Tabla 2.
Estrategias y recomendaciones para potenciar los elementos de la TCP
| Al comienzo de la intervención sería necesario evaluar las características y factores clave del paciente previamente a la personalización de la intervención. Para potenciar la actitud positiva hacia la conducta de hacer ejercicio 1. Ofrecer al paciente aquella información detallada, individualizada y personalizada dirigida a la modificación de sus hábitos poco saludables especificando qué beneficios puede obtener del cambio de hábitos y evitando las generalizaciones 2. Indagar acerca de anteriores estrategias utilizadas para el cambio conductual y que van a permitir nuevas variaciones en los hábitos de vida del sujeto 3. Ofrecer feedback acerca de otras situaciones que el paciente haya podido resolver favorablemente y en las que fue necesario implantar cambios conductuales o de hábitos Para mejorar la influencia de otras personas (norma subjetiva) 1. Favorecer el apoyo externo de familiares o amigos, buscando formas de que involucren en la instauración de los nuevos hábitos comportamentales Para aumentar la percepción de control sobre la conducta de realizar ejercicio físico 1. Planificar objetivos a corto, medio y largo plazo. Los objetivos han de ser acordados y pactados entre el profesional sanitario y el paciente, teniendo en cuenta su ritmo, capacidad, motivación y necesidades y deben ser revisados y ajustados en función de los que se vayan consiguiendo 2. Diseñar un diario con la programación de la semana, las tareas realizadas, las dificultades encontradas y las posibles soluciones 3. Ayudar al paciente a conseguir los objetivos acordados, adquiriendo las habilidades y recursos que faciliten el cambio y aborden las barreras, mediante la utilización de técnicas de cambio conductual 4. Comenzar la actividad física con ejercicios fáciles que irán aumentando progresivamente de dificultad conforme el paciente vaya cumpliendo con sus objetivos |