Skip to main content
Salud Colectiva logoLink to Salud Colectiva
. 2023 Feb 1;19:e4203. [Article in Spanish] doi: 10.18294/sc.2023.4203
View full-text in English

Tendencia temporal y factores asociados al parto prematuro en Chile, 1992-2018

Carol Toro-Huerta 1, Carolina Vidal 2, Luis Araya-Castillo 3
PMCID: PMC11930328  PMID: 37311139

RESUMEN

Se realizó un estudio analítico con base en los registros poblacionales de nacimientos en Chile, obtenidos del Departamento de Estadística e Información en Salud (DEIS), con el objetivo de evaluar la tendencia temporal de los partos prematuros en Chile en el periodo 1990-2018, asociado a la edad de la madre. Los resultados muestran que, para el año 1992, la tasa de parto prematuro fue del 5,0%, aumentando a 7,2% en 2018. El promedio del porcentaje del cambio anual (PPCA) fue de 1,44. Los grupos etarios extremos -menor o igual de 19 años y 35 y más años- fueron los que presentaron las tasas de parto prematuro más altas, tanto al inicio y como al término del periodo, siendo este último grupo el que mostró una menor disminución al inicio del periodo (1992-1995), con porcentaje de cambio anual (PCA) de -3,00. Para ambos grupos, la probabilidad de un parto prematuro fue mayor respecto del grupo de 20 a 34 años. Chile, presenta uno de los mejores indicadores de salud materna e infantil para la región; no obstante, dada la actual postergación de la maternidad, deben vigilarse las repercusiones asociadas, dentro de ellas un nacimiento prematuro.

PALABRAS CLAVES: Parto Prematuro, Edad Materna, Salud Materna, Salud Infantil, Chile

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el nacimiento prematuro como aquel que ocurre antes de las 37 semanas de gestación. La prematuridad continúa siendo un importante problema de salud pública en muchos países, pues sus consecuencias son múltiples1. Los recién nacidos prematuros poseen un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad durante el periodo neonatal y de complicaciones neurológicas y respiratorias a largo plazo, además presentan en la adultez un mayor riesgo de enfermedades crónicas y de desórdenes psiquiátricos2. Por otra parte, en las madres de niños prematuros, se observa una tendencia más elevada a presentar depresión y estrés postraumático respecto de aquellas que tuvieron un parto de término3.

La prevalencia del parto prematuro ha aumentado durante las últimas décadas en la mayoría de los países que presentan registros confiables4. Con un estimado de 15 millones de nacimientos prematuros para el año 2014, la tasa global de parto prematuro aumentó de 9,8% en el año 2000 a 10,6% para el año 2014, asimismo se observaron variaciones de acuerdo con la región, con tasas de 13,4% y 8,7% para África del norte y Europa respectivamente5.

Las causas del parto prematuro son diversas, tales como patologías obstétricas, infecciones y edad materna igual o superior a los 35 años6. La evidencia señala que la edad materna avanzada está asociada a complicaciones obstétricas como diabetes gestacional, hipertensión y preeclampsia, así como a complicaciones fetales como restricción de crecimiento intrauterino y prematuridad7.

En las últimas décadas, mujeres de países de altos y medianos ingresos han mostrado una tendencia a postergar la gestación. En EEUU, la edad promedio de las mujeres para tener su primer hijo, aumentó de 24,2 en el año 2000 a 26,3 en el año 2014. Además, el primer nacimiento en mujeres de 35 a 39 años aumentó en un 64% y en mujeres de 40 a 44 aumentó en un 230% para el mismo periodo8.

Chile ha presentado cambios en la tendencia de nacimientos por edad. El estudio de López en 2015 muestra que la proporción de nacimientos en mujeres de 35 años y más pasó de 10,6% en 1991 a 16,6% en 2012. Además, la tasa de parto prematuro aumentó de 4,7% a 6,4% en mujeres de 34 años y más durante el mismo periodo, lo que corresponde a un aumento de un 29%9. Adicionalmente, López Orellana muestra un odds ratio (OR) de 1,68 (IC95% [1,66; 1,70]) para nacimiento prematuro en madres de 35 años y más, comparado con madres de 20 a 29 años, ajustado por educación, estado civil y paridad9.

Reducir las tasas de parto prematuro es un desafío mundial para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3: “garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades”10. Si bien Chile presenta buenos indicadores de salud materna e infantil, producto de políticas aplicadas en décadas pasadas, el lento desarrollo de medidas preventivas para el parto prematuro, la postergación de la maternidad y las nuevas tecnologías utilizadas en las unidades neonatales deben considerarse para enfrentar el problema. Para ello, es necesario contar con un diagnóstico regional actualizado respecto de sus causas y población de riesgo que permita dirigir estrategias y políticas.

Conforme lo anterior señalado, se plantea como objetivo de estudio, evaluar la tendencia temporal de los partos prematuros en Chile, en el periodo 1990-2018, asociado a la edad de la madre. A la fecha no existen estudios actualizados que abarquen información por un periodo prolongado de años y que den cuenta del comportamiento del parto prematuro relacionado a la edad materna.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un estudio analítico de los registros poblacionales de nacimientos en Chile, obtenidos del Departamento de Estadística e Información en Salud (DEIS). Los registros contienen la información de todos los nacimientos ocurridos en Chile durante el periodo 1992-2018, los cuales son extraídos de forma rutinaria de los certificados de nacimiento11. El conjunto de datos involucra características sociodemográficas y de salud de niños y niñas, demografía de los padres y factores maternos asociados a los nacimientos.

La prematuridad es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el nacimiento que ocurre antes de completarse las 37 semanas o antes de 259 días de gestación, desde el primer día del último periodo menstrual. Se subdivide en prematuros extremos (<28 semanas), muy prematuros (28 a <32 semanas) y prematuros moderados o tardíos (32 a <37 semanas)4,12. Se excluyeron los partos múltiples y los nacimientos que no corresponden a la definición de nacidos vivos (menores de 22 semanas de edad gestacional y/o con menos de 500 gramos).

Se calcularon las tasas anuales de parto prematuro en los nacidos vivos únicos junto con las tasas específicas según edad de la madre de acuerdo con tres categorías: menor o igual de 19 años, 20 a 34, y 35 y más años. Para identificar el momento en que se produjeron cambios significativos en la tendencia (y la observada en el intervalo), durante el periodo 1992-2018, se construyó un modelo de regresión de joinpoint (regresión de Poisson segmentada). Este modelo identifica el momento en que se producen cambios estadísticamente significativos en la tendencia y, además, estima la tendencia observada en dicho intervalo mediante el porcentaje de cambio anual (PCA), el cual es una forma de caracterizar las tendencias de las tasas a lo largo del tiempo. En función de la cantidad de registros para el análisis, se probó con un ajuste con un máximo de cinco joinpoints. Lo que hace el programa es elegir el menor número de joinpoints, de manera que, si se añade un joinpoint más, la mejora no es estadísticamente significativa. El programa comienza con el número mínimo de puntos de unión (0) para ir añadiendo un nuevo punto de unión (jointpoint) mediante pruebas de permutación hasta seleccionar el modelo final13.

Respecto a los grupos de edad de las madres, se evaluó la tendencia según el nivel educacional alcanzado de la madre: bajo (educación básica), medio (educación media), alta (educación superior). Para cada uno de estos grupos, mediante el programa joinpoint, se estimó el cambio promedio del porcentaje de cambio anual, el cual corresponde a una medida resumida de la tendencia durante el periodo de estudio.

Para evaluar la asociación de la edad materna y el parto prematuro, se utilizó un modelo de regresión logística y se calcularon odds ratio (OR) y sus intervalos de confianza al 95% (IC95%). Las variables de ajuste que se incluyeron fueron sexo del recién nacido, año de nacimiento (para evaluar la tendencia), nivel educacional, actividad y área de residencia de la madre.

Para este estudio se utilizaron registros de estadísticas vitales, las cuales son de uso y acceso público, obtenidos del Ministerio de Salud de Chile, por lo que los registros son confidenciales y anónimos según lo dispuesto en la Ley 17374, artículo 2914.

RESULTADOS

De un total de 6.679.532 nacidos vivos registrados durante el periodo 1992-2018, 141.917 se excluyeron y 6.537.615 nacidos vivos únicos se incluyeron en el análisis. Dentro de estos, 3.250 corresponden a partos < de 500 g o < de 22 semanas, 124.290 corresponden a partos múltiples y 14.377 a datos perdidos.

La Figura 1 muestra los cambios en la tendencia de parto prematuro durante el periodo. Para el año 1992 la tasa fue del 5,0%, mientras que, para el año 2018, fue del 7,2%. El promedio del porcentaje del cambio anual (PPCA) fue de 1,44 (IC95% [0,87; 2,01]). Se observaron tres cambios (joinpoints) en la tendencia. En el primer segmento (periodo 1992-1994), se observó una disminución en la tendencia con un PCA -6,50 (IC95% [-11,33; -1,40]). En el segundo periodo 1994-2006, se observó un aumento con un PCA de 2,86 (IC95% [2,49; 3,24]). Le siguen otros dos periodos de aumento: entre 2006 y 2010, con un PCA 0,18 (IC95% [-2,29; 2,72]), y entre 2010 y 2018, con un PCA 2,02 (IC95% [1,48; 2,57]). Todos los periodos señalados presentaron cambios estadísticamente significativos, excepto el observado entre 2006 y 2010.

Figura 1. Evolución temporal y puntos de cambio en la tasa de parto prematuro. Chile, 1992-2018.

Figura 1

Fuente: Elaboración propia. PCA= Porcentaje del cambio anual. *Indica que el porcentaje de cambio anual es significativamente diferente de cero, con un nivel alfa=0,05

La Figura 2 y la Tabla 1 muestran los cambios en la tendencia de parto prematuro de acuerdo a la edad de la madre. Para el grupo de edad menor o igual a 19 años se observaron 2 joinpoints. En el primer periodo entre 1992 y 1994 se observó una disminución en el parto prematuro, con un PCA de -7,50 (IC95% [-14,36; -0,09]), el segundo periodo entre 1994 a 2005 y el tercer periodo entre 2005 a 2018, mostraron un aumento con PCA de 2,09 (IC95% [1,47; 2,71]), y 1,06 (IC95% [0,61; 1,50]), respectivamente, ambos estadísticamente significativos.

Figura 2. Evolución temporal y puntos de cambio en la tasa cruda de partos prematuros según edad de la madre. Chile, 1992-2018.

Figura 2

Fuente: Elaboración propia. PCA= Porcentaje del cambio anual. *Indica que el porcentaje de cambio anual es significativamente diferente de cero, con un nivel alfa=0,05.

Tabla 1. Descripción del número de joinpoints, porcentaje de cambio anual e intervalo de confianza del 95%, según edad de la madre. Chile, 1992-2018.

Grupo de edad Joinpoint Punto inferior Punto superior PCA IC95%
<19 años 2 1992 1994 -7,50* -14,36; -0,09
1994 2005 2,09* 1,47; 2,71
2005 2018 1,06* 0,61; 1,50
20-34 años 2 1992 1994 -7,02* -12,23; -1,43
1994 2004 2,94* 2,37; 3,52
2004 2018 1,68* 1,41; 1,94
> = 35 años 2 1992 1995 -3,00 -7,44; 1,66
1995 2004 2,33* 1,36; 3,30
2004 2018 1,19* 0,84; 1,54

Fuente: Elaboración propia.

PCA= Porcentaje del cambio anual.

*Significativamente diferente de cero, con un nivel alfa= 0,05

En el grupo etario de 20 a 34 años se observaron 2 joinpoints en periodos y magnitudes similares a los descritos en el tramo etario anterior, con una disminución en el PCA -7,02 y luego 2 aumentos en los periodos siguientes, con PCA de 2,94 entre 1994 y 2004, y de 1,68 entre 2004 y 2018.

Por último, en el grupo etario de 35 y más años, también se observaron 2 joinpoints. Durante el primer periodo de 1992 a 1995 hubo una disminución, pero de menor magnitud que la observada en el mismo periodo para los grupos etarios anteriores, con un PCA de -3,00. Luego 2 aumentos: de 1995 a 2004, con un PCA de 2,33, y de 2004 a 2018, con un PCA de 1,19.

El subanálisis que incorpora el promedio PCA de parto prematuro, entre los años 1992 y 2018 según nivel educacional materno (Tabla 2), muestra un aumento del promedio de PCA en todos los niveles educacionales para cada uno de los tramos de edad, siendo en el nivel de educación básica levemente superior. En concordancia con los resultados antes expuestos, se observa que las mujeres de 35 o más años, son las que presentan las tasas más altas y, además, dentro de este grupo, la tendencia ha sido levemente mayor en aquellas mujeres con el nivel educacional más bajo, con un promedio PCA de 2,03 (IC95% [1,73 - 2,33]).

Tabla 2. Promedio del porcentaje del cambio anual de la tasa cruda de parto prematuro e intervalo de confianza del 95%, según edad y nivel educacional de la madre. Chile, 1992-2018.

Variable Tasa cruda Promedio PCA IC 95%
1990 2018
<19 años
Educación básica 6,09 8,18 1,31 0,39 - 2,24
Educación media 5,60 7,59 0,89 0,18 - 1,60
Educación superior 5,61 6,29 0,84 0,14 - 1,54
20-34 años
Educación básica 4,62 7,57 2,07 1,49 - 2,65
Educación media 4,57 6,81 1,61 0,99 - 2,23
Educación superior 4,32 6,42 2,00 1,62 - 2,30
> = 35 años
Educación básica 6,70 9,88 2,03 1,73 - 2,33
Educación media 7,03 9,43 1,56 1,35 - 1,77
Educación superior 6,40 8,37 1,24 1,00 - 1,49

Fuente: Elaboración propia.

PCA= Porcentaje del cambio anual. IC95%= Intervalo de confianza del 95%

El modelo de regresión logística (Tabla 3) muestra que la probabilidad de un parto prematuro en mujeres de 35 años y más es de 1,44 (IC95% [1,43; 1,45]) respecto del grupo de 20 a 34 años, ajustando por sexo y año de nacimiento del recién nacido, nivel educacional, actividad y área de residencia de la madre. De igual modo se observó que esta probabilidad aumentaba en madres adolescentes (<= a 19 años).

Tabla 3. Distribución de odds ratio e intervalo de confianza del 95% de la probabilidad de parto prematuro, según variables sociodemográficas. Chile, años 1992-2018.

Variables Distribución de los datos Parto prematuro > = 22 semanas y < 37 semanas
n % n % OR IC95%
Edad de la madre
<19 años 940.485 14,4 57.808 6,1 1,19 1,18 – 1,20
20 a 34 años1 4.598.130 70,3 241.365 5,2 1,00 -
35 años o más 998.215 15,3 75.554 7,6 1,44 1,43 – 1,45
Sexo del recién nacido
Varón 3.342.773 51,1 207.505 6,2 1,20 1,19 – 1,20
Mujer1 3.194.737 48,9 167.213 5,2 1,00 -
Nivel educacional madre
Educación superior1 1.498.242 22,9 89.228 6,0 1,00 -
Educación media 3.714.865 56,8 209.952 5,7 1,01 1,00 – 1,02
Educación básica 1.299.694 19,9 72.937 5,6 1,07 1,05 – 1,08
Ninguna 17.465 0,3 1.218 7,0 1,39 1,31 – 1,47
Ocupación
Inactivo1 4.405.885 67,4 247.841 5,6 1,00 -
Activo 2.110.988 32,3 125.466 5,9 0,99 0,99 – 1,00
Desempleado 4.003 0,1 254 6,3 1,10 0,96 – 1,25
Desconocido 16.728 0,3 1.222 7,3 1,01 0,95 – 1,08
Área de Residencia
Urbana1 5.833.681 89,2 338.817 5,8 1,00 -
Rural 703.710 10,8 35.942 5,1 0,87 0,86 – 0,88
Año de nacimiento 1,02 1,02 – 1,02

Fuente: Elaboración propia.

OR= Odds ratio. IC95%= Intervalo de confianza del 95%.

1Valor de referencia.

DISCUSIÓN

En Chile, los nacimientos prematuros han aumentado durante 1992 y 2018, presentando un promedio de porcentaje de cambio anual de 1,2. Sin embargo, la tendencia no ha sido constante durante el periodo, con una disminución en la primera mitad de la década de 1990, para aumentar progresivamente hasta la actualidad. A pesar de que existen importantes diferencias entre este aumento y la tendencia, se trata de un proceso similar a lo observado a nivel mundial, considerando el total de los partos prematuros13. Para un periodo similar, Australia mostró valores concordantes a los de este estudio, con un aumento de partos prematuros del 5,1% al 7,1%, asociando este fenómeno a nacimientos prematuros iatrogénicos, los que representaron el 80% de este aumento15.

En cuanto a los resultados específicos por grupo de edad, este estudio muestra que, las mujeres mayores de 34 años presentan una probabilidad de parto prematuro más alta respecto a las mujeres más jóvenes. El comportamiento de la tendencia es similar en los tres grupos etarios, presentando dos puntos de cambio durante el periodo de estudio. Las mujeres menores de 35 años presentaron durante el primer periodo (1992-1994) una disminución estadísticamente significativa en la tasa de parto prematuro, mientras que las mujeres mayores de 34 años presentaron una tendencia más constante. Posterior a este periodo la tendencia ha aumentado significativamente en todos los grupos de edad con una magnitud similar. Estos resultados son consistentes con estudios previos en Chile16, en los que se evaluó la tendencia de parto prematuro entre los años 1991 a 2008, identificando que el riesgo de parto prematuro es mayor en los grupos de madres menores de 18 y mayores de 38 años. Asimismo, estudios en otras poblaciones muestran que la edad materna mayor a 35 años se asocia de forma independiente con resultados adversos en el embarazo, entre ellos el parto prematuro17.

Aunque muchos factores sociodemográficos, nutricionales, biológicos y ambientales pueden aumentar el riesgo de parto prematuro espontáneo, la causa no se comprende por completo18. Respecto a los factores asociados, este estudio muestra que la chance de presentar un parto prematuro es mayor en aquellas mujeres de más de 35 años y que aumenta gradualmente mientras disminuye el nivel de estudios alcanzado. Un gradiente socioeconómico en el riesgo de parto prematuro se encuentra documentado en la evidencia, incluso en países con acceso universal a la atención prenatal19. El estudio de Knudsen et al. muestra un análisis de interacción aditiva entre la edad y las combinaciones de educación y condiciones de salud mental, señalando una interacción aditiva negativa con la edad ≤ 23 años y una interacción aditiva positiva con la edad ≥ 31 años. Esto indica que, con el aumento de la edad, el impacto de la educación y las condiciones de salud mental, tanto por separado como en combinación, son más importantes para el riesgo de parto prematuro. Además, concluyen que, para reducir la desigualdad en el parto prematuro, es esencial una atención centrada en las mujeres con mayor edad combinada con niveles educativos más bajos y condiciones de salud mental19.

Por otra parte, los resultados de este estudio para cada grupo de edad materna, en función del nivel educacional, mostraron que tanto las tasas de parto prematuro como el promedio del porcentaje del cambio anual son mayores en mujeres con educación básica de 35 años y más. Esto es consistente con lo señalado en la literatura: las madres que tienen un menor nivel de educación presentan un riesgo y tasas más elevadas de parto prematuro en comparación con aquellas que tienen mayor educación20,21.

El rol que juega la edad materna en el riesgo de un parto prematuro no está del todo claro. La literatura señala que el aumento de partos prematuros iatrogénicos se debe a complicaciones durante el embarazo tales como diabetes gestacional, hipertensión y restricción del crecimiento intrauterino. A su vez, dichas patologías son más frecuentes en mujeres de edad materna avanzada22. También se reporta que la incidencia de hipertensión durante el embarazo ha disminuido; sin embargo, entre aquellas diagnosticadas, el parto prematuro ha aumentado. Este es un aspecto relevante del problema, sobre todo si se considera que a nivel mundial ha habido una tendencia a postergar la maternidad por temas relativos a las trayectorias de las mujeres en la sociedad actual como el mercado laboral y académico23.

Desafortunadamente, este estudio no brinda una explicación clara del aumento sostenido de estos nacimientos durante casi dos décadas en Chile y del rol que juega la edad materna. Esta limitación se debe principalmente a la falta de datos disponibles como aquellos relacionados con la atención obstétrica, antecedentes mórbidos, estilo de vida y contexto laboral de la gestante. Por otra parte, la fortaleza del presente estudio es haber obtenido los resultados sobre la base de la totalidad de los registros de nacimientos en Chile ocurridos en casi tres décadas y en el aporte de información.

Respecto de la calidad de los registros de los nacidos vivos en Chile cabe destacar que, para el año 1992, la oportunidad se estimaba cercana al 95%, aumentando a 99,8% en 2018. Esto se traduce en mejoras en la puntualidad de la inscripción de los nacimientos, y también en su completitud, dado que una mayor proporción de los nacimientos ocurridos cada año están siendo inscritos oportunamente24. Por otra parte, el alcance de la cobertura geográfica de los registros de nacimientos en Chile corresponde al total nacional, presentando una buena completitud de este registro, estimándose una omisión menor al 3% para el periodo en estudio25.

Las implicancias del parto prematuro en términos de mortalidad infantil, de indicadores de calidad de atención materna y neonatal, así como de los costos asociados continúan siendo un problema de salud pública y hacen necesaria una mejor comprensión del problema26. Para ello es necesario mejorar la calidad y el volumen de los datos, incluida la estandarización de las definiciones, la medición y la notificación5. Se debe continuar con los esfuerzos para el logro de una de las metas propuestas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, en cuanto a la reducción de las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años. Para ello es clave brindar asesoramiento clínico, otorgar vigilancia prenatal y realizar intervenciones de salud oportunas, sobre todo en madres cuyo riesgo de nacimiento prematuro es mayor. Además, es imprescindible desarrollar investigaciones que profundicen en los cambios epidemiológicos, transformaciones económicas y sociales que ha experimentado Chile durante las últimas décadas.

Footnotes

FINANCIAMIENTO: La investigación se realizó sin financiamiento.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • 1.Blencowe H, Cousens S, Oestergaard MZ, Chou D, Moller AB, Narwal R, et al. National, regional, and worldwide estimates of preterm birth rates in the year 2010 with time trends since 1990 for selected countries: a systematic analysis and implications. The Lancet. 2012;379(9832):2162–2172. doi: 10.1016/S0140-6736(12)60820-4. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 2.Crump C. An overview of adult health outcomes after preterm birth. Early Human Development. 2020;150:105187–105187. doi: 10.1016/j.earlhumdev.2020.105187. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 3.Anderson C, Cacola P. Implications of preterm birth for maternal mental health and infant development. American Journal of Maternal Child Nursing. 2017;42(2):108–114. doi: 10.1097/NMC.0000000000000311. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 4.World Health Organization . Born Too Soon: The Global action report on preterm Birth. Geneva: March of Dimes, PMNCH, Save the children, WHO; 2012. [Google Scholar]
  • 5.Chawanpaiboon S, Vogel JP, Moller AB, Lumbiganon P, Petzold M, Hogan D, et al. Global, regional, and national estimates of levels of preterm birth in 2014: a systematic review and modelling analysis. The Lancet Global Health. 2019;7(1):e37–e46. doi: 10.1016/S2214-109X(18)30451-0. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 6.Mbayo FI, Nsenga YB, Lupitshi GK, Nyemba KT, Mpingisha CM, Kambala JB, Muzinga GK. The determinants of premature birth during the year 2018 at the General Reference Hospital of Malemba in the Democratic Republic of Congo. The Pan African Medical Journal. 2020;37:30–30. doi: 10.11604/pamj.2020.37.30.25205. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 7.Bouzaglou A, Aubenas I, Abbou H, Rouanet S, Carbonnel M, Pirtea P, Ayoubi JMB. Pregnancy at 40 years old and above: Obstetrical, fetal, and neonatal outcomes: Is Age an Independent Risk Factor for Those Complications? Frontiers in Medicine (Lausanne) 2020;7:208–208. doi: 10.3389/fmed.2020.00208. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 8.Mathews TJ, Hamilton BE. Mean age of mothers is on the rise: United States, 2000-2014. NCHS Data Brief. 2016;(232):1–8. [PubMed] [Google Scholar]
  • 9.López Orellana P. Increase in preterm birth during demographic transition in Chile from 1991 to 2012. BioMed Research International. 2015;2015:845968–845968. doi: 10.1155/2015/845968. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 10.Naciones Unidas, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Desarrollo Sostenible Los 17 objetivos. [citado 3 ago 2022]. Disponible en: https://sdgs.un.org/es/goals .
  • 11.Ministerio de Salud de Chile, Departamento de Estadística e Información en Salud Series de nacimiento. 2020. [citado 3 ago 2022]. Disponible en: https://deis.minsal.cl/#datosabiertos .
  • 12.Blencowe H, Cousens S, Chou D, Oestergaard M, Say L, Moller AB, Kinney M, Lawn J, Born too Soon Preterm Birth Action Group Born too soon: the global epidemiology of 15 million preterm births. Reproductive Health. 2013 Aug 03;10(Suppl 1):S2–S2. doi: 10.1186/1742-4755-10-S1-S2. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 13.Kim J, Kim HJ. Consistent model selection in segmented line regression. Journal of Statistical Planning and Inference. 2016;170:106–116. doi: 10.1016/j.jspi.2015.09.008. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 14.Gobierno de Chile, Ministerio de Economía Ley 17374. 2017. [citado 3 ago 2022]. Disponible en: https://tinyurl.com/3ep2r485 .
  • 15.Verburg PE Erwich JJHM, Mol BW, et al. Long-term trends in singleton preterm birth in South Australia from 1986 to 2014. Obstetrics & Gynecology. 2018;131:79–89. doi: 10.1097/AOG.0000000000002419. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 16.López PO, Bréart G. Sociodemographic characteristics of mother’s population and risk of preterm birth in Chile. Reproductive Health. 2013;10:26–26. doi: 10.1186/1742-4755-10-26. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 17.Cao J, Xu W, Liu Y, Zhang B, Zhang Y, Yu T, Huang T, Zou Y, Zhang B. Trends in maternal age and the relationship between advanced age and adverse pregnancy outcomes: a population-based register study in Wuhan, China, 2010-2017. Public Health. 2022;206:8–14. doi: 10.1016/j.puhe.2022.02.015. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 18.Victora JD, Silveira MF, Tonial CT, Victora CG, Barros FC, Horta BL, Santos ISD, Bassani DG, Garcia PCR, Scheeren M, Fiori HH, Pelotas Cohorts Study Group; Pelotas Cohorts Study Group Prevalence, mortality and risk factors associated with very low birth weight preterm infants: an analysis of 33 years. Jornal de Pediatria. 2020;96(3):327–332. doi: 10.1016/j.jped.2018.10.011. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 19.Knudsen CK, Christesen AMS, Heuckendorff S, Fonager K, Johansen MN, Overgaard C. The risk of preterm birth in combinations of socioeconomic position and mental health conditions in different age groups: a Danish nationwide register-based cohort study. BMC Pregnancy Childbirth. 2021;21(1):696–696. doi: 10.1186/s12884-021-04138-0. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 20.Hidalgo-Lopezosa P, Jiménez-Ruz A, Carmona-Torres JM, Hidalgo-Maestre M, Rodríguez-Borrego MA, López-Soto PJ. Sociodemographic factors associated with preterm birth and low birth weight: A cross-sectional study. Women Birth. 2019;32(6):e538–e543. doi: 10.1016/j.wombi.2019.03.014. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 21.Ruiz M, Goldblatt P, Morrison J, Kukla L, Švancara J, Riitta-Järvelin M, et al. Mother’s education and the risk of preterm and small for gestational age birth: a DRIVERS meta-analysis of 12 European cohorts. Journal of Epidemiology and Community Health. 2015;69(9):826–833. doi: 10.1136/jech-2014-205387. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 22.Sydsjö G, Lindell Pettersson M, Bladh M, Skoog Svanberg A, Lampic C, Nedstrand E. Evaluation of risk factors’ importance on adverse pregnancy and neonatal outcomes in women aged 40 years or older. BMC Pregnancy and Childbirth. 2019;19(1):92–92. doi: 10.1186/s12884-019-2239-1. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
  • 23.Yopo Díaz M. “It’s hard to become mothers”: The moral economy of postponing motherhood in neoliberal Chile. The British Journal of Sociology. 2021;72(5):1214–1228. doi: 10.1111/1468-4446.12901. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
  • 24.Instituto Nacional de Estadísticas de Chile. Resultados de indicadores de calidad para el análisis de las estadísticas vitales. 2020. [citado 3 ago 2022]. Disponible en: https://tinyurl.com/3y9hneua .
  • 25.Del Popolo F, Bay G. Las estadísticas de nacimientos y defunciones en América Latina con miras al seguimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo (Serie Población y Desarrollo, No. 134, LC/TS.2021/48. Santiago: CEPAL; 2021. [Google Scholar]
  • 26.Melo TFM, Carregaro RL, Araújo WN, Silva END, Toledo AM. Direct costs of prematurity and factors associated with birth and maternal conditions. Revista de Saúde Publica. 2022;56:49–49. doi: 10.11606/s1518-8787.2022056003657. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
Salud Colect. 2023 Feb 1;19:e4203. [Article in English]

Temporal trends and factors associated with preterm birth in Chile, 1992-2018

Carol Toro-Huerta 1, Carolina Vidal 2, Luis Araya-Castillo 3

ABSTRACT

An analytical study based on Chilean birth records obtained from the Department of Statistics and Health Information (DEIS) was conducted. This study aimed to evaluate temporal trends in preterm births by maternal age in Chile from 1990 to 2018. Results show that the preterm birth rate in 1992 was 5.0% and increased to 7.2% in 2018. The average annual percent change (AAPC) was 1.44. Age groups at the extremes (19 and under and 35 and over) presented the highest rates of preterm birth, both at the beginning and at the end of the study period. The latter group showed a smaller decrease at the beginning (1992 to 1995), with an annual percentage change (APC) of -3.00. The probability of preterm birth in both groups was higher compared to the 20-34 year old group. Although Chile boasts some of the best maternal and child health indicators in the region, repercussions associated with the current postponement of maternity - including preterm birth - must be monitored.

KEY WORDS: Premature Labor, Maternal Age, Maternal Health, Child Health, Chile.

INTRODUCTION

The World Health Organization (WHO) defines preterm birth as one that occurs before the 37th week of pregnancy. Preterm birth continues to be a significant public health problem in many countries, as it has multiple consequences.1 On one hand, preterm newborns have a higher risk of morbidity and mortality during the neonatal period and long-term neurological and respiratory complications, as well as a higher risk of chronic diseases and psychiatric disorders in adulthood.2 On the other, mothers of preterm infants are more likely to develop depression and post-traumatic stress as compared to those who had a full-term delivery.3

The prevalence of preterm birth has increased in recent decades in most countries with reliable records.4 The global rate of preterm birth increased from 9.8% in 2000 to 10.6% in 2014, when there were an estimated 15 million preterm births. Regional variations were also observed, with rates of 13.4% and 8.7% for North Africa and Europe respectively.5

There are different causes of preterm birth, such as obstetric pathologies, infections, and maternal age of 35 and over.6 Evidence shows that advanced maternal age is associated with obstetric complications such as gestational diabetes, hypertension, and preeclampsia, as well as fetal complications such as intrauterine growth restriction and prematurity.7

In recent decades, there has been a tendency for women from high- and middle-income to increasingly postpone pregnancy. In the United States, the average age of first-time mothers rose from 24.2 in 2000 to 26.3 in 2014, while the number of first-time mothers aged 35 to 39 increased by 64% over the same period, and rose 230% among women aged 40 to 44.8

Chile has experienced changes in birth trends by age. A study by López in 2015 shows that the proportion of births among women aged 35 and over rose from 10.6% in 1991 to 16.6% in 2012. Additionally, the preterm birth rate increased from 4.7% to 6.4% in women aged 34 years and over during the same period, representing a 29% increase.9 Furthermore, López (2015) shows an odds ratio (OR) of 1.68 (95% CI 1.66 - 1.70) for preterm birth in mothers aged 35 or over, compared to 20- to 29-year-old mothers, adjusting for education, marital status, and parity.9

Reducing preterm birth rates is a global challenge to achieve Sustainable Development Goal 3, ensuring healthy lives and promoting well-being for all at all ages.10 Although Chile has good indicators of maternal and child health as a result of past policies, the slow development of preventive measures for preterm birth, the postponement of motherhood, and new technologies used in neonatal units must be taken into consideration to address this issue. Therefore, there is a need for an updated regional analysis regarding causes and at-risk groups in order to design strategies and policies.

With these considerations in mind, this study aimed to evaluate the temporal trends in preterm births by maternal age in Chile from 1990 to 2018. There are currently no up-to-date studies of trends in preterm births by maternal age that analyze long-term information.

MATERIALS AND METHODS

An analytical study based on Chilean birth records obtained from the Department of Statistics and Health Information (DEIS) was conducted. Records contain information routinely extracted from birth certificates for all births in Chile during the period 1992-2018.11 The dataset includes sociodemographic and health characteristics of the child, parental demographics, and maternal factors associated with births.

Preterm births are defined by the WHO as those that occur before 37 weeks or 259 days of pregnancy from the first day of the last menstruation. It is subdivided into extremely preterm (less than 28 weeks), very preterm (28 to 32 weeks) and moderate or late preterm (32 to 37 weeks).4,12 Multiple births and stillbirths (less than 22 weeks gestational age and/or less than 500 grams) were excluded.

Annual rates of preterm birth in single births were calculated along with maternal age-specific rates according to three categories: 19 and under, 20 to 34, and 35 and over. To identify moments when significant changes in the trend occurred from 1992-2018 (as well as changes observed over the period), a joinpoint regression model was constructed (segmented Poisson regression). This model identifies the moments at which statistically significant changes in the trend occur, and estimates trends observed over the period based on average annual percent change (AAPC), a way of characterizing trends in rates over time. Based on the number of cases included in the analysis, a model was fitted with a maximum of 5 joinpoints. The program chooses the lowest number of joinpoints so that there is no statistically significant improvement if an additional joinpoint is added. The program starts with the minimum number of joinpoints (0), gradually adding new joinpoints by means of permutation tests until the final model is selected.13

Regarding mothers’ age groups, the trend was evaluated according to educational level: basic or elementary school, middle or high school, and higher education. For each group, AAPC was estimated using the joinpoint program, which represents a summary measure of the trend over the study period.

To assess the relationship between maternal age and preterm birth, a logistic regression model was used and odds ratios (OR) were calculated along with their 95% confidence intervals (95% CI). Adjustment variables included the sex of the newborn, birth year (to assess the trend), as well as the mother’s educational level, occupation, and area of residence.

This study used publicly available vital statistics records obtained from the Chilean Ministry of Health, which remained confidential and anonymous in compliance with Article 29 of Law 17,374.14

RESULTS

Out of a total of 6,679,532 births registered from 1992 to 2018, 141,917 were excluded, leaving 6,537,615 single births to be included in the analysis. Of those excluded, 3250 correspond to deliveries of <500 g or <22 weeks, 124,290 were multiple deliveries, and 14,377 had missing data.

Figure 1 shows changes in the trend of preterm births over the study period. Results show that the preterm birth rate in 1992 was 5.0%, increasing to 7.2% in 2018; AAPC was 1.44 (95% CI [0.87, 2.01]). Three changes (joinpoint) in the trend were observed. In the first segment (1992-1994), a decrease in the trend was observed with an APC of -6.50 (95% CI [-11.33, -1.40]). In the second segment (1994-2006), an increase was observed with an APC of 2.86 (95% CI [2.49, 3.24]). Two other increases followed: between 2006 and 2010, with an APC of 0.18 (95% CI [-2.29, 2.72]), and between 2010 and 2018, with an APC of 2.02 (95% CI [1.48, 2.57]). All periods presented statistically significant changes, except for 2006-2010.

Figure 1. Time trend and points of change in the crude rate of preterm births, Chile 1992-2018.

Figure 1

Source: Authors’ own source. APC= Annual Percentage Changes. *Indicates that the Annual Percentage Change (APC) is significantly different from zero at the alpha = 0.05 level. Final Selected Model: 3 Joinpoints.

Figure 2 and Table 1 show changes in preterm birth trends by maternal age. For the 19 and under group, two joinpoints were observed. The first period (1992-1994) showed a decrease in preterm birth, with an APC of -7.50 (95% CI [-14.36, -0.09]); the second (1994-2005) and third period (2005-2018) showed statistically significant increases, with an APC of 2.09 (95% CI [1.47, 2.71]) and 1.06 (95% CI [0.61, 1.50]) respectively.

Figure 2. Temporal trend and points of change in the crude rate of preterm births by maternal age. Chile, 1992-2018.

Figure 2

Source: Own elaboration. APC = Annual Percent Change. *Indicates that the Annual Percent Change (APC) is significantly different from zero at the alpha = 0.05 level.

Table 1. Description of the number of joinpoints, annual percent change, and 95% confidence interval by maternal age. Chile, 1992-2018.

Age Joinpoint Lower endpoin Upper endpoint APC 95% CI
<19 years-old 2 1992 1994 -7.50* -14.36; -0.09
1994 2005 2.09* 1.47; 2.71
2005 2018 1.06* 0.61; 1.50
20-34 years-old 2 1992 1994 -7.02* -12.23; -1.43
1994 2004 2.94* 2.37; 3.52
2004 2018 1.68* 1.41; 1.94
> = 35 years-old 2 1992 1995 -3.00 -7.44; 1.66
1995 2004 2.33* 1.36; 3.30
2004 2018 1.19* 0.84; 1.54

Source: Own elaboration.

APC = Annual Percent Change.

*Significantly different from zero at the alpha = 0.05 level.

In the 20- to 34-year-old group, two joinpoints were observed in periods and magnitudes similar to those described in the previous age group, with an APC of -7.02 and two increases in the following periods: APC of 2.94 between 1994 and 2004, and 1.68 between 2004 and 2018.

Finally, in the 35 and over group, two joinpoints were also observed. The first period from 1992 to 1995 showed a decrease, although less significant than the one observed in the same period for the previous age groups, with an APC of -3.00. This was followed by two increases: 1995 to 2004 (APC of 2.33) and 2004 to 2018 (APC of 1.19).

The analysis incorporating average preterm birth APC between 1992 and 2018 taking into account the mother’s educational level showed an increase in average APC at each educational level for all age groups, and it was slightly higher at the basic educational level. According to these results, women aged 35 or over had the highest rates. In addition, the trend within this group was slightly higher in women with the lowest educational level, with an average APC of 2.03 (95% CI [1.73 - 2.33① (Table 2).

Table 2. Average Annual Percent Change (AAPC) for preterm birth, crude rate and 95% confidence interval by age and educational level of the mother. Chile, 1992-2018.

Variable Crude rate AAPC 95% CI
1990 2018
<19 years-old
Basic or Elementary School 6.09 8.18 1.31 0.39 - 2.24
Middle or High School 5.60 7.59 0.89 0.18 - 1.60
Higher education 5.61 6.29 0.84 0.14 - 1.54
20-34 years-old
Basic or Elementary School 4.62 7.57 2.07 1.49 - 2.65
Middle or High School 4.57 6.81 1.61 0.99 - 2.23
Higher education 4.32 6.42 2.00 1.62 - 2.30
> = 35 years-old
Basic or Elementary School 6.70 9.88 2.03 1.73 - 2.33
Middle or High School 7.03 9.43 1.56 1.35 - 1.77
Higher education 6.40 8.37 1.24 1.00 - 1.49

Source: Own elaboration.

AAPC = Average Annual Percent Change. 95% CI = 95% confidence interval.

The logistic regression model (Table 3) shows that the probability of preterm birth in women aged 35 years and over is 1.44 (95% CI [1.43; 1.45]) compared to the 20- to 34-year-old group, adjusted for the sex of the newborn, year of birth, mother’s educational level, occupation, and area of residence. Similarly, this probability was higher in adolescent mothers (<= 19 years-old).

Table 3. Odds ratios and 95% CI of the probability of preterm birth, by sociodemographic variables. Chile, 1992-2018.

Variables Distribution of the sample Preterm birth > = 22 weeks and < 37 weeks
n % n % OR 95% CI
Maternal age
19 and under 940,485 14.4 57,808 6.1 1.19 1.18 – 1.20
20 to 341 4,598,130 70.3 241,365 5.2 1.00 -
35 and over 998,215 15.3 75,554 7.6 1.44 1.43 – 1.45
Sex of the newborn
Male 3,342,773 51.1 207,505 6.2 1.20 1.19 – 1.20
Female1 3,194,737 48.9 167,213 5.2 1.00 -
Educational level
Higher Education1 1,498,242 22.9 89,228 6.0 1.00 -
Middle or High School 3,714,865 56.8 209.952 5.7 1.01 1.00 – 1.02
Basic or Elementary School 1,299,694 19.9 72,937 5.6 1.07 1.05 – 1.08
None 17,465 0.3 1,218 7.0 1.39 1.31 – 1.47
Occupation
Inactive1 4,405,885 67.4 247,841 5.6 1.00 -
Active 2,110,988 32.3 125,466 5.9 0.99 0.99 – 1.00
Unemployed 4,003 0.1 254 6.3 1.10 0.96 – 1.25
Unknown 16,728 0.3 1,222 7.3 1.01 0.95 – 1.08
Area of residence
Urban1 5,833,681 89.2 338,817 5.8 1.00 -
Rural 703,710 10.8 35,942 5.1 0.87 0.86 – 0.88

Source: Own elaboration.

OR = Odds ratio. 95% CI = 95% Confidence interval.

1Reference category.

DISCUSSION

In Chile, preterm births increased between 1992 and 2018, presenting an average annual percentage change of 1.2. However, the trend was not constant during this period and showed a decrease in the first half of the 1990s, followed by a gradual increase up to the present date. Although there are significant differences between this increase and the general trend, the pattern is similar to what is observed for the total number of preterm births worldwide.12 Over a similar period, comparable values to those observed in this study were reported in Australia, with preterm births increasing from 5.1% to 7.1%. This phenomenon was associated with iatrogenic preterm births, which accounted for 80% of the increase.15

Regarding specific results by age group, this study shows that women over 34 have a higher probability of preterm birth compared to younger women. This trend was observable in all three age groups, presenting two points of change over the period under study. Women under 35 showed a statistically significant decrease in the rate of preterm birth during the first period (1992-1994), while women over 34 showed a more constant trend. Following this period, trends significantly increased in all age groups similarly.

These results are consistent with previous studies in Chile,16 where trends in preterm births were evaluated between 1991 and 2008, and it was shown that the risk of preterm birth was higher in mothers under 18 and over 38. Similarly, studies in other populations show that maternal age over 35 is independently associated with adverse pregnancy outcomes, including preterm birth.17

Although many sociodemographic, nutritional, biological, and environmental factors can increase the risk of spontaneous preterm birth, its causes are not yet fully understood.18 Regarding associated factors, this study shows that the risk of preterm birth is greater in women over 35 and increases gradually as education level decreases. A socioeconomic gradient in risk of preterm birth has been evidenced even in countries with universal access to prenatal care.19 A study conducted by Knudsen et al. showed an additive interaction analysis between age and the combination of education and mental health conditions, indicating a negative additive interaction with ages 23 and under and a positive additive interaction with ages 31 and over. This suggests that as age increases, the risk of preterm birth becomes more impacted by education and mental health conditions, both independently and in combination. The authors conclude that in order to reduce inequality in preterm births, it is essential to focus care on older women with lower educational levels and mental health conditions.19

On the other hand, the results of this study for each maternal age group by educational level showed that both preterm delivery and average APC rates are higher in women with basic education aged 35 years and older. This is consistent with the literature, as evidence suggests that mothers with lower education levels have higher risk and higher rates of preterm birth compared to those with higher education.20,21

The role of maternal age in the risk of preterm birth is not entirely clear. The literature shows that an increase in iatrogenic preterm birth is attributable to complications during pregnancy such as gestational diabetes, hypertension, and intrauterine growth restriction, and that these pathologies are more frequent in women of advanced maternal age.22 The decrease in the prevalence of hypertension during pregnancy has also been reported, although preterm birth has increased among those women diagnosed. This is relevant especially considering that there has been a global tendency to postpone childbearing due to issues related to women’s careers in today’s society such as participation in the labor market and academia.23

Unfortunately, this study does not provide a clear explanation for the sustained increase for nearly twenty years in preterm births in Chile, nor for the role of maternal age. This limitation is mainly due to the lack of available data related to obstetric care, clinical history, lifestyle, and work environment of pregnant women. Nonetheless, a strength of this study is the fact that its results were based on information extracted from Chilean birth records spanning nearly three decades.

Regarding the quality of live birth registration in Chile, it is worth noting that it was estimated at about 95% in 1992, increasing to 99.8% in 2018. This translates into improvements in the timeliness and completeness of birth registration, in the sense that a greater proportion of births are being registered each year in a timely manner.24 Furthermore, birth registries in Chile are national in their geographic coverage and have good levels of completeness, with an estimated omission rate of less than 3% for the period under study.25

The implications of preterm birth in terms of infant mortality, maternal and neonatal care quality indicators, and associated costs are still a public health concern that requires a better understanding.26 To that end, we need to improve data quality and volume, including standardization of definitions, measurement, and reporting.5 Efforts to achieve Sustainable Development Goal 3 regarding the reduction of preventable deaths of newborns and children under five must be sustained. To do so, it is crucial to provide clinical advice, prenatal surveillance, and timely health interventions, especially in mothers with higher risk of preterm birth. Furthermore, it is essential to carry out research that delves into the epidemiological changes and economic and social transformations that Chile has undergone in recent decades.

Footnotes

FUNDING: This research was conducted without funding.


Articles from Salud Colectiva are provided here courtesy of Universidad Nacional de Lanús

RESOURCES