuesta sobre salud y consumo de drogas a los internados en instituciones penitenciarias (ESDIP). Disponible en: http://www.pnsd.msssi.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/ESDIP_2011.pdf. (acceso 06/03/2017).; Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas . Encuesta sobre salud y consumo de drogas a los internados en instituciones penitenciarias (ESDIP) 2011. [acceso 06/03/2017]. Disponible en: http://www.pnsd.msssi.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/ESDIP_2011.pdf. [Google Scholar]
  • 24.24. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. (2016). Encuesta sobre salud y consumo de drogas a los internados en instituciones penitenciarias (ESDIP). Disponible en: http://www.pnsd.mscbs.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2016ESDIP.pdf (acceso 13/04/2019).; Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas . Encuesta sobre salud y consumo de drogas a los internados en instituciones penitenciarias (ESDIP) 2016. [acceso 13/04/2019]. Disponible en: http://www.pnsd.mscbs.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/2016ESDIP.pdf . [Google Scholar]
  • 25.25. Tsanaclis L, Wicks JF. Patterns in drug use in the United Kingdom as revealed through analysis of hair in a large population sample. Forensic Sci Int. 2007; 170: p. 121-128. http://dx.doi.org/10.1016/j.forsciint.2007.03.033. [DOI] [PubMed]; Tsanaclis L, Wicks JF. Patterns in drug use in the United Kingdom as revealed through analysis of hair in a large population sample. Forensic Sci Int. 2007;(170):121–128. doi: 10.1016/j.forsciint.2007.03.033. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 26.26. Tassoni G, Mirtella D, Zampi M, Ferrante L, Cippitelli M, Cognigni E et al. Hair analysis in order to evaluate drug abuse in driver's license regranting procedures. Forensic Sci Int. 2014; 244: p. 16-19. http://dx.doi.org/10.1016/j.forsciint.2014.07.025. [DOI] [PubMed]; Tassoni G, Mirtella D, Zampi M, Ferrante L, Cippitelli M, Cognigni E, et al. Hair analysis in order to evaluate drug abuse in driver's license regranting procedures. Forensic Sci Int. 2014;(244):16–19. doi: 10.1016/j.forsciint.2014.07.025. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 27.27. Agius R. Utility of coloured hair for detection of drugs and alcohol. Drug Test Anal. 2014; 6 : p. 110-119. http://dx.doi.org/10.1002/dta.1654. [DOI] [PubMed]; Agius R. Utility of coloured hair for detection of drugs and alcohol. Drug Test Anal. 2014;(6):110–119. doi: 10.1002/dta.1654. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 28.28. Jurado C. Forensic applications of hair analysis. In Kintz P, Salomone A, Vincenti M. Hair analysis in clinical and forensic toxicology. London: Academic Press, Elsevier; 2015. p. 241-273.; Jurado C. In: Hair analysis in clinical and forensic toxicology. Kintz P, Salomone A, Vincenti M, editors. London: Academic Press, Elsevier; 2015. Forensic applications of hair analysis; pp. 241–273. [Google Scholar]
  • 29.29. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). Perspectives on drugs. Characteristics of frequent and high-risk cannabis users. 2013. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/topics/pods/frequent-cannabis-users. (acceso 25/03/2017).; European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA) Perspectives on drugs. Characteristics of frequent and high-risk cannabis users. 2013. [acceso 25/03/2017]. Disponible en: http://www.emcdda.europa.eu/topics/pods/frequent-cannabis-users.
  • 30.30. Observatorio Español de las Drogas y las Toxicomanías. Plan Nacional sobre Drogas. (2015). Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España. Informe 2015. Disponible en: http://www.pnsd.msssi.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/informesEstadisticas/pdf/INFORME_2015.pdf. (acceso 26/11/2017).; Observatorio Español de las Drogas y las Toxicomanías Plan Nacional sobre Drogas. [acceso 26/11/2017];Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España. 2015 Informe 2015. Disponible en: http://www.pnsd.msssi.gob.es/profesionales/sistemasInformacion/informesEstadisticas/pdf/INFORME_2015.pdf.
Rev Esp Salud Publica. 2020 Sep 7;93:e201911065. [Article in English]

High-risk drug use: epidemiological pattern through hair testing in the forensic context

ABSTRACT

Background:

The basic sources of information on drug use are epidemiological surveys, although they have some limitations: their results may be conditioned by the lack of veracity of the responses and the sampling method makes it difficult to detect low-prevalence behaviours in target populations. This study aimed to establish the epidemiological pattern of drug use in the population undergoing drug testing in hair, in the framework of judicial investigations, in order to provide an additional approach to the knowledge of high-risk drug use.

Methods:

A cross-sectional study on drug use was conducted on the population subjected to drug testing in hair (N=5,292) in the forensic context. Prevalence of cannabis, cocaine, heroin, ketamine, amphetamine (AP), methamphetamine (MA), 3,4-methylenedioxy-methamphetamine (MDMA), 3,4-methylenedioxyamphetamine (MDA), 3,4-methylenedioxy-N-ethylamphetamine (MDEA) and methadone uses were obtained. Association between drug use and demographics, and trends of prevalence over the period were analysed using the Pearson Chi-square test. Frequency distribution of drug concentrations in hair was obtained and it was assessed in relation to gender and age using the non-parametric Mann-Whitney U and Kruskal-Wallis H methods.

Results:

During the period 2013-2015, prevalence of cocaine use was particularly high (49%), rating second among the population studied, after cannabis use (54%). Proportions of heroin, methadone, MDMA and amphetamine use ranged from 10% to 18%. There was a significant increase in prevalence of MDMA, heroin and amphetamine use during the period 2013-2015, as well as a significant decrease in methadone use. The rates of cannabis, cocaine and MDMA use were higher in men, whereas methadone use was higher among women.

Conclusions:

Cannabis and cocaine are the most frequently abused drugs among the population undergoing drug testing in hair in the framework of judicial investigations over the three-year period, although the proportions of heroin, MDMA and amphetamine users show an increasing trend. Drug use patterns vary according to age and sex, with a decrease in cannabis and MDMA use and an increase in heroin and methadone use as age increased; cannabis, cocaine and MDMA use are more prevalent among men and methadone use among women.

Key words: Drug use, Hair testing, Drug testing, Epidemiology

INTRODUCTION

The basic source of information on drug use -in Spain, Europe and worldwide- consists of epidemiological surveys carried out in general population or at school level. Performing drug testing on biological samples in addition to general surveys on drug use detects higher drug use than using only one these methods1,2; however, this approach is not feasible in routine survey practice.

On the other hand, the study of chronic drug use through hair analysis has become a routine procedure in forensic toxicology, mainly due to the wider detection window in hair -from weeks to years- compared to traditional biological samples (blood, urine), which allows the retrospective investigation of drug use3.

Analysis of drug use data from forensic context has great relevance to improve the interpretation of results and it reveals patterns of high-risk drug use (HRDU)-defined by the European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction as the use of psychoactive substances (excluding alcohol, tobacco and caffeine) by high-risk pattern (e.g. intensively) and/or by high-risk routes of administration in the last 12 months4. From an operational point of view, it is considered that any drug user who has come into contact with the legal system has indeed a problem with their consumption pattern and is therefore a problematic5 or high-risk user.

The Drug Unit of the Madrid Department of the National Institute of Toxicology and Forensic Sciences (INTCF, Spain) analyses about 1,800 hair specimens per year, on judicial request in order to prove or dismiss a prior history of chronic drug use (cannabis, cocaine, heroin, methadone, amphetamine derivatives and ketamine), mostly in relation to delimitation of criminal liability and reduction of applicable penalties in certain cases, due to evidence of detoxification and/or treatment of drug dependence.

This study overviews the drug tests performed on head hair samples at the mentioned Drug Unit in the period 2013-2015, with the aim of deepening the knowledge of the epidemiological patterns of high-risk drug use within the framework of judicial investigations.

SUBJECTS AND METHODS

Study design

This work is a cross-sectional study on chronic drug use in the forensic context, proven through hair testing. Tests were performed by the Drug Unit of the Madrid Department of the National Institute of Toxicology and Forensic Sciences (INTCF, Spain) -whose territorial scope comprises 9 regions and more than 19 million inhabitants-, during the period 2013-2015.

Subjects

A total of 5,292 hair specimens, consisting of proximal head hair segments, from individuals involved in judicial proceedings were included in this study.

In order to ensure the protection of personal data, the study was conducted on a database without information on the identity of individuals. For this reason, some cases of repetition of individuals are possible, due to the fact that during the period of three years more than one hair analysis was carried out on the same person, either because of their contact with Justice more than once or because of their periodic control to prove their detoxification and/or treatment of drug dependence, by court order. These circumstances represented in any case a small percentage in relation to the total number of hair samples analysed and therefore did not generate a relevant bias in the results.

Segmentation of head hair samples was performed depending on the requested covering periods and the total hair length. In the absence of a specific request, the hair was not segmented if its length was less than 6.5 cm (77% of total specimens) and the proximal 6-cm-long segment was analysed otherwise. The most common lengths were 6-6.5 cm (25%), 3-3.5 cm (21%), 2-2.5 cm (19%) and 4-4.5 cm (15%).

Drugs tested

Hair tests were carried out to investigate use of cannabis, cocaine, heroin, methadone, ketamine, amphetamine (AP), methamphetamine (MA), 3,4-methylenedioxy amphetamine (MDA), 3,4-methylenedioxymethamphetamine (MDMA) and 3,4-methylenedioxyethylamphetamine (MDEA).

The tested substances were classified into three analytical profiles:

  1. Cannabinoids Profile (N=4,631): Δ9-tetrahydro-cannabinol (THC) and cannabinol (CBN).

  2. Coca-Opi-Mtd-Ket Profile (N=4,951):

    • - Cocaine and metabolites: methylecgonine, benzoylecgonine (BZE) and ethylbenzoylecgonine (generated when cocaine and ethyl alcohol are taken together).
    • - Opiates: heroin, 6-monacetylmorphine (MAM), morphine and codeine.
    • - Methadone.
    • - Ketamine and its metabolite norketamine.
    • - Amphetamines Profile (N = 4,334): AP, MA, MDA, MDMA and MDEA.

The three profiles were tested in 4,232 specimens.

Testing procedures and interpretation criteria

In all cases the analytical procedure involved previous washing of hair with dichloromethane and detection, identification and quantification of drugs by gas chromatography-mass spectrometry using selected ion monitoring mode (GC-MS/EI), except for CBN, whose determination was only qualitative. For the Coca-Opi-Mtd-Ket profile, the method, based on previously published ones with some modifications6,7,8, consisted of incubation in methanol at 60 °C for 24 h in the presence of the internal deuterated standard (cocaine-d3), sonication in an ultrasonic bath and derivatisation with pentafluoropropionic anhydride (PFPA) and hexafluoroisopropanol (HFIP). The procedure for the other profiles included alkaline digestion of hair at 95 °C during 10 min, in the presence of internal standards (AP-d5, MDMA-d5 and THC-d3), liquid-liquid extraction of cannabinoids, solid-phase extraction and derivatisation of amphetamines with PFPA9.

Test results were interpreted taking into account the confirmation cut-offs proposed by the Society of Hair Testing (SoHT) to identify chronic drug use10, as well as detection and quantification limits of the analytical techniques. Thus, the following criteria were applied to confirm a positive case of chronic use:

  1. Cannabis: THC ≥ 0.05 ng/mg and identification of CBN

  2. Cocaine: cocaine ≥ 0.50 and BZE ≥ 0.05 ng/mg.

  3. Heroin: MAM and morphine, both ≥ 0.20 ng/mg.

  4. Methadone: ≥ 0.50 ng/mg.

  5. Ketamine: ketamine ≥ 0.50 and norketamine ≥ 0.10 ng/mg.

  6. Amphetamine and related compounds: ≥ 0.20 ng/mg of hair.

Negative results did not rule out sporadic use of the drugs tested in the time period studied.

Statistical analysis

The distribution by sex and age of the sample studied was obtained, expressing the results in frequency (N) and percentage (%).

For each substance studied, based on the qualitative results (positive vs. negative), the following analysis was performed:

Obtaining descriptive statistics for each year and for the whole period 2013-2015: total proportion of users and proportions of users by age and sex.

Comparison of proportions of users in relation to year, age and sex by means of the Chi-square Pearson test. In cases where this test could not be applied because the expected frequency of a group was less than 5, this group was excluded from statistical analysis (e.g. samples of underage individuals, in the association between consumption and age). Given the large sample size (N=5,292), the Pearson Chi-square test was preferred over the Fisher exact test to adopt a more conservative approach in groups with small numbers of specimens.

Based on the quantitative results for THC, cocaine, MAM, methadone, AP and MDMA in the positive hair samples, the following operations were performed:

Obtaining frequency distribution of the concentration levels (ng analyte/mg hair). These distributions did not meet the normality criteria, but they were generally more pointed than the Gaussian distribution and showed positive asymmetry (the lowest values are the most frequent).

Obtaining descriptive statistics: Median (Md) and 25th and 75th percentiles.

Comparison of distributions by year, sex and age using non-parametric methods that do not require compliance with normality criteria: Mann-Whitney U for variables with two categories and Kruskal-Wallis H for variables with more than two categories.

The statistical analysis was carried out with IBM SPSS Statistics 21 software, using a 5% significance level.

RESULTS

Sex and age distribution of the population studied is shown in table 1. More than 88% of the specimens were taken from men. For both sexes, both age mean and age median were 35 years old and the age groups between 25 and 44 years old had the highest number of cases.

Table 1. Demographics of the study population, distribution by year and total.

graphic file with name 1135-5727-resp-93-e201911065-g007.jpg

Qualitative results

Cannabis was the most widely used drug, with an average proportion of drug users of 54% in the period 2013-2015 (table 2). The prevalence of cocaine use was above 49%. Amphetamine and MDMA showed much lower values, 17% and 14%, respectively. Heroin and methadone presented similar proportions of users, reaching 10% and 11% respectively. Ketamine and methamphetamine showed less than 1% prevalence rates, MDA consumption did not reach 0.1%, and no cases of MDEA use were detected.

Table 2. Positive cases: distribution of drug concentration in hair (ng/mg) in the whole period 2013-2015.

graphic file with name 1135-5727-resp-93-e201911065-g008.jpg

MDMA, heroin and amphetamine showed significant increases of use between 2013 and 2015, with relative increases of prevalence, respectively, of 48.6% (p=0.0001), 26.3% (p=0.036) and 18.4% (p=0.008) (figure 1). Methadone showed a relative decrease of 25.3% (p=0.013), whereas the increase of cannabis and cocaine use and the decrease of ketamine and methamphetamine use were not significant.

Figure 1. Prevalence of drug use among the studied population: evolution 2013-2015 (proportion of positive cases among analysed cases).

Figure 1.

Considering the whole period 2013-2015, it was found higher proportion of cannabis (p=0.024), cocaine (p=0.002), and MDMA (p=0.007) users among men, higher proportion of methadone users among women (p=0.0001) and non-significant differences in heroin and amphetamine use in relation to sex (figure 2).

Figure 2. Prevalence of drug use among the studied population by sex, whole period 2013-2015 (proportion of positive cases among analysed cases).

Figure 2.

Considering age and sex together, four different consumption patterns were observed:

  1. Cannabis and MDMA showed the highest proportion of users in the youngest age group (aged 15-24) and a continued decrease in that ratio as age increased (figure 3.1). In relation to age, the differences in consumption were significant in men for both drugs (p=0.0001) between the 15-64 age groups, but there were no significant differences in women.

  2. Heroin and methadone showed a progressive increase in the proportion of users as age increased, reaching a peak in the 45-54 age group (figure 3.2). Differences in the proportions of users in relation to age were significant for both substances in men between the 15-64 age groups (p=0.0001) and in women between the 15-54 age groups (heroin: p = 0.007; methadone: p=0.002).

  3. Cocaine showed differences in the proportion of users among the age groups 15 to 64 years old in both sexes (men: p=0.011; women: p=0.027). The differences were higher among women, who showed the highest proportion of users at an earlier age than men (figure 3.3).

  4. Amphetamine did not show significant differences in relation to age, neither in men nor in women (figure 3.3).

Figure 3. Prevalence of drug use by sex and age, whole period 2013-2015 (proportion of positive cases among analysed cases). From top to bottom: 3.1. Cannabis and MDMA, 3.2. Heroin and methadone, 3.3. Cocaine and amphetamine.

Figure 3.

Quantitative results

The differences between drug concentration values obtained from different populations and years require each laboratory to carry out its own statistical studies in order to interpret the quantitative results, so that analyte concentration ranges could be established from the statistical distribution as follows:

  1. Low range: concentration lower than 25th percentile

  2. Mid-range: concentration between 25th and 75th percentiles

  3. High range: concentration higher than 75th percentile

Table 2 shows the 25th and 75th percentiles that delimit these ranges for substances with the highest prevalence of consumption, as well as the corresponding median values. Significant differences between distributions of drug concentration in hair over the period studied were only observed for THC and MAM.

THC concentration increased between 2013 (Md=0.51 ng/mg) and 2014 (Md=0.72 ng/mg) (p=0.007). Higher concentration of THC was observed in men (Md=0.68 ng/mg) than in women (Md=0.36 ng/mg) (p=0.0001). As age increased, THC concentrations in hair progressively decreased in men (p=0.003), while in women the differences were not significant (table 3).

Table 3. Positive cases: distribution of drug or metabolite concentration in hair (ng/mg) by sex and age range, whole period 2013-2015.

graphic file with name 1135-5727-resp-93-e201911065-g012.jpg

A higher concentration of cocaine was observed in men (Md=11.48 ng/mg) than in women (Md=7.41 ng/mg) (p=0.002). In relation to age, there were significant differences in the distribution of cocaine concentration in hair in men (p=0.0001). The lowest cocaine levels were found in the youngest group, while the highest levels where found in the 25-44 age groups. Among women, there were no significant differences related to age (table 3).

In relation to heroin use, MAM concentration in hair was lower in 2013 (2013: Md=2.49 ng/mg; 2014: Md=4.18 ng/mg; 2015: Md=3.35 ng/mg) (p=0.040). The MAM concentration distributions showed no significant differences related to sex nor age (table 3).

The frequency distribution of methadone concentration in hair was very different from the rest of the substances studied. It was a very homogeneous distribution in all concentration ranges, instead of an asymmetric distribution with the highest proportions at the lowest values. The concentration of methadone in hair showed no significant differences related to sex nor age (table 3).

The distribution of quantitative values of amphetamine did not show differences by sex, while in relation to age there were significant differences in men between the age groups from 15 to 65 years old (p=0.0001). The highest value of Md resulted in the 45-54 year old age group (4.06 ng/mg). Among MDMA users, there were no significant differences in the distribution of MDMA concentration in hair according to sex or age (table 3).

DISCUSSION

In the period 2013-2015, cannabis and cocaine are the most commonly used drugs among the population subjected to hair testing for drugs in the context of judicial proceedings, although the proportions of users of heroin, MDMA and amphetamine show a growing trend. Consumption patterns vary according to age and sex. As age increases, both cannabis use and MDMA use decrease, while heroin use and methadone use increase. The use of cannabis, cocaine and MDMA are more frequent among men and methadone use is more common among women.

In relation to quantitative results of psychoactive substance concentration in hair, an increase of THC and MAM concentration is observed during the study period. The highest concentration of THC is found among the youngest men (15-24 years) and the highest concentration of cocaine among men aged 25-44 years.

Studies of drug use in specific populations based on medical examinations, diagnostic tests, admissions to treatment and hospital emergency departments for the use of psychoactive substances11,12, infections in drug users13, and drug-related mortality14, do not allow generally the direct estimation of prevalence in the general population, due to methodological limitations derived from the lack of randomization of sampling. However, these studies reveal very useful information for planning and providing services of health promotion, and disease prevention and treatment.

Data from health systems and official registries have the added advantage of avoiding bias due to untruthfulness of respondents. Different studies have shown the tendency of respondents not to recognize the use of certain drugs, such as heroin or cocaine, and, as a result, prevalence estimates may underestimate such use, especially in case of recent use 15,16,17,18,19,20,21.

Just as the use of health systems by drug users is a common source of epidemiological data, this study raises the importance of using the contact between drug users and legal systems as a valuable source of information, given that data provided by drug testing on biological samples for legal purposes represent objective information on high-risk drug use that is not otherwise easily accessible.

In the period 2013-2015, the prevalence of drug use among the population subjected to hair testing for drugs in the context of judicial proceedings within the territorial scope of Madrid Department of the INTCF, is 8 to 100 times higher, depending on the substance, than the prevalence in general Spanish population, estimated from surveys22.

Except for heroin, all drugs tested in hair show also higher prevalence of use in the group under study than among inmates in prison in the 30-day period before incarceration, also estimated from surveys23,24. These differences can be justified to some extent by the differences in sampling methods and in the methods used to prove drug use. In relation to this last aspect, the differences between the analytical tests and the responses to surveys -mainly due to the lack of veracity in the answers- have already been mentioned. Regarding sampling methods, the surveyed sample of 5,024 inmates is randomly selected among a total of 50,671 inmates, proportionally to the penitentiary centre and nationality, and in an appropriate manner by gender, overrepresenting women. In the study of drug testing in hair, sampling is not at random, but all 5,292 specimens whose proximal area was tested for drugs in the period under consideration are included in the study. In most of the studied cases, the interest of the analysis is focused on the assessment of the liability of the accused, given that positive results in the drug test in hair contribute to the demonstration of mitigating circumstances for criminal responsibility related to drug addiction, in accordance with the Criminal Code in force in Spain. As a result, the analysis of drugs in the hair - which is mostly requested by the defense of the accused - shows high percentages of positive cases.

The prevalence of cocaine use is particularly high (49%) among the population subjected to hair testing for drugs in the forensic context, and close to that of cannabis (54%), the most commonly used drug among the 10 substances tested. Although the populations are not comparable, the similarity of prevalence for both drugs contrasts with the general population, where cannabis use (6.6% during the last 30 days, in 2013) exceeded more than six times that of cocaine (1%)22.

The proportion of cannabis users in the analysed sample is 16% higher than that found in the 2016 Prisons Survey (37.8% of inmates had used cannabis within 30 days before the admission24), being cannabis also the most used drug among the inmates. Data from the 2011 Prisons Survey had been slightly higher: the 39.8% had used cannabis in the past 30 days of freedom23.

The prevalence of cocaine use in analysed sample in the period 2013-2015 is 17% higher than that obtained in the prison population in 2016 (31.8% of the inmates had used cocaine in the 30 days prior to admission to the institution, 24.8% as powder and 16.2% as cocaine base)24. The results obtained in the 2011 Prisons Survey were higher for powder cocaine (27.4%) and lower for cocaine base (18.5%)23.

Prevalence of amphetamine use in the studied sample was higher than 17%, more than three times the prevalence of amphetamines use (PA and/or MA) among the Spanish prison population in 2016 (4.9% in the last 30 days before entry into prison)24, and in 2011 (4.6%)23. Between the two substances, amphetamine has always been the most common substance in Europe in general and in Spain in particular, so that the information provided by official statistics and reports in relation to amphetamines is mostly related to AP.

The proportion of MDMA (ecstasy) users in the study population is close to 14%, almost three times the prevalence of MDMA use in the Spanish prison population in the last 30 days of freedom in 2016 (4.9%)24, and in 2011 (4.8%)23.

The prevalence of heroin use in the sample analysed (10%) is lower than that of methadone use (11%) and is lower than the proportion of heroin users among inmates obtained by the 2016 Prisons Survey (12.2% in the 30 days prior to entry into prison)24. Related to methadone use, that survey only records the prevalence of non-prescription use (4.6% in the 30 days before entry into prison). The results from hair analysis include consumption of methadone with and without a prescription. Its higher value in relation to the figures obtained by the Prisons Survey may be related to the existence of a percentage of cases of suspension of prison sentences in the population studied, in which the subject's detoxication or treatment for drug dependence must be proven (although the number of individuals who may be in this circumstance is not known).

From 2013 to 2015, there was a significant increase in the prevalence of use of MDMA, heroin and amphetamine among the studied population, as well as a significant decrease in methadone use.

On the other hand, drug testing in hair for legal purposes detects drugs with prevalence of use lower than 1% in that context, such as MA, MDA or ketamine, which were only studied as groups of substances (e. g. amphetamines, hallucinogens) in surveys.

Drug use among people under judicial proceedings shows significant differences in relation to gender: cannabis, cocaine and MDMA had higher prevalence of use in men (with differences of 6, 7 and 4 percentage points, respectively), while methadone use was higher in women (difference of 5 percentage points). The data from 2016 Prisons Survey show that the prevalence of use of cannabis, cocaine, heroin, amphetamine and MDMA in the last 30 days in prison is higher in men, being the greatest difference in the case of cannabis (20.2% versus 8.7%). Only methadone without a prescription is most prevalent among women24.

The differences of use of cocaine, heroin and methadone in relation to age are significant in both sexes among people under judicial proceedings. However, the differences of use of cannabis and MDMA are significant only among men. Heroin and methadone show a progressive increase in the proportion of users as age increases, reaching a peak in the 45-54 age group. Conversely, cannabis and MDMA show the highest proportion of users in the younger age group (15-24 years) and a continued decline in prevalence as age increases.

Consumption patterns according to age are slightly different in prison. For cannabis, cocaine and amphetamine, the highest prevalence of use occurs among persons under 25 years of age in 2016, with a continued decline in the proportion of users as age increases. Heroin and MDMA use peaks among inmates aged 25-35, with a subsequent decline in prevalence as age increases24.

The results from this study are not directly comparable with those reported in the few publications relating to large series of drug testing in hair, mainly due to the fact that the populations of origin are very different, with most of analyses carried out in the context of obtaining or recovering the driving license25,26,27.

In relation to the quantitative results of drug concentration in hair, it has been proposed to interpret them by comparison with previous results obtained in the same laboratory from a sufficiently large population, and analysed statistically28. The increase in THC concentration between 2013 and 2014 reflects a possible increase in quantities consumed and/or in the frequency of the consumption and/or in the richness of the substances consumed.

On the other hand, the homogeneity of frequency distribution of the concentration of methadone in the hair shows that, by being a medicine, it can be dosed correctly. Even in cases of non-prescription use the consumer can control the dosage of the product to achieve a certain effect.

To the best of our knowledge, this is the first study in which quantitative data from hair testing are used for epidemiological purposes to assess drug use patterns in relation to sex or age. Concentrations of THC and cocaine in the hair were higher in men, which was consistent with previous findings of more intensive use of those drugs or more frequently in men than in women29,30.

No information was available on the quantities of drugs consumed by the persons included in the study, nor on the frequency of consumption, nor on the form in which it was consumed (by example, marijuana versus cannabis resin or cocaine base versus cocaine hydrochloride). This limitation prevented the analysis of correlations between these parameters and the concentration of the substance in the hair, which would have been very interesting.

The study of drug use prevalence in the forensic context provides an additional approach to knowledge of high-risk drug use. Epidemiological information revealed through the study of large series of data from hair analysis carried out for legal purposes is particularly relevant in the case of drugs with low prevalence of consumption in general population. Consequently, based on data from Forensic Toxicology, Forensic Epidemiology provides informed knowledge about drug use that may be additionally useful in adopting appropriate Public Health measures, aimed at preventing drug use and minimizing its effects.

Footnotes

Suggested citation: Burgueño MJ, Sánchez S, Castro MA, Mateos-Campos R. High-risk drug use: epidemiological pattern through hair testing in the forensic context. Rev Esp Salud Pú- blica. 2019; 93: November 26th e201911065.


Articles from Revista Española de Salud Pública are provided here courtesy of Dirección General de Salud Pública - Ministerio de Sanidad

RESOURCES