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. 2026 Feb 10;58(5):103421. [Article in Spanish] doi: 10.1016/j.aprim.2025.103421

Efectividad de una aplicación móvil en la mejora de la salud física y mental de profesionales de la salud en Atención Primaria

Effectiveness of a mobile application in improving the physical and mental health of primary care health professionals

V Tíscar-González a,b,, I Salcedo-Pacheco c,d, C Valdespina-Aguilar e; Grupo Cuídate1
PMCID: PMC12914532  PMID: 41671606

Abstract

Objective

To evaluate the effectiveness in the promotion of physical and mental health of health professionals working in primary care through the use of a mobile application that includes three modules: physical exercise, nutrition and positive emotional health.

Design

Quasi-experimental, before-after, non-randomized study that evaluates the effectiveness of the Cuídate section of the SalusOne® mobile application, specifically in the modules of emotional well-being, virtual gym and healthy eating.

Place

Bilbao-Basurto and Rioja Alavesa Integrated Health Organizations.

Participants

100 primary care professionals, of whom 58 completed the study. The majority were women (93.1%), with a mean age of 45.2 years. Nursing professionals predominated (56.9%).

Interventions

Use of the “Cuídate” section of the SalusOne® app, which includes: virtual gym, healthy eating module and emotional well-being module.

Main measurements

Baseline and 6-month assessments on physical health, mental health (DASS-21 scale), eating habits and satisfaction with the intervention.

Results

Significant improvements were observed in LDL-cholesterol (-4.5 mg/dL; p = 0.033), HDL-cholesterol (+3.8 mg/dL; p = 0.004), glycosylated hemoglobin (-0.05%; p = 0.038) and daily fruit consumption (+0.43 pieces; p< 0.001). The DASS-21 scale showed statistically significant reductions in depression, anxiety and stress. 74.6% expressed high satisfaction and a desire to continue using the tool.

Conclusions

Cuídate program could have a positive effect on the physical and emotional health of healthcare professionals. Despite the methodological limitations and the low adherence rate, the results suggest its usefulness as an accessible strategy for promoting occupational health.

Keywords: Health promotion, Primary Health Care, Mental Health, Exercise, Nutritional Sciences, Health Personnel

Introducción

Los/as profesionales de la salud en Atención Primaria pueden enfrentar altos niveles de estrés y cargas laborales que impacten negativamente en su salud física y mental. Esta situación fue especialmente exacerbada durante la pandemia de COVID-19, afectando directamente a los/as profesionales de primera fila1, 2, 3, 4.

La exposición constante a situaciones de alta presión, junto con la carga emocional de tratar a pacientes, puede llevar a la aparición de trastornos como ansiedad, depresión y estrés postraumático5. La pandemia de COVID-19 intensificó estos problemas, lo que se evidenció con estudios que indican un aumento significativo en los niveles de estrés y ansiedad entre los/as trabajadores/as de atención primaria6; y es que, según diversos estudios publicados, más del 40% de los/as profesionales de la salud reportó síntomas de burnout, estrés y ansiedad durante dicha pandemia7, 8.

El apoyo psicológico y las intervenciones para promover la salud emocional positiva son fundamentales para manejar el estrés y prevenir el burnout9. Programas que incluyen sesiones de mindfulness, meditación guiada y técnicas de manejo del estrés han demostrado ser efectivos10, 11.

La actividad física regular es uno de los pilares fundamentales para la promoción de la salud y el bienestar12. Existe evidencia sobre el impacto positivo que el ejercicio físico tiene en la salud de las personas, así como en la prevención de enfermedades12, 13, 14, 15. Entre sus múltiples beneficios está el ayudar a reducir los efectos del estrés laboral crónico y mejorar la calidad del sueño y la concentración16. Durante la pandemia de COVID-19, el estudio desarrollado en Inglaterra por Ruiz et al.17 concluía también la necesidad de realizar actividad física para combatir el estrés y proteger la salud.

Por otra parte, la modalidad virtual permite que estas intervenciones sean accesibles y flexibles, facilitando su integración en las rutinas diarias de los/as trabajadores de la salud. En los últimos años, el uso de gimnasios virtuales ha ganado popularidad, precisamente desde la pandemia de COVID-19, cuando las restricciones sanitarias limitaron el acceso a los espacios físicos tradicionales18, 19. Estos programas permiten la realización de ejercicios dirigidos en otros emplazamientos, facilitando la integración del ejercicio en la rutina diaria a pesar de las limitaciones de tiempo. Además, ofrecen programas personalizados adaptados a las necesidades individuales, lo que aumenta la adherencia y los beneficios a largo plazo20.

Por último, la nutrición es otro componente clave en la promoción de la salud y el bienestar integral. Una alimentación equilibrada puede mejorar la energía, la concentración y la resistencia al estrés, todos ellos factores importantes para hacer frente a largas jornadas laborales y elevadas exigencias físicas y emocionales21.

La efectividad de los programas de bienestar en formato virtual ha sido evaluada en múltiples estudios, con resultados prometedores. En la revisión sistemática desarrollada por Pradal-Cano et al., 13 de los 14 estudios incluidos reportaban que el uso de aplicaciones fue efectivo para aumentar el ejercicio físico y los hábitos saludables22. La pandemia de COVID-19 supuso la necesidad de acelerar la transición a formatos virtuales de programas de rehabilitación y ejercicio23.

En este contexto, los programas integrales de salud que combinan actividad física, apoyo a la salud emocional y nutrición adquieren una relevancia crítica, especialmente cuando son accesibles y adaptables a las rutinas diarias de los/as profesionales de la salud. La modalidad virtual ofrece una solución efectiva para superar las barreras de tiempo y accesibilidad, permitiendo que los/as trabajadores/as de Atención Primaria reciban apoyo en momentos de alta presión. Por lo tanto, este proyecto tiene como objetivo principal evaluar la efectividad de un programa integral de promoción de la salud a través de una aplicación móvil, que incorpora un gimnasio virtual, apoyo para la salud emocional positiva y un plan nutricional con recomendaciones generales. Con ello, se pretende mejorar la salud física y emocional de los/as profesionales de la salud en Atención Primaria, contribuyendo al manejo del estrés laboral y promoviendo el bienestar general de este colectivo esencial, particularmente en el contexto post-pandemia. Como objetivo secundario se plantea medir el grado de satisfacción de los/as participantes.

Material y métodos

Estudio cuasiexperimental, antes-después, sin aleatorización.

La intervención consistió en utilizar la sección «Cuídate» de la aplicación móvil SalusOne®, con acceso a tres módulos desarrollados por expertos/as:

  • Módulo 1. Gimnasio virtual dirigido por un graduado en ciencias de la actividad física y deporte. Los/as participantes podían inscribirse en planes de entrenamiento o realizar clases semanales (SalusDance, Cardiohiit, Hipopresivos, GAPT, Tonificación y Pilates).

  • Módulo 2. Alimentación saludable desarrollado por una nutricionista. Los/as participantes debían asistir al menos a 10 webinars sobre hábitos de alimentación y recetas saludables.

  • Módulo 3. Bienestar emocional desarrollado por psicólogas y enfermeras especialistas en salud mental. Los/as participantes debían realizar diferentes ejercicios de relajación, mindfulness o metacognición.

Se realizaron dos mediciones: basal y a los seis meses. El estudio tuvo una duración total de seis meses. Las consultas basales se realizaron entre el 17 de octubre y el 10 de noviembre de 2022, y las últimas consultas entre el 17 de abril y el 5 de mayo de 2023.

Cálculo del tamaño muestral

El cálculo muestral se basó en la detección de un tamaño del efecto moderado (d = 0,5), con un nivel de confianza del 95% y una potencia estadística del 80%, obteniéndose un tamaño mínimo estimado de 99 participantes.

Sujetos de estudio, criterios de inclusión y exclusión

Se invitó a participar a todos/as los/as profesionales de los centros mediante acciones de difusión y sesiones informativas. Se incluyeron a profesionales de Atención Primaria de la Organización Sanitaria Integrada (OSI) Bilbao-Basurto y OSI Rioja Alavesa (Osakidetza), incluyendo personal de medicina, de enfermería, auxiliar, celador y de administración.

Variables

Se recogieron datos sociodemográficos, antropométricos y analíticos (tensión arterial sistólica [TAS], tensión arterial diastólica [TAD], peso, altura, índice de masa corporal [IMC], porcentaje de grasa e índice de grasa visceral, colesterol total, colesterol-LDL, colesterol-HDL, VLDL, triglicéridos, glucemia, hemoglobina glicosilada y cortisol). Estos datos se recogieron en la evaluación basal y a los seis meses al finalizar el estudio. El cortisol se incluye en el estudio debido a su relación con el estrés, y su recolección se realizó siguiendo los protocolos establecidos. Las variables de salud física fueron recopiladas específicamente para el estudio en la consulta basal y a los seis meses.

La salud mental se evaluó con el cuestionario autoadministrado DASS-21 (Anexo 1).

La alimentación se estudió con un cuestionario ad hoc (medición basal y seis meses) (Anexo 2). Se analizó también la satisfacción con el uso de la herramienta (Anexo 3).

Análisis de los datos

Las variables categóricas se describieron mediante frecuencias y porcentajes. Las variables continuas se analizaron utilizando media y desviación estándar o mediana y rango intercuartílico, según la normalidad de la distribución, evaluada mediante la prueba de Shapiro-Wilk.

Las medias de las variables continuas se compararon utilizando la prueba t de Student para muestras independientes cuando los datos seguían una distribución normal, y la prueba U de Mann-Whitney en caso contrario. Las proporciones de las variables categóricas se compararon mediante la prueba de χ2. Se realizaron modelos de regresión multivariante ajustados por edad, sexo y categoría profesional para explorar asociaciones independientes, sin que se detectaran relaciones estadísticamente significativas. El análisis estadístico se llevó a cabo con el software SPSS Statistics 25.0 (IBM Corp. IBM SPSS Statistics for Windows, Versión 29.0. Armonk, NY: IBM Corp; 2023), considerando un nivel de significación de p < 0,05%.

Aspectos éticos

El estudio cumple lo establecido en el reglamento (UE) 2016/679 y la Ley Orgánica 3/2018. Dispone del informe favorable del CEIm de Euskadi (PS2021055).

Resultados

Se reclutaron a 100 profesionales de dos OSI, de los que 58 consiguieron completar el estudio a los seis meses. No se observaron diferencias en las características basales entre los/as profesionales incluidos/as y los/as no incluidos/as, excepto en la profesión, en la que el porcentaje de personal de medicina y enfermería fue mayor en el grupo de incluidas en el análisis (74,1%) que en el grupo de no incluidas (47,6%). Los modelos multivariantes no identificaron asociaciones relevantes entre las variables estudiadas.

Del personal que participó en el estudio, el número de mujeres fue mayor (93,1%), con una media (desviación estándar) de edad de 45,2 (10,6) años, mayoritariamente personal de enfermería (56,9%) y de medicina (17,2%), con una media (desviación estándar) de 196,1 (137,8) meses trabajados. Los valores medios (desviación estándar) basales de la TAS y TAD fueron de 112,9 (11,5) mmHg y 76,5 (8,7) mmHg, respectivamente; 5 participantes (8,6%) presentaban cifras ≥ 140/90 mmHg.

Con respecto a la composición corporal, el peso medio (desviación estándar) fue de 66,8 (11,6) kg y el IMC medio (desviación estándar) de 24,3 (3,6) kg/m2. Los valores basales medios (desviación estándar) de colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos fueron de 191,3 (33,4) mg/dL, 111,9 (28,5) mg/dL, 66 (15,6) mg/dL y 73,4 (41,3) mg/dL, respectivamente. La glucosa basal presentó una distribución no normal, con una mediana de 88 mg/dL (RIC: 81–95), al igual que la hemoglobina glicosilada, cuya mediana fue de 5,5% (RIC: 5,3–5,7). El nivel basal de cortisol también se describió como mediana (RIC), con un valor de 14,5 μg/dL (RIC: 11,3–16,8) (tabla 1).

Tabla 1.

Características basales de los/as participantes incluidos/as y perdidos en el estudio

Característica Incluidos/as (N = 58) No incluidos/as (N = 42)
Sexo* (mujeres) 54 (93,1%) 37 (88,1%)
Profesión* (médico o enfermera) 43 (74,1%) 20 (47,6%)
Fijo o interino* 35 (60,3%) 20 (47,6%)
Edad* (años) 45,2 (10,6) 45,3 (13,4)
Meses trabajados* 196,1 (137,8) 193,4 (170,6)
Tensión arterial sistólica* (mmHg) 112,9 (11,5) 118,5 (16,9)
Tensión arterial diastólica* (mmHg) 76,5 (8,7) 79,4 (11,7)
Peso* (kg) 66,8 (11,6) 66,5 (14,2)
Índice de masa corporal* (kg/m2) 24,3 (3,6) 24,6 (4,7)
Colesterol total* (mg/dL) 191,3 (33,4) 196,5 (37,1)
Colesterol LDL* (mg/dL) 111,9 (28,5) 112,6 (34,9)
Colesterol HDL* (mg/dL) 66 (15,6) 67,4 (11,9)
Triglicéridos* (mg/dL) 73,4 (41,3) 83 (46,7)
Gucosaa (mg/dL) (mediana [RIC]) 88 (81–95) 88 (82–94)
Hemoglobina glicosiladaa (%) (mediana [RIC]) 5,5 (5,3–5,7) 5,5 (5,3–5,6)
Cortisola (nmol/L) (mediana [RIC]) 14,5 (11,3–16,8) 15,2 (12,2–17,5)

Los resultados se expresan como media (desviación estándar) para las variables con distribución normal* y como mediana (rango intercuartílico) para aquellas que no siguen una distribución normala, según la prueba de ShapiroWilk.

La mediana de HbA1c descendió significativamente desde 5,5% (RIC: 5,3–5,7) en la evaluación basal, a 5,4% (RIC: 5,2–5,6) a los seis meses (p < 0,001). Sin embargo, no se observaron cambios estadísticamente significativos en los niveles de glucosa (basal: 88 mg/dL [RIC: 81–95]; 6 M: 88 mg/dL [RIC: 82–96]; p = 0,894] ni en los niveles de cortisol (basal: 14,5 μg/dL [RIC: 11,3–16,8]; 6 M: 13,9 μg/dL [RIC: 10,8–16,5]; p = 0,559). (tabla 2).

Tabla 2.

Cambios en los indicadores de salud física de los/as profesionales analizados (N = 58)

Indicadores Basal 6 meses Valor p*
TAS* (mmHg) 112,9 (11,5) 111,5 (10,4) 0,363
TAD* (mmHg) 76,5 (8,7) 75,4 (7,9) 0,372
Peso* (kg) 66,8 (11,6) 66,7 (11,3) 0,867
Índice de masa corporal* (kg/m2) 24,3 (3,6) 24,3 (3,5) 0,911
Colesterol total* (mg/dL) 191,3 (33,4) 190,2 (33,1) 0,684
Colesterol LDL* (mg/dL) 111,9 (28,5) 107,4 (28,9) 0,033
Colesterol HDL* (mg/dL) 65 (15,6) 68,8 (16,5) 0,004
Triglicéridos* (mg/dL) 73,4 (41,3) 73,4 (48,2) 0,996
Glucosaa (mg/dL) (mediana [RIC]) 88 (81–95) 88 (82–96) 0,894
Hemoglobina glicosiladaa (%) (mediana [RIC]) 5,5 (5,3–5,7) 5,4 (5,2–5,6) 0,000045
Cortisola (nmol/L) (mediana [RIC]) 14,5 (11,3–16,8) 13,9 (10,8–16,5) 0,559

Los resultados se expresan como media (desviación estándar) para variables con distribución normal*, y mediana [RIC] para aquellas con distribución no normala. Se empleó la prueba t de Student o Wilcoxon según correspondiera tras verificar distribución normal con la prueba de Shapiro-Wilk.

Se observaron mejoras estadísticamente significativas en el colesterol-LDL, que disminuyó de una media de 111,9 (28,5) mg/dL a 107,4 (28,9) mg/dL (p = 0,033), y en el colesterol-HDL, que aumentó de 65,0 (15,6) mg/dL a 68,8 (16,6) mg/dL (p = 0,004), ambos con distribución normal y analizados mediante la prueba t de Student para muestras relacionadas. El colesterol total también mostró una ligera reducción, aunque no significativa.

Los resultados de la encuesta sobre el consumo de alimentos mostraron cambios estadísticamente significativos para el consumo medio (desviación estándar) de piezas de fruta al día, que aumentó de 1,88 (0,90) en el momento basal, a 2,31 (1,16) a los seis meses (p < 0,001). En el resto de alimentos, aunque los cambios no fueron estadísticamente significativos, se observó un aumento del consumo de verduras y ensalada al día, legumbres a la semana, pescado azul a la semana y una disminución en el consumo de carne roja y alimentos procesados a la semana (tabla 3).

Tabla 3.

Cambios en el consumo de alimentos de los/as profesionales analizados (N = 58)

Alimento Basal 6 meses Valor p*
Piezas de fruta al día 1,88 (0,900) 2,31 (1,158) < 0,001
Verdura/ensalada al día 1,57 (1,57) 1,67 (0,74) 0,624
Carne roja a la semana 1,48 (1,17) 1,28 (1,04) 0,083
Legumbres a la semana 1,83 (0,94) 2,02 (0,83) 0,078
Alimentos procesados a la semana 2,10 (2,81) 1,41 (1,03) 0,063
Pescado azul a la semana 1,57 (1,03) 1,64 (1,09) 0,584
*

Los resultados se expresan como media (desviación estándar). Se utilizó la prueba t de Student para medidas repetidas tras comprobar normalidad.

Con respecto a la escala DASS-21 y las 3 sub-escalas, se observaron disminuciones estadísticamente significativas a los seis meses con respecto a la medición basal, siendo de 8,0 (IC 95%: 5,59 a 10,41) para la puntuación total, 2,17 (IC 95%: 1,36 a 2,98) para la depresión, 3,40 (2,49 a 4,30) para la ansiedad y de 2,43 (1,36 a 3,50) para el estrés (tabla 4). El análisis de las tres escalas, tras su división en tres categorías según los puntos de corte recomendados24, no encontró cambios en el 79,3% y el 63,8% de los estudiados en depresión y estrés, respectivamente, siendo estadísticamente significativa solo en depresión (p = 0,015 y 0,096, respectivamente). En cambio, en ansiedad se ha encontrado mejoría en el 53,4% de las personas incluidas en la muestra, siendo la diferencia estadísticamente significativa (p < 0,01) (tabla 5).

Tabla 4.

Cambios en los resultados en la Escala DASS21 y sus sub-escalas de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS21) en los/as profesionales analizados/as (N = 58)

Escala Basal 6 meses Diferencia (IC 95%)
DASS21 Total 16,03 (10,19) 8,03 (6,97) p = 0,000001
Depresión 3,98 (3,59) 1,81 (2,60) p = 0,00074
Ansiedad 4,81 (3,69) 1,41 (1,83) p < 0,000001
Estrés 7,24 (4,10) 4,81 (3,66) p = 0,0085

Las variables marcadas mediante un asterisco fueron analizadas asumiendo una distribución normal, verificada mediante la prueba de Shapiro-Wilk. Estas variables se presentan como media y desviación estándar.

Tabla 5.

Cambios a los seis meses con respecto a la basal, en las escalas del cuestionario DASS21, de los resultados de los/as profesionales analizados/as (N = 58)

Escala A mejor* A peor** Sin cambio Valor p***
Depresión 11 (19%) 1 (1,7%) 46 (79,3%) 0,015
Ansiedad 31 (53,4%) 1 (1,7%) 26 (44,8%) < 0,001
Estrés 16 (27,6%) 5 (8,6%) 37 (63,8%) 0,096
*

Cambio de: «Moderada a No/Leve» o «Severa o Extremadamente severa a No/Leve o Moderada».

**

Cambio de: «No/Leve a Moderada o Severa/Extremadamente severa» o «Moderada a Severa/Extremadamente severa».

***

Test de McNemar.

En el análisis por ítems, el porcentaje de personas sin cambio entre ambas mediciones fue superior al 60% en todos ellos (tabla 6). Se observó un incremento del bienestar emocional durante el último mes, entre el momento basal y los seis meses 5 (1,3) y 7,3 (1,2) (p < 0,001), respectivamente. En la escala DASS-21 se observaron mejoras estadísticamente significativas entre la evaluación basal y los seis meses. Sin embargo, solo el 31% de los/as participantes alcanzó un cambio clínicamente significativo, definido como una reducción de al menos 5 puntos junto con un cambio de categoría de gravedad.

Tabla 6.

Cambios a los seis meses con respecto a la basal, en los ítems del cuestionario DASS21 de los/as profesionales analizados/as (N = 58)

Item DASS21 A mejor* A peor** Sin cambio Valor p***
1. Me ha costado mucho descargar la tensión 15 (25,9%) 4 (6,9%) 39 (67,2%) 0,019
2. Me di cuenta que tenía la boca seca 21 (36,2%) 1 (1,7%) 36 (62,1%) < 0,001
3 No podía sentir ningún sentimiento positivo 9 (15,5%) 1 (1,7%) 48 (82,7%) 0,021
4. Se me hizo difícil respirar 9 (15,5%) 1 (1,7%) 48 (82,7%) 0,021
5. Se me hizo difícil tomar la iniciativa para hacer cosas 10 (17,2%) 2 (3,4%) 46 (79,3%) 0,039
6. Reaccioné exageradamente en ciertas situaciones 7 (12,1%) 6 (10,3%) 45 (77,6) 1,000
7. Sentí que mis manos temblaban 4 (6,9%) 0 (0%) 54 (93,1) 0,125
8. He sentido que estaba gastando una gran cantidad de energía 15 (25,9%) 4 (6,9%) 39 (67,2%) 0,019
9. Estaba preocupado por situaciones en las cuales podía tener pánico o en las que podría hacer el ridículo 12 (20,7%) 1 (1,7%) 45 (77,6%) 0,003
10. He sentido que no había nada que me ilusionara 8 (13,8%) 2 (3,4%) 48 (82,8%) 0,109
11. Me he sentido inquieto 17 (29,3%) 2 (3,4%) 39 (67,2%) < 0,001
12. Se me hizo difícil relajarme 18 (31%) 4 (6,9%) 36 (62,1%) 0,004
13. Me sentí triste y deprimido 14 (24,1%) 1 (1,7) 43 (74,1%) < 0,001
14. No toleré nada que no me permitiera continuar con lo que estaba haciendo 3 (5,2%) 2 (3,4%) 53 (91,4%) 1,000
15. Sentí que estaba al punto de pánico 5 (8,6%) - 53 (91,4%) -
16. No me pude entusiasmar por nada 3 (5,2%) 0 55 (94,8%) 0,250
17. Sentí que valía muy poco como persona 5 (8,6%) 0 53 (91,4%) 0,063
18. He tendido a sentirme enfadado con facilidad 20 (34,5%) 1 (1,7%) 37 (63,8%) < 0,001
19. Sentí los latidos de mi corazón a pesar de no haber hecho ningún esfuerzo físico 6 (10,3%) 0 52 (89,7%) 0,031
20. Tuve miedo sin razón 8 (13,8%) 1 (1,7%) 49 (84,5%) 0,039
21. Sentí que la vida no tenía ningún sentido 1 (1,7%) - 57 (98,3%) -
*

Cambio de: «Me ha ocurrido bastante o durante una buena parte del tiempo/Me ha ocurrido mucho o la mayor parte del tiempo» a «No me ha ocurrido/Me ha ocurrido poco o durante parte del tiempo».

**

Cambio de: «No me ha ocurrido/Me ha ocurrido poco o durante parte del tiempo» a «Me ha ocurrido bastante o durante una buena parte del tiempo/Me ha ocurrido mucho o la mayor parte del tiempo».

***

Test de McNemar.

La distribución de las opiniones sobre la satisfacción con el programa mostró en general un mayor porcentaje de opiniones favorables que desfavorables en cada uno de los aspectos evaluados, y el 74,6% de las personas participantes estaban muy de acuerdo o totalmente de acuerdo en que se les siguiese dando acceso a la sección «Cuídate®» para mejorar su salud física y mental. Omitiendo la categoría intermedia (de acuerdo) de la escala de 5 niveles utilizada, las opiniones favorables (muy de acuerdo o totalmente de acuerdo) fueron globalmente 3,7 veces más frecuentes respecto a las desfavorables (desacuerdo-totalmente en desacuerdo), variando desde 1,2 veces para la sección ejercicio físico, hasta 10,7 veces para la sección bienestar emocional.

Discusión

El objetivo principal de este estudio fue evaluar la efectividad de una intervención digital de autocuidado emocional dirigida a profesionales de Aatención Primaria. Los resultados muestran una mejoría estadísticamente significativa en los niveles de ansiedad y depresión, medida a través de la escala DASS-21, así como una reducción clínicamente relevante en un porcentaje de los/as participantes.

Aunque el tamaño muestral final (N = 58) fue inferior al inicialmente estimado, los análisis realizados mantienen una potencia estadística moderada para detectar efectos de tamaño medio, por lo que no es posible hacer inferencia de los resultados y se deberían interpretar los hallazgos con prudencia. En este contexto, los datos deben considerarse exploratorios, si bien ofrecen una primera aproximación útil sobre la posible eficacia de la intervención en contextos reales de práctica clínica.

En cuanto al bienestar emocional, la mejora en las puntuaciones de ansiedad observada en este estudio es coherente con los hallazgos en otros estudios25, 26, que reportaron una reducción significativa de los síntomas de ansiedad en profesionales sanitarios que participaron en programas de bienestar y mindfulness orientados a la resiliencia y la gestión del estrés. A nivel emocional, 13 de los 21 ítems del cuestionario DASS-21 mostraron mejoría significativa, y el bienestar emocional aumentó de manera notable.

Aunque en este estudio se observaron mejoras estadísticamente significativas en las escalas de ansiedad y depresión, no se alcanzó significación en la escala de estrés, lo que sugiere que la intervención podría requerir un enfoque más intensivo o personalizado para abordar eficazmente este componente del malestar emocional. Además, solo el 31% de los/as participantes mostró un cambio clínicamente significativo en la escala DASS-21 —definido como una reducción de al menos 5 puntos junto con un cambio de categoría de gravedad—, lo cual representa una limitación a considerar. Aunque se han obtenido resultados estadísticamente significativos en varias variables, los tamaños del efecto observados son pequeños a moderados. Esto sugiere que, si bien la intervención muestra un impacto positivo, los resultados deben interpretarse con cautela desde el punto de vista clínico. Con el tamaño muestral final (n = 58), la potencia estadística estimada se sitúa en torno al 63% para detectar efectos moderados. No obstante, estos resultados, especialmente en un contexto de alta presión asistencial, evidencian el potencial de la herramienta como una estrategia útil, accesible y bien aceptada para promover el bienestar emocional de los/as profesionales sanitarios. Esta evidencia preliminar refuerza la pertinencia de seguir desarrollando e implementando este tipo de intervenciones en el ámbito de la salud laboral.

Además de los beneficios en la salud emocional, los indicadores estudiados en la analítica evolucionaron favorablemente tras la intervención y se encontraron mejoras significativas en el colesterol-HDL, el colesterol-LDL y la hemoglobina glicosilada. Respecto al consumo de alimentos, aumentó el consumo de piezas de fruta al día. Por otra parte, se analizó la satisfacción con la sección «Cuídate» de SalusOne® encontrando una alta satisfacción entre los/as participantes, lo que refuerza la utilidad de este tipo de programas para mejorar la salud integral de los profesionales sanitarios.

La satisfacción analizada refleja una buena aceptación inicial de la herramienta por parte de los/as profesionales, lo que sugiere su potencial utilidad e interés en el contexto de la salud laboral.

Pero, como limitaciones, la tasa de finalización del 58% en este estudio refleja un desafío común en las intervenciones basadas en plataformas virtuales, donde la flexibilidad y la falta de supervisión presencial pueden dificultar la adherencia, pese a que se implementaron recordatorios regulares. Factores como la duración de la intervención y las responsabilidades personales pudieron haber influido en el abandono. En este estudio, además, se solaparon circunstancias organizativas, como la resolución de concursos de traslados y una nueva Oferta Pública de Empleo, que probablemente influyeron en el seguimiento de los participantes. Por tanto, se considera necesario incorporar mecanismos de seguimiento o motivación complementaria para favorecer una mayor adherencia en futuras implementaciones reales.

No obstante, coincide con lo reportado por otros estudios, en los que se destaca la falta de adherencia a diferentes programas de dieta o ejercicio como una de las principales barreras27, 28. Aunque se logró reclutar a 100 profesionales, finalmente 58 completaron la intervención y fueron incluidos en el análisis. Con esta muestra final, la potencia estadística estimada se redujo, situándose en torno al 63% para detectar efectos moderados. A pesar de ello, los resultados obtenidos aportan indicios valiosos sobre el posible impacto positivo de la intervención, que debería demostrarse en futuras investigaciones y permiten identificar áreas de mejora metodológica.

Es necesario, también, diseñar e implementar estrategias para el fomento de la adherencia al programa y observar qué acciones son las más efectivas para lograr cambios de comportamiento a largo plazo, mejorando así los resultados.

Aunque el elevado porcentaje de mujeres (93%) y de profesionales de medicina y enfermería (alrededor del 75%) podría considerarse una limitación en términos de generalización, esta distribución refleja fielmente la composición mayoritaria de los equipos profesionales en los centros de atención primaria. Por tanto, se considera una representación esperable y coherente con la realidad asistencial, si bien los resultados deben interpretarse con cautela al extrapolarlos a otros perfiles profesionales menos representados.

Por último, el diseño no aleatorizado limita los resultados del estudio, por lo que estos resultados serán valorados como «sugerentes» y preliminares. Se decidió este diseño para que todo el personal que quisiera participar pudiera beneficiarse de esta herramienta en un momento aún de pandemia.

Además, podría ser de interés adaptar los programas de salud a las necesidades específicas de los/as profesionales, considerando en estudios posteriores las diferencias individuales en perfiles laborales y niveles de estrés.

El lugar de trabajo es un ámbito especialmente prioritario para la promoción de la salud12. Incluir herramientas como esta puede ser de utilidad para el fomento de hábitos saludables entre los/as profesionales de las organizaciones sanitarias convirtiéndose en una solución viable y fácilmente escalable. Aunque el cuestionario de satisfacción incluía una pregunta abierta, en esta primera fase no se realizó un análisis cualitativo formal de las respuestas. Este aspecto se plantea como línea futura para profundizar en las percepciones subjetivas y conocer con mayor detalle los elementos facilitadores o barreras percibidas por los/as participantes.

El uso de herramientas virtuales ofrece alternativas fiables para la promoción de la salud de las personas. Son diversos los estudios que muestran evidencia de su efectividad, si bien este estudio es el primero que aborda los tres planos: ejercicio físico, nutrición y salud mental positiva en una misma herramienta.

Conclusiones

El programa «Cuídate», incluido en la aplicación móvil SalusOne®, podría tener un impacto positivo en la salud física y emocional de los/as profesionales de la salud. Sin embargo, dado que los resultados observados son exploratorios y los cambios, aunque estadísticamente significativos, no siempre muestran relevancia clínica, es necesario continuar investigando en otros estudios para validar estos hallazgos. La inclusión de herramientas como esta en los programas de salud laboral de las organizaciones sanitarias podría ser útil para llegar a un mayor número de profesionales. Además, dada la baja tasa de finalización del programa, se deben desarrollar estrategias eficaces para aumentar la adherencia a este tipo de intervenciones. En futuros estudios sería importante incluir un análisis cualitativo de las percepciones de los/as participantes para comprender mejor qué aspectos de la aplicación fueron más útiles y cuáles podrían mejorarse.

Lo conocido sobre el tema

Está ampliamente documentado que la actividad física regular y un adecuado manejo de la alimentación desempeñan un papel clave en la prevención y control de los factores de riesgo cardiovascular. Además, el ejercicio y una alimentación adecuada contribuyen a la reducción del estrés y la ansiedad, factores que a su vez pueden influir en la aparición y progresión de enfermedades cardiovasculares.

Qué aporta este estudio

Este estudio aborda de forma conjunta la efectividad de una herramienta virtual que engloba el ejercicio físico, la salud mental y la nutrición.

Se muestran resultados prometedores acerca de la efectividad del uso de herramientas virtuales para el fomento de la salud física y mental, abriendo así una oportunidad interesante en el ámbito de la salud laboral para la promoción de la salud de los/as profesionales.

Fuentes de financiación

Este trabajo fue financiado a través de la convocatoria Medtech de Gobierno Vasco.

Conflictos de intereses

Las autoras declaran que no tienen intereses económicos o personales que puedan influir en el trabajo presentado en este artículo.

Footnotes

Anexo

Se puede consultar material adicional a este artículo en su versión electrónica disponible en doi:10.1016/j.aprim.2025.103421.

Anexo A. Material adicional

mmc1.doc (35.7KB, doc)

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