Abstract
El estudio acerca de las características de los vecindarios y sus efectos sobre las personas ha llegado a ser un área de creciente atención por parte de investigadores de diversas disciplinas en países desarrollados. Aunque actualmente existen diversas metodologías para estudiar efectos del vecindario, una de las más utilizadas es la Observación Sistemática de Vecindarios –Systematic Social Observation SSO, en inglés—porque permite recolectar información acerca de diversas características del entorno físico, social, ambiental y económico de los vecindarios donde se aplica. El objetivo de este artículo es (i) dar a conocer sumariamente algunas investigaciones influyentes sobre efectos del vecindario en Estados Unidos, ii) describir cómo se diseñó e implementó la Observación Sistemática de Vecindarios en la ciudad de Santiago de Chile, iii) señalar algunos facilitadores y obstaculizadores de la implementación del proyecto y, finalmente iv) enunciar posibles contribuciones y limitaciones que esta metodología ofrecería al trabajo social en Chile.
Keywords: Vecindario, evaluación sistemática, Trabajo Social, Chile
Abstract
The study of neighborhood characteristics and their effects on individuals has become an area of increasing attention by scholars from various disciplines in developed countries. Although there are various methods to study neighborhoods and their impact on human populations, one of the most used is the Systematic Social Observation –Observación Sistemática de Vecindarios (OSV), in Spanish—because it allows the collection of information about various features of the physical, social, environmental and economic characteristics of neighborhoods. The purpose of this article is to (i) briefly present some research on neighborhood effects influential in the U.S., ii) describe how they Systematic Social Observation was designed and implemented in the city of Santiago, Chile, iii) discuss some facilitators and obstacles of the implementation process and, finally iv) list possible contributions and limitations this approach would offer the profession of social work in Chile.
Keywords: Neighborhood, systematic assessment, Social Work, Chile
Introducción
El estudio acerca de las características de los vecindarios y sus posibles efectos sobre las personas que los habitan ha llegado a ser un área de creciente atención por parte de investigadores de diversas disciplinas en el mundo. Una de las categorías claves en estos estudios es el concepto de efectos de vecindario (neighborhood effects, en inglés), esto es, la idea de que las características del vecindario tendrían efectos sobre los individuos, por sobre –y además de—diferencias en ciertos atributos individuales. Los estudios sobre efectos del vecindario se han beneficiado de los recientes desarrollos en técnicas espaciales, por ejemplo tecnologías GPS, mapas digitales (SIG), el uso de análisis espaciales y avances en nuevas técnicas estadísticas como modelos mixtos, longitudinales y multinivel.
Junto con los desarrollos recién nombrados, una de las metodologías que ha venido creciendo en aplicación ha sido la Observación Sistemática de Vecindarios (OSV, en adelante), que es una metodología utilizada por sociólogos y epidemiólogos en contextos urbanos de ciudades de Estados Unidos como Chicago –Project on Human Development in Chicago Neighborhoods— (Earls, 2005; Earls, 20062), Detroit – Detroit Neighborhood Health Study –(Goldman, Aiello, Galea, & Delva, 2010; James, Momper, & Delva, 20113), y Boston (Bobo, 19984)—la cual permite recolectar información acerca de diversas características del entorno físico, social y ambiental de los vecindarios donde se aplica. En el marco del proyecto Santiago Longitudinal Study5 (SLS) –investigación financiada por el National Institute on Drug Abuse (NIDA), uno de los institutos del Instituto Nacional de Salud (NIH en inglés) de los Estados Unidos, se utilizó la OSV como la metodología principal para recolectar información acerca de diferentes características de los vecindarios donde viven poco más de mil adolescentes de sectores populares de la ciudad de Santiago en Chile.
Los objetivos de este artículo son cuatro: i) dar a conocer sumariamente algunas investigaciones influyentes sobre efectos del vecindario en Estados Unidos, ii) describir cómo se diseñó e implementó la Observación Sistemática de Vecindarios en la ciudad de Santiago de Chile, iii) señalar algunos facilitadores y obstaculizadores presentes en la implementación del proyecto y, finalmente iv) señalar algunas de las posibles contribuciones y limitaciones que este método de evaluación de vecindarios ofrecería al trabajo social en Chile.
La importancia del vecindario en la literatura
Desde hace ya algunos años, diversos autores desde diferentes disciplinas han comenzado a poner atención al estudio de vecindarios y al impacto que estos pueden tener sobre la vida de los individuos en diferentes aspectos del desarrollo humano. Poco a poco se comenzó a teorizar respecto a la posibilidad de que el vecindario tuviera efectos independientes sobre una determinada variable dependiente, una vez controladas otras variables de nivel individual. De este modo, existe una variedad de estudios que documentan la influencia del vecindario y sus efectos sobre diversos aspectos de la vida de las personas.
Algunos de ellos, por ejemplo, analizan el rol del vecindario sobre violencia y criminalidad. Por ejemplo, Sampson y Bartusch (1999), analizan la influencia del vecindario y raza de la gente que vive en esos vecindarios sobre las actitudes hacia la policía, la ley y la criminalidad, encontrando que finalmente es el contexto del vecindario que aparece como el factor crucial influenciando dichas actitudes y creencias. Otro estudio de los mismos autores (1998) documenta cómo las organizaciones locales y las relaciones de cercanía y amistad –en tanto promovían cohesión, eficacia colectiva y control social—estaban asociadas a la reducción de la violencia en la comunidad. Chaiken (2000) estudió cómo los niveles de violencia en el vecindario influyen en los niveles de violencia de los niños y cómo estos, a su vez, podrían derivar en el desarrollo de futuras conductas criminales. Aizer (2008), utilizando datos de encuestas en Los Ángeles, mostraba cómo tres cuartos de los niños en esa ciudad han estado expuestos alguna vez en su vida a fenómenos de violencia y describía algunas de sus consecuencias futuras; asimismo, la autora señala que la mayoría de los niños expuestos a violencia en el vecindario son ser de raza africana-americana, pobres y con padres con bajo nivel de escolaridad.
Sampson, Morenoff y Gannon-Rowley (2002) realizaron un meta-análisis donde describen y analizan cerca de cuarenta artículos que tratan sobre los efectos del vecindario expresado a través de factores o características del vecindario como lazos vecinales, confianza mutua, control social, recursos institucionales, desorden y patrones de actividades rutinarias. Las variables de interés fueron niveles de delincuencia, violencia, depresión y comportamientos de riesgo, especialmente en adolescentes. Ellos concluyen que existe un creciente interés por comprender los efectos del vecindario, su influencia sobre una variedad de variables dependientes y recomiendan, finalmente, la realización de observaciones sistemáticas de vecindarios.
En términos de riesgos para la salud física y mental de las personas, Coombe (2007) utilizando análisis multinivel, estudió los efectos de la estabilidad residencial y los niveles de depresión en los residentes, encontrando que la estabilidad residencial tenía efectos negativos para la salud de las personas en el caso de vecindarios pobres –lo cual contrastaba con la idea comúnmente asumida de que la estabilidad residencial siempre ayudaba a la salud mental—. Morenoff (2003), en tanto, estudió la influencia del vecindario en las diferencias de peso al nacer de 101.662 nacidos vivos dentro de 342 vecindarios en Chicago, encontrando que algunos aspectos del vecindario (como la ocurrencia de crímenes violentos) y ciertos mecanismos relacionados al estrés y adaptación (como el intercambio recíproco y la participación en organizaciones voluntarias) fueron importantes predictores explicando diferenciasen de peso al nacer.
Estudiando la relación entre segregación espacial y pobreza del vecindario, Williams y Collins (2001) encontraron evidencia de que la segregación y la pobreza limitan el acceso a oportunidades educacionales y de empleo, siendo factores mediadores para explicar las disparidades socioeconómicas en Estados Unidos. Massey (2004), basandose en el concepto acunnnado por McEwen & Stellar (1993) y desde una perspectiva biopsicosocial, parece reafirmar los hallazgos de Williams y Collins, donde utiliza el concepto de “carga alostática” (allostatic load, en inglés): esta “carga alostática” es el efecto acumulativo en el organismo producto de las respuestas (desreguladas) de este al estrés. Dicho estrés puede ser generado por prolongadas exposiciones a situaciones como la desorganización social, pobreza y violencia. Así, personas con alta carga alostática sufrirían mayores problemas cognitivos y de salud. Finalmente, Massey argumenta que altos niveles de carga alostática existiría en mayor grado en barrios pobres y segregados, terminando finalmente en una serie de complicaciones crónicas de salud.
En el campo de la epidemiologia, Diez-Roux y sus colegas (1997) han analizado los efectos independientes del vecindario sobre la prevalencia de enfermedades coronarias y los factores de riesgo en cuatro comunidades de diferentes regiones de Estados Unidos, encontrando que vivir en vecindarios deprimidos estaba asociado con mayor prevalencia de enfermedades coronarias y mayores niveles de factores de riesgo, los cuales persistían después de controlar por variables individuales.
Pero las condiciones del vecindario también han sido vinculadas a aspectos “positivos”; a la posibilidad de establecer indicadores de empoderamiento comunitario (University of Michigan, 2004) y en programas de renovación y revitalización urbana (Gutterman, 2000; Melton, 2002). Elliot (2007), en un estudio comparado, analizó los niveles y el tipo de organización social y la cultura local además de factores familiares que están detrás de niños que crecen dentro de vecindarios socialmente desventajados pero que logran desarrollarse de manera exitosa. McNeill y Whyte (2007), por su parte, analizaron el rol del trabajador social y la importancia del vecindario en evitar la reincidencia delictual, a través de la influencia que ciertos aspectos del vecindario podrían tener en apoyar una transición exitosa de los ex reclusos en las comunidades donde se reinsertan.
Diferentes aproximaciones al estudio de vecindarios
Es necesario destacar que en la actualidad existen diversas aproximaciones al estudio de vecindarios, por ejemplo, Holland y sus colaboradores (en prensa) identifican tres grandes aproximaciones contemporáneas al estudio sobre vecindarios y su efecto en el bienestar de la infancia: i) métodos cuantitativos, ii) métodos cualitativos, y iii) métodos mixtos.
Los estudios cualitativos han sido utilizados para conocer los significados y el sentido de la vida en ciertos vecindarios y su impacto sobre las familias y los niños, ya sea a través de grupos focales o entrevistas en los hogares (Backett-Milburn y Harden, 2004; Horner, Sanchez, Castillo, y Delva, (en prensa). Otros métodos cualitativos utilizados en análisis de vecindarios incluyen métodos visuales y tours del vecindario guiados por personas locales (Elsley, 2004, Ross, 2007).
Adicionalmente, el método de observación etnográfica es utilizado algunas veces y solo o en conjunto con otros métodos cualitativos (Boyce, 2006).
Por otra parte, los métodos cuantitativos, han incluido el estudio de aspectos estructurales de los vecindarios, tales como niveles de ingreso, variables demográficas, y características de la vivienda, (entre otros aspectos) y factores de las redes sociales (como existencia y densidad de las redes sociales, los patrones diarios de actividades, niveles de eficacia colectiva y las normas y comportamientos). Los estudios de aspectos del vecindario y factores sociales han recolectado datos a través de encuestas (Delva et al., 2006; Woolley et. al, 2008), datos geográficos o censales, (Delva, Mathiesen, y Kamata, 2001; Delva, Bobashev, y Anthony, 2000; Delva, Spencer, y Lin, 2000), información de identidades administrativas(por ejemplo, municipios), y observación y evaluación sistemática de vecindarios realizada por observadores externos (McDonell y Skosireva, 2009) y/o miembros de la propia comunidad.
Los métodos mixtos, en tanto, son una combinación de las metodologías cuantitativas-analíticas con aquellas más cualitativas-interpretativas y han despertado un creciente interés entre los investigadores debido a las posibilidades que ofrecen de obtener información a nivel agregado con la interpretación de significados y mecanismos individuales de los residentes en las unidades vecinales (Cope, 2009).
La siguiente sección de este artículo se abocará a describir la metodología de observación sistemática de vecindarios y su adaptación e implementación en el contexto chileno, bajo el marco del proyecto Santiago Longitudinal Study.
Descripción y Diseño del Proyecto
Santiago Longitudinal Study (SLS) y la Observación Sistemática de Vecindarios (OSV)
El proyecto SLS es un estudio longitudinal financiado por el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) de los Estados Unidos que se propuso estudiar el impacto de variables personales, familiares, comunitarias, escolares y de las interacciones entre estas en el desarrollo de niños y adolescentes chilenos, especialmente en lo relativo a las trayectorias de abuso de sustancias. El proyecto fue implementado en Chile gracias a una colaboración entre el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile y la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Michigan y ha recolectado información principalmente a través de la realización de entrevistas estructuradas en más de 1.000 adolescentes chilenos. Al mismo tiempo se ha entrevistado a un adulto, generalmente un miembro de la familia: padre, madre, abuelo(a) u otro adulto a cargo de su cuidado. (Bares, Delva, Grogan-Kaylor, & Andrade, 2011; Delva, Allen-Meares, & Momper, 2010; Delva & Castillo, 2010; Granillo, Grogan-Kaylor, Delva, & Castillo, (en prensa); Lozoff et. al., 2003; Sanchez, Grogan-Kaylor, Castillo, Caballero, & Delva, 2010)6.
La observación sistemática de vecindarios OSV (Systematic Social Observation - SSO, en inglés) es una metodología de investigación de creciente utilización en sociología, epidemiología y otras disciplinas que permite recolectar información general acerca del ambiente físico, social, ambiental y económico en el cual las personas viven. La observación sistemática de vecindarios en nuestro proyecto fue posible gracias al financiamiento suplementario recibido por NIDA. De este modo, fue posible conocer con mayor detalle cierta información respecto al ámbito comunitario de los participantes del SLS, añadiéndose valor agregado a la información recolectada anteriormente –factores de nivel individual, escolar y familiar de los participantes en el estudio—.
Diseño del Estudio
La OSV en Santiago utilizó una metodología de recolección de datos basada en registros observacionales realizados principalmente por un observador entrenado quien, caminando a través de los vecindarios donde vivían los participantes del SLS, llenaba un cuestionario con diversas preguntas relativas a la “fisonomía” física, económica y social de los mismos. Asimismo, bajo la supervisión del observador principal, dos estudiantes de postgrado fueron entrenados en esta metodología y posteriormente colaboraron en la recolección de los datos en algunos de los vecindarios.
Las unidades de análisis y observación fueron cada una de las manzanas donde los participantes del estudio vivían. Una manzana fue entendida en este estudio como el conjunto de las – cuatro o tres calles/pasajes que están alrededor de la vivienda donde habitaba la persona. Una cuadra, fue definida como cada una de las calles y/o pasajes que forman una manzana. La selección de dichas unidades de análisis en tanto, fue no-aleatoria debido a que dicha selección estaba previamente condicionada por los lugares donde los niños y adolescentes participantes del SLS vivían. De este modo, las comunas, barrios, poblaciones, manzanas y cuadras evaluadas fueron observados en función de la última dirección conocida del participante. El equipo de profesionales y técnicos del INTA fue quien coordinó la actualización y recopilación de los domicilios de los participantes del proyecto, suministrando el listado de direcciones a evaluar.
El instrumento de observación para la OSV estuvo basado en estudios previos validados internacionalmente, siendo luego diseñado y adaptado para la realidad chilena por un equipo multidisciplinario7, basado en la idea de incluir variables relevantes que permitieran distinguir a un vecindario de otro dentro de un contexto urbano-popular en Santiago.
En cuanto a las variables estudiadas, los observadores recolectaron datos relacionados a aspectos de infraestructura. Asi, fueron incluidas preguntas acerca del uso preponderante del suelo, condición y características de las viviendas de la cuadra (número de pisos, estado de conservación externo, existencia de rejas, antejardín, etc.), la presencia de áreas verdes en los espacios públicos de la cuadra (arboles, jardineras, pasto, plantas, etc.), si la cuadra contaba o no con algún paradero de locomoción colectiva, flujo vehicular, estado de la superficie de la calle (o pasaje), estado de las veredas. También se recolectó información respecto a indicadores de “deterioro” en el vecindarios, tales como la presencia de basura en la cuadra (y de qué tipo era esta: papeles, colillas de cigarro, botellas, etc.), la presencia de algún graffiti callejero, presencia de “olores fuertes” (alcohol, basura, orina, fecas de animales), presencia de perros vagos, vehículos abandonados o en la calle, sitios eriazos en la cuadra. Otros aspectos –quizás más propios de la realidad chilena--fueron también incluidos: presencia de perros guardianes en las casas, existencia de rejas, existencia de “jardineras”8, y presencia de fecas de animales en la calle. Algunos indicadores del entorno social también fueron considerados, incluyéndose preguntas sobre la existencia y condición externa de los negocios de la cuadra, la utilización de rejas, la presencia de otras organizaciones no-comerciales en la cuadra (consultorio, iglesias, servicios públicos, etc.), así como también si había presencia de niños y/o jóvenes en la cuadra, cuán supervisados parecían estar y a las interacciones sociales que entre ellos se daban, poniendo especial atención a dinámicas relacionadas al uso y/o trafico de drogas. Además, con el fin de registrar la eventual influencia del contexto de observación en las evaluaciones, la pauta de observación incluyó ítems para que el observador indicara cuan nervioso se sintió durante la evaluación de una determinada cuadra, a fin de dejar registro de posibles sesgos.
La recolección de los datos fue hecha entre Marzo de 2009 y Enero de 2010, generalmente de Lunes a Viernes (entre las 10:00 y 17:00 horas), y los Sábados y Domingos (entre las 10:30 y 14:30 horas), mayoritariamente en diversas poblaciones y villas de las seis comunas del sur de Santiago donde la mayoría de los participantes del SLS residen actualmente. La OSV por cada manzana demoraba un tiempo promedio de 20 minutos en ser completada9.
Finalmente, el proyecto OSV registró información acerca de 981 manzanas. Estas cifras, traducidas a cuadras, arrojan un total de 3,829 cuadras visitadas, de las cuales 3,809 cuentan con información completa, mientras que 20 cuadras presentan evaluación parcial o no registradas.
Implementación del proyecto: obstaculizadores y facilitadores
Descripción de la Implementación
El proceso general de implementación del proyecto estuvo coordinado por el investigador principal del proyecto SLS en EEUU (profesor de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Michigan) con ayuda de un profesor de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Católica en Chile (ETSUC). En la recolección de datos colaboró un alumno de Magister en Trabajo Social de la misma universidad, apoyados por un estudiante de Magister de Salud Pública visitante de la Universidad de Michigan en EEUU. El primer paso necesario para llevar adelante la OSV fue la definición y adaptación del instrumento de observación a la realidad chilena, tomando como base algunos estudios internacionales de vecindarios10. Luego, se realizó el entrenamiento de los observadores que harían la evaluación, proceso que incluyó reuniones de preparación, presentación de fotografías acerca de las categorías a observar, visitas a terreno, realización y comparación de “observaciones pareadas” y chequeo de discordancias.
Simultáneamente a la preparación del instrumento de observación, se preparó un listado con las direcciones actualizadas de los participantes en el estudio. Para salvaguardar el anonimato de los participantes, este listado fue preparado en las oficinas de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Michigan, donde se asignó a cada participante un código aleatorio. Luego, el listado de direcciones y códigos aleatorios (sin incluir nombres de los participantes) fue enviado a ETSUC, donde se preparaban las visitas a terreno. En la sede chilena se identificaba la ubicación de la vivienda de interés y se anotaba el código respectivo en planos impresos, uno de los cuales quedaba en las instalaciones de la universidad y el otro era llevado por el evaluador para dirigirse a realizar la observación. Para optimizar el uso del tiempo se ubicaban en el mapa todas las viviendas cercanas creando una ruta de observación que pudo ser recorrida a pie.
El proceso de recolección de datos se iniciaba cuando el observador llegaba a los vecindarios a ser observados. Para ser más específicos la recolección de datos empezaba en las inmediaciones de la dirección señaladas en el mapa. La primera tarea consistía en inspeccionar la manzana para confirmar la dirección exacta donde el participante del estudio vivía. Una vez localizada la dirección, el observador iniciaba la evaluación de la manzana caminando, en sentido anti horario, por las calles que componían la manzana. El registro de las observaciones se realizaba mientras el evaluador iba caminando a través de la cuadra. La Figura 1, abajo, representa el recorrido descrito líneas arriba.
Figura 1.

Evaluación de manzanas
Para cuidar la confidencialidad de los datos registrados en las observaciones, las pautas de observación y los papeles que portaba el observador no tenían ninguna indicación, característica o referencia sobre los participantes, sus viviendas o direcciones. Los cuidados para no revelar información que identifique a los participantes o a sus viviendas nos permitiría proteger la identidad de los participantes en caso de extravío o robo de los instrumentos de observación, mapas y notas de los observadores. De esta forma sistemática se evaluaron todas las manzanas correspondientes a las viviendas de las familias participantes en el estudio del proyecto SLS.
Usualmente, las evaluaciones fueron realizadas en barrios y vecindarios donde existen problemas de pobreza y exclusión social, junto con problemas de seguridad ciudadana y tráfico de drogas. Los evaluadores tuvieron la necesidad de equilibrar la atención a las personas que se les acercaban con diversas inquietudes con la necesidad de mantener la concentración para continuar con las evaluaciones en forma sistemática.
Una vez terminada la jornada de evaluaciones los instrumentos originales, sus copias y los mapas utilizados durante el proceso de observación eran guardados en instalaciones con acceso restringido en la ETSUC. Asimismo, las copias de las observaciones eran escaneadas y enviadas, a través de un sitio web seguro, al investigador principal en la Universidad de Michigan, donde se realizaba el proceso de ingreso de datos y el análisis preliminar de los mismos. Allí también se avanzaba con el proceso de limpieza de los datos y se procedía a trasladar los datos al programa Arc-GIS. La incorporación de la ubicación de las manzanas en ArcGIS facilita la realización de una serie de análisis sobre la distribución de información obtenida de los participantes del estudio. Asimismo, este programa permite la creación de mapas digitales que resultan muy útiles para visualizar la información. Finalmente, el ArcGIS también puede ser articulado con bases de datos y paquetes estadísticos y, de este modo, vincular características de los vecindarios con variables individuales (como por ejemplo, en los análisis multinivel).
Obstaculizadores/Dificultades
Durante el proceso de implementación de la OSV en Santiago hubo factores que dificultaron el proyecto. A continuación se describen en detalle algunas de ellas.
En primer lugar, cabe destacar que la modalidad de recolección de datos elegida para la OSV en Santiago fue diferente a la metodología empleada por algunos proyectos realizados en otras partes del mundo, como por ejemplo un proyecto realizado en la ciudad de Chicago llamado “Project on Human Development in Chicago Neighborhoods”. Allí los observadores iban a bordo de un vehículo grabando todo el recorrido con cámaras de video. En Santiago, siguiendo un estudio realizado en la ciudad de Detroit –el “Detroit Neighborhood Health Study (DNHS)”—los observadores registraban sus observaciones mientras que caminaban por los barrios observados. Realizar las observaciones a pie demandaba mayor desgaste físico y dificultaba realizar observaciones de calidad por periodos mayores a cinco horas continuas. Asimismo, durante los meses de invierno en el hemisferio sur (Junio – Agosto 2009) el trabajo de recolección de datos fue más lento, debido a la mayor cantidad de días lluviosos. Las observaciones realizadas durante días lluviosos limitaron las posibilidades de registrar varios aspectos de la observación de los vecindarios obstaculizando, por ejemplo las posibilidades de encontrar interacciones y actividad en las calles.
Uno de los desafíos permanentes que enfrentaron los observadores era el riesgo de cometer sesgos o errores en la evaluación producto de la necesidad de atender varios aspectos al mismo tiempo mientras se evaluaban las manzanas. Por ejemplo, el evaluador mientras caminaba a través de una manzana debía observar con atención y llenar las distintas preguntas de la pauta, pero a la vez actuar con cierta naturalidad al mirar tanto las casas, la calle, los muros de las casas, las personas que estuviesen interactuando en la cuadra, etc. Considerando este aspecto, y dado que se requería un proceso de recolección de datos certero, eficiente y lo mas “natural” posible –dentro de un contexto de ingresar a diversos vecindarios como un “extraño” recolectando información—durante el periodo de entrenamiento los evaluadores estudiaron la pauta de observación con detención y familiarizaron con las variables a observar, a fin de tener una idea previa lo más acabada posible respecto a los aspectos en los que debería fijarse más adelante. En este sentido, aun cuando en el estudio DNHS realizado en Detroit el presupuesto permitió a contratar más de 20 evaluadores – quienes en pares evaluaban las manzanas—los desafíos reportados en términos de atender varios aspectos al mismo tiempo fueron similares a lo ocurrido en Santiago.
Otra desventaja en el proceso de observación es el efecto que los observadores provocaban en lo observado. Aun cuando los observadores trataban de comportarse de forma relativamente “natural” en los barrios, su presencia en ellos era de todas maneras notada por los vecinos del lugar. En algunas oportunidades, algunas personas se acercaban a preguntar quiénes éramos, a quién buscábamos, qué estábamos haciendo allí y para quién trabajábamos. Inclusive, en ciertas oportunidades, los evaluadores eran inicialmente percibidos como funcionarios municipales o miembros de alguna institución de gobierno lo cual generaba expectativas como por ejemplo: algunas personas expresaron que ellos pensaban que estábamos en el barrio para evaluar la eventual entrega de algún tipo de beneficio material para ellos; otras personas relataron situaciones de problemas sociales que los afligían, ya fuese cesantía, conflictos familiares, disputas con vecinos(as), problemas de pavimentación de las calles, presencia de perros vagos, tráfico de drogas, entre otros. Cuando esto sucedía, el observador se presentaba e identificaba, señalando para quien trabajaba y dando a conocer el propósito de la visita en el barrio.
En ciertas oportunidades, inclusive, y debido a que en muchos de los barrios donde se realizaron las observaciones sistemáticas existen altos índices de criminalidad y tráfico de drogas (CIPER, 2009), algunas personas del barrio nos abordaban y alertaban acerca de lo peligroso y poco aconsejable que resultaba permanecer en sus vecindarios, por ejemplo: “este sector es malo, caballero” –decía una señora, refiriéndose al mismo lugar donde ella vivía en un sector de una de las comunas. En otras ocasiones, eran personas de otros barrios quienes preguntaban que hacíamos y aconsejaban no ingresar a ciertas áreas, especialmente a determinadas horas del día o avanzado el atardecer.
Una situación similar a la descrita en el párrafo anterior pero más peligrosa surgía en los vecindarios observados donde operaban algunos pequeños narcotraficantes. Las personas percibidas como ajenas eran vistas con sospecha por tratarse de eventuales “policías” o “agentes encubiertos” que estaban recorriendo los vecindarios para descubrir dinámicas de micro tráfico de drogas. Basados en esta percepción y para proteger “su territorio”, algunos de los micro traficantes reclutan y utilizan a los llamados “soldados”11 como vigilantes. En ciertos barrios, los evaluadores fueron abordados por estos “soldados” quienes preguntaban–a veces incluso hostilmente—qué hacíamos allí y si éramos o no “ratis”12 o “pacos”13. Ocasionalmente los evaluadores fueron requeridos para entregar algo de dinero (100 o 200 pesos, solamente) a cambio de un ‘permiso tácito’ para ingresar a determinadas cuadras. Para sortear con relativo éxito la presencia de estos “soldados”, casi siempre los evaluadores tomaban la iniciativa y los saludaban primero, contándoles que se estaba haciendo un estudio de salud en la comunidad. Probablemente esto ayudaba a reducir las sospechas en contra de los observadores, facilitando el trabajo.
Finalmente, el proyecto OSV contemplaba originalmente la utilización de dispositivos tipo Palm© y el uso de tecnologías digitales durante las observaciones, a fin de ahorrar tiempo y recursos posteriores en ingreso de datos y envíos de archivos por correo. Sin embargo, una vez analizado lo excesivamente llamativo que podía ser portar tales aparatos y el riesgo de sufrir robos o asaltos, se decidió finalmente realizar los registros en papel y, asimismo, se tomó la decisión de no hacer las observaciones al atardecer o por la noche.
Facilitadores/Ventajas
Asimismo, hubo elementos que favorecieron la realización del proyecto –y posibilitaron estudiar aspectos importantes de los vecindarios—pero, asimismo, se presentaron elementos que Una ventaja de esta metodología era que se pudo apreciar más de cerca, aunque con las limitaciones propias de una fotografía, diferentes aspectos del entorno físico y las dinámicas sociales existentes en numerosos pasajes, calles y barrios de Santiago. Una observación basada en caminatas alrededor del barrio facilitaba el percibir aspectos objetivos del barrio como la calidad del pavimento y veredas, el estado de conservación de las viviendas y negocios, los olores existentes.
Otro aspecto que favoreció el desarrollo de este proyecto fue que éste haya sido conducido y llevado a cabo en gran parte por profesionales chilenos, lo cual favoreció el conocimiento del territorio y la cultura local. Además, el hecho que la recolección de datos haya sido realizada en gran parte por personal entrenado en el ámbito de las ciencias sociales—trabajadores sociales en este caso—facilitó la recolección de información. Temas sensibles como diferencias culturales, pobreza e inclusive situaciones peligrosas pudieron ser manejados con mayor facilidad gracias a la formación profesional. Asimismo, la conformación de un equipo interdisciplinario –integrado por trabajadores sociales, psicólogos, académicos, expertos en salud pública, estadísticos, y estudiantes—fue otro aspecto que favoreció el desarrollo e implementación del proyecto, unido al estrecho apoyo y colaboración prestada entre la Universidad de Michigan, el INTA y la ETSUC.
Otra fortaleza de este tipo de estudios es que permite la recolección de datos cuantitativos que pueden ser ingresados en modelos estadísticos que permiten análisis de multinivel y espaciales, y que al utilizar una metodología y un cuestionario parecido al utilizado en otros países puede permitir que resultados del estudio en Chile puedan ser comparados con los resultados de estudios internacionales.
Conclusiones, Discusiones e Implicancias para Trabajo Social en Chile
El estudio de vecindarios en general ha llegado a ser una corriente de investigación que ha comenzado a arrojar luces acerca de los efectos del vecindario sobre una amplia variedad de aspectos de la salud y del desarrollo humano –como por ejemplo la salud física y el desarrollo de enfermedades crónicas, el consumo de drogas y la salud mental de los individuos, el desarrollo de conductas violentas y eventualmente delincuenciales, el acceso a empleo y servicios, el desarrollo de la infancia, entre otras—. A continuación se resumen algunas de las limitaciones del estudio así como también algunas de las contribuciones de esta metodología para el Trabajo Social en Chile.
Algunas limitaciones del estudio
Aunque no es el foco de este artículo el discutir en toda su profundidad los aspectos epistemológicos involucrados en esta metodología de evaluación sistemática de vecindarios, este artículo asume parte de los supuestos del realismo crítico (Ramos, 2005), el cual postula la existencia de una realidad independiente de la conciencia del que conoce sin reducir el rol del investigador a un mero “observador ingenuo” que no construye – en parte—el objeto de estudio. En otras palabras, esta metodología es una observación realizada por observadores quienes a pesar de estar ceñidos en gran medida a las pautas de las guías de observación, filtran e interpretan la información de las características observadas en los vecindarios. Los observadores están influidos por condiciones personales, ambientales y del contexto social chileno para interpretar las categorías del instrumento de observación y registrarlas en tinta y papel.
Una segunda limitación tiene que ver con que la gran parte de los indicadores utilizados en este estudio estuvieron basados en estudios previos validados internacionalmente, parte de los cuales fueron, luego, adaptados a la realidad chilena. Este artículo no ahonda demasiado en discusiones acerca de los indicadores elegidos y utilizados en la OSV, debido a que excederían los propósitos de este articulo. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, un aspecto positivo de utilizar indicadores similares a los utilizados en otros países es que esto crea la posibilidad de comparar resultados internacionalmente.
Adicionalmente, no debe dejar de mencionarse que el uso de esta metodología implica limitaciones para captar aspectos más subjetivos o ciertas dinámicas sociales importantes en la vida de los vecindarios: de este modo aspectos como cohesión vecinal, mecanismos de resolución de conflictos, dinámicas de poder y liderazgo en la comunidad entre otras no pudieron ser captadas a través de OSV. Por ejemplo, en el estudio de Horner, Sanchez, Castillo, y Delva (en prensa) se entrevistaron a 13 padres de familia del SLS usando una metodología cualitativa donde se obtuvo detallada información sobre los desafíos que padres enfrentan para asegurarse que sus hijos lleven una vida sana frente a las preocupaciones que muchas familias de escasos recursos tienen, que se acentúan si viven en lugares donde la delincuencia juvenil y el narcotráfico son problemas diarios.
En cuanto a limitaciones de orden práctico, se puede mencionar, por ejemplo, que a diferencia de la serie de estudios Project on Human Development in Chicago Neighborhoods la metodología utilizada en Santiago no incluyó el uso de cámaras de video ni videograbadoras ni ninguna otra clase de registro audiovisual (salvo fotografías). La OSV estuvo basada sólo en la observación y registro de observadores entrenados.
Asimismo, no debe olvidarse que la muestra de direcciones a evaluar no fue aleatoriamente seleccionada y que ella estaba compuesta, en general, por personas de bajo estatus socioeconómico, provenientes de barrios relativamente homogéneos. En este sentido, el carácter condicionado del muestreo limita las posibilidades de extrapolar resultados para toda la población de jóvenes en Santiago y las posibilidades de realizar comparaciones o encontrar diferencias de acuerdo a nivel socioeconómico con otros grupos. Este es un problema que se observan incluso en proyectos con alto financiamiento como el Project on Human Development in Chicago Neighborhoods debido a que los resultados de ese proyecto sólo pueden generalizarse a ciudades donde vive gente con el mismo tipo de características étnicas y/o raciales y de muy bajos niveles socioeconómicos. Futuros estudios deberían considerar la posibilidad de contar con muestreos aleatorios y una mayor variabilidad en los vecindarios a estudiar.
Una última limitación está relacionada a la dificultad mencionada anteriormente sobre los horarios en los cuales se llevaron a cabos estas observaciones. Con el fin de minimizar la probabilidad de que el observador viese amenazada su integridad física, las evaluaciones fueron realizadas generalmente en horarios más tranquilos, es decir, entre las 10.00 y 17.00 horas, que son momentos del día en los cuales el vecindario presenta condiciones relativamente más seguras para que a foráneos tomen registros aunque, habiendo optado por esto, importantes dinámicas que modelan parte de la vida cotidiana de estos barrios en otros horarios permanecen menos visibles14.
La experiencia de OSV en Santiago: Posibilidades para Trabajo Social
En este artículo también se ha descrito en qué consiste la observación sistemática de vecindarios y el proceso de adaptación de esta a la realidad chilena, específicamente en la ciudad de Santiago en el marco del Santiago Longitudinal Study. Esta metodología, aun considerando sus limitaciones, constituye una aproximación sistemática para recolectar información acerca de aspectos físicos, sociales y ambientales de los barrios donde es aplicada y permite generar datos potencialmente valiosos para diversas disciplinas, entre ellas trabajo social, especialmente en lo relacionado a trabajo social comunitario. Asimismo, este artículo se refirió tanto a aspectos que favorecieron la implementación del proyecto como a algunos que la obstaculizaron.
En Chile el trabajo social tiene una importante presencia en la comunidad, diversas escuelas incluyen cursos sobre trabajo social comunitario en sus currículos y además existe una alta proporción de profesionales trabajando en ONG’s comunitarias o municipios. Asimismo, muchos trabajadores sociales son valorados y reconocidos por la comunidad y sus dirigentes como profesionales comprometidos. De este modo, podría decirse que trabajo social en Chile tiene una fuerte “tradición comunitaria”.
Una mayor incorporación de metodologías de evaluación de vecindarios en ámbitos comunitarios podría contribuir a la generación de información sistemáticamente recolectada relativa a ciertos aspectos más objetivos de la realidad con la cual trabaja, contribuyendo y posicionándose como una profesión que se apoya en evidencia para la toma de decisiones.
Trabajo Social comunitario y el diseño de intervenciones basadas en evidencia
Asimismo, diversas fuentes de literatura han identificado que el desarrollo de niños y adolescentes estaría modelado por complejas interacciones entre factores individuales, familiares, escolares y vecinales; las cuales impactarían diferencialmente el desarrollo infantil y juvenil (Bronfenbrenner, 1979) Asimismo, académicos de trabajo social, como Grogan-Kaylor y Delva (2008) y Holland, Burgess, Grogan-Kaylor, y Delva (en prensa) han argumentado a favor de una mayor incorporación de técnicas estadísticas avanzadas y del uso riguroso de enfoques espaciales en temáticas de trabajo social que contribuyan a que la profesión intervenga de manera más fundada en la realidad, especialmente en relación a aspectos de bienestar infantil, familiar y comunitario.
Holland y sus colaboradores (en prensa), basado en sus experiencias de investigación de barrios en el Reino Unido y en varias ciudades en EEUU, critican el hecho de que, aunque varias de las investigaciones en vecindarios analizan aspectos estructurales (como ingresos, niveles de pobreza, datos demográficos, entre otros) y su influencia sobre resultados individuales, hacen falta investigaciones más sistemáticas en trabajo social que vinculen aspectos individuales de las personas que habitan determinados barrios con aspectos del vecindario más estructurales, recomendando la realización de encuestas, entrevistas, y observaciones sistemáticas en contextos de organizaciones comunitarias, donde la profesión tiene una importante presencia.
Este tipo de estudios permitiría conocer de manera sistemática características objetivas de diversos vecindarios facilitando a futuro, la realización de comparaciones, y la identificación de elementos de una intervención basada en evidencia al momento de diseñar, implementar y evaluar iniciativas de trabajo social comunitario. Parte del conocimiento generado a través de este tipo de estudios podría convertirse en información útil para la toma de decisiones, tanto para trabajadores sociales, planificadores sociales, y en general profesionales ligados a temas de gobierno local.
Finalmente, este tipo de estudios tendría, por ejemplo, el potencial de ser replicado por miembros de la propia comunidad, con un adecuado entrenamiento y supervisión por parte de personal entrenado (eventualmente, trabajadores sociales comunitarios, por ejemplo). Estudios como estos pueden convertirse en insumo para el diagnóstico de la realidad social local y favorecer los argumentos de la comunidad en instancias como reuniones con alcaldes y/o autoridades comunales, ayudando a la toma de decisiones basada en evidencia sistemáticamente recolectada, fortaleciendo las organizaciones locales y comunitarias. Así, en la medida en que la comunidad contaría con mayor información acerca de su realidad, se podrían identificar factores protectores y fortalecedores de las relaciones comunitarias, siguiendo una aproximación basada en las fortalezas y no sólo en las carencias (Mowbray et al, 2007).
Footnotes
Información adicional sobre el estudio puede encontrarse en el sitio http://www.icpsr.umich.edu/icpsrweb/PHDCN
Información adicional sobre el estudio puede encontrarse en el sitio http://detroitneighborhoodhealthstudy.org
Información adicional puede consultarse en http://www.icpsr.umich.edu/icpsrweb/ICPSR/studies/02535/detail
Los autores agradecen enormemente a los adolescentes y las familias del Santiago Longitudinal Study SLS por haberse tomado el tiempo y la disposición para participar de este estudio. Esta investigación fue posible gracias al financiamiento otorgado por el National Institute of Drug Abuse NIDA de Estados Unidos (Grant #RO1 DA021181) y por el Vivian A. and James L. Curtis School Research and Training Center de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Michigan, Ann Arbor. Para consultar informacion adicional sobre este estudio se puede visitar http://www.umich.edu/~slsgroup
Para obtener mayor información sobre este estudio se puede consultar el siguiente sitio web: www.umich.edu/~slsgroup/Santiago_Longitudinal_Study_Workgroup/Welcome.html
En él participaron trabajadores sociales, psicólogos, académicos y estudiantes, tanto de la Universidad de Michigan EEUU, Universidad de Chile –INTA, y la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Las “jardineras” se consideran algo distinto a lo que usualmente se entiende por jardín. A diferencia de este último, las jardineras generalmente son pequeños arbustos que crecen dentro de macetas de cerámica o madera, cuidadas y mantenidas por los dueños de casa usualmente dentro del antejardín de la casa o inmediatamente afuera de ella. Asimismo, ellas carecen usualmente de pasto (el cual requiere mayor riego y consiguientemente, mayor costo de mantención).
Aquí no se está considerando los tiempos de traslado de una manzana a la siguiente, la cual a veces estaba en el mismo vecindario, pero otras veces implicaba tener que ir hacia otra parte más distante de la misma comuna o incluso, realizar un viaje un poco más largo entre comunas.
El detalle de los indicadores considerados puede revisarse más arriba en este documento
Un soldado es generalmente un adolescente o joven y con pocas oportunidades de acceso a educación y/o empleo, un miembro de alguna banda de micro tráfico o trafico de drogas, generalmente corresponde a un adolescente o joven, encargado de “vigilar” y alertar la presencia policial o de personas “extrañas” al vecindario. Es sabido que algunos de ellos portan armas de fuego.
Rati significa un agente de la policía civil, especialmente aquel que trata de infiltrarse en el mundo del crimen organizado.
Paco es un modismo utilizado para referirse a un miembro de la policía uniformada en Chile; sinónimo de carabinero
El equipo de investigadores del SLS estuvo de acuerdo que se necesitaría otro tipo de metodología, como la etnográfica, para observar las actividades que ocurren durante la noche.
Contributor Information
Guillermo E. Sanhueza, Profesor Escuela de Trabajo Social, Pontificia Universidad Católica de Chile MSW, estudiante del “Joint Doctoral Program in Social Work and Sociology, School of Social Work, University of Michigan.
Jorge Delva, Professor and Associate Dean for Research School of Social Work, University of Michigan.
Fernando H. Andrade, PhD student in Education, School of Education, University of Michigan.
Andrew Grogan-Kaylor, Assistant Professor School of Social Work, University of Michigan.
Cristina Bares, Assistant Professor, Virginia Commonwealth University.
Marcela Castillo, Profesor Asistente Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, Universidad de Chile.
Referencias Bibliográficas
- Aizer A. Neighborhood violence and urban youth. Cambridge, MA: National Bureau of Economic Research; 2008. [Google Scholar]
- Bares CB, Delva J, Grogan-Kaylor A, Andrade F. Family and parenting characteristics associated with marijuana use by Chilean adolescents. Substance Abuse and Rehabilitation. 2011;2:1–11. doi: 10.2147/SAR.S16432. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- Backett-Milburn Kathryn, Jeni Harden. How Children and their Families Construct and Negotiate Risk, Safety and Danger. Childhood. 2004;11(4):429–447. [Google Scholar]
- Blakely E, Snyder MG. Fortress America: gated communities in the United States. Washington, D.C: Brookings Institution Press; 1997. [Google Scholar]
- Bobo L. 3rd ICPSR version. Ann Arbor, Mich: Inter-university Consortium for Political and Social Research [distributor]; 1998. Multi-City Study of Urban Inequality, 1992–1994: [Atlanta, Boston, Detroit, and Los Angeles] [Google Scholar]
- Boyce Isabella. Neighborliness and Privacy on a Low Income Estate. Sociological Research Online. 2006;11(3) [Google Scholar]
- Bronfenbrenner U. The Ecology of Human Development. Cambridge, MA: Harvard University Press; 1979. [Google Scholar]
- Cáceres G. Barrios cerrados en Santiago de Chile: entre la exclusión y la integración residencial. Cambridge, Mass: Lincoln Institute of Land Policy; 2004. [Google Scholar]
- Caldeira T. Enclaves fortificados: a nova segregacao urbana. Novos Etudos; 1997. p. 47. [Google Scholar]
- Chaiken MR. Violent neighborhoods, violent kids. Washington, DC: U.S. Dept. of Justice, Office of Justice Programs, Office of Juvenile Justice and Delinquency Prevention; 2000. [Google Scholar]
- CIPER Chile. Vivir y/o Morir en una Zona Ocupada de Santiago. Reportaje de Juan Pablo Figueroa, Jorge Sullivan y Matías Fouillioux, CIPER Fotos: Alejandro Olivares. 2009 De Julio De; http://ciperchile.cl/2009/07/20/vivir-yo-morir-en-una-zona-ocupada-de-santiago/
- Collier R Berins. Reorganizing popular politics: participation and the new interest regime in Latin America. University Park, Pa: Pennsylvania State University Press; 2009. [Google Scholar]
- Coombe CM. Unpublished doctoral dissertation. University of Michigan School of Public Health; Ann Arbor, MI: 2007. The Effects of Urban Residential Environments on Mental Well Being: A Multilevel Analysis of Neighborhood Stability, Middle Income Composition and Depression in Detroit. [Google Scholar]
- Cope M, Elwood S, editors. Qualitative GIS: A Mixed-methods Approach. London: Sage; 2009. [Google Scholar]
- Delva J, Bobashev G, Anthony JC. Clusters of Drug Involvement in Panama: Results From Panama’s 1996 National Youth Survey. Drug and Alcohol Dependence. 2000;60:251–257. doi: 10.1016/s0376-8716(00)00110-1. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- Delva J, Spencer M, Lin JK. Racial/Ethnic and Educational Differences in the Estimated Odds of Recent Nitrite Use Among Adult Household Residents in the U.S.: An illustration of Matching and Conditional Logistic Regression. Substance Use and Misuse. 2000;35:269–290. doi: 10.3109/10826080009148433. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- Delva J, Mathiesen SG, Kamata A. Use of Illegal Drugs Among Mothers Across Racial/Ethnic Backgrounds in the U.S.: A Multi-Level Analysis of Individual and Community Level Influences. Ethnicity & Disease. 2001;11:614–625. [PubMed] [Google Scholar]
- Delva J, Tellez M, Finlayson TL, Gretebeck KA, Siefert K, Williams DR, Ismail AI. Correlates of Cigarette Smoking Among Low-Income African American Women. Ethnicity & Disease. 2006;16:527–533. [PubMed] [Google Scholar]
- Delva J, Allen-Meares P, Momper SL. Pocket Guide to Cross Cultural Research. Oxford University Press; 2010. [Google Scholar]
- Delva J, Castillo M. International Research. In: Thyer B, editor. second edition of the Handbook of Social Work Research Methods. 2. SAGE; CA: 2010. pp. 591–608. [Google Scholar]
- Diez-Roux A. Bringing Context Back into Epidemiology: Variables and Fallacies in Multilevel Analysis. American Journal of Public Health. 1998 Feb;88:2. doi: 10.2105/ajph.88.2.216. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- Diez-Roux, Javier Nieto Ana F, Muntaner Carles, Tyroler Herman A, Comstock George W, Shahar Eyal, Cooper Lawton S, Watson Robert L, Szklo Moyses. Neighborhood Environments and Coronary Heart Disease: A Multilevel Analysis. American Journal of Epidemiology. 1997;46(1):48–63. doi: 10.1093/oxfordjournals.aje.a009191. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- Earls F. Project on Human Development in Chicago Neighborhoods (PHDCN): Systematic Social Observation, 1995. Ann Arbor, Mich: Inter-university Consortium for Political and Social Research [distributor]; 2005. [Google Scholar]
- Earls F. Project on Human Development in Chicago Neighborhoods (PHDCN): Neighborhood Activity, Wave 2, 1997–2000. Ann Arbor, Mich: Inter-university Consortium for Political and Social Research [distributor]; 2006. [Google Scholar]
- Elliott DS. Good kids from bad neighborhoods: successful development in social context. Cambridge: Cambridge University Press; 2007. [Google Scholar]
- Elsley S. Children’s Experience of Public Space. Children and Society. 2004;18:155–164. [Google Scholar]
- Glaeser EL. Chile: political economy of urban development. Cambridge, Mass: John F. Kennedy School of Government, Harvard University; 2002. [Google Scholar]
- Goldman E, Aiello A, Galea S, Delva J. Posttraumatic stress disorder in a predominantly African-American urban community: Findings from the Detroit Neighborhood Health Study. Paper presented at the 9th international Conference on Urban Health (ICUH 2010); October 27–29; NY. Oct, 2010. [Google Scholar]
- Granillo M, Grogan-Kaylor A, Delva J, Castillo M. Eating disorder prevalence and correlates among a community-based sample of Chilean female adolescents. Journal of Research on Adolescence. doi: 10.1111/j.1532-7795.2010.00733.x. (en imprenta) [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- Grogan-Kaylor A, Delva J. Thoughts on social work knowledge development activities within a quantitative framework. Social Work. 2008;53(4):293–297. doi: 10.1093/sw/53.4.293. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- Gutterman S. Strengthening the Gratiot Woods neighborhood: a plan for housing placement, neighborhood identity, traffic control and commercial location for the Detroit Catholic Pastoral Alliance Housing Program. Ann Arbor, Mich: University of Michigan Urban and Regional Planning Program; 2000. [Google Scholar]
- Holland S, Burgess S, Grogan-Kaylor A, Delva J. Understanding neighbourhoods, communities and environments: new approaches for social work research. The British Journal of Social Work, special issue on “Innovations in the Practice of Social Work Research”. doi: 10.1093/bjsw/bcq123. (en imprenta) [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- Horner P, Sanchez N, Castillo M, Delva J. Parental Perceptions of Neighborhood Effects in Latino Comunas. Substance Use & Misuse. doi: 10.3109/10826084.2012.671647. (en imprenta) [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- James L, Momper S, Delva J. Unpacking the relationship between PTSD and cigarette use: The moderating role of household income. Poster presented at the annual meeting of the Society for Social Work Research (SSWR); January 12–16, 2011; Tampa, Florida. Jan, 2011. [Google Scholar]
- Lozoff B, De Andraca I, Castillo M, Smith JB, Walter T, Pino P. Behavioral and developmental effects of preventing iron-deficiency anemia in healthy full-term infants. Pediatrics. 2003;112(4):846–854. [PubMed] [Google Scholar]
- Massey D. Segregation and Stratification. A Biosocial Perspective. Du Bois Review. 2004;1(1):7–25. [Google Scholar]
- McDonell J, Skosireva A. Neighborhood Characteristics, Child Maltreatment, and Child Injuries. Child Indicators Research. 2009;2(2):133–153. [Google Scholar]
- McEwen BS, Stellar E. Stress and the individual: mechanisms leading to disease. Archives of Internal Medicine. 1993;153:2093–2101. [PubMed] [Google Scholar]
- McNeill F, Whyte B. Reducing reoffending: social work and community justice in Scotland. Cullompton, Devon: Willan; 2007. [Google Scholar]
- Melton G. Toward a child-centered, neighborhood-based child protection system: a report of the Consortium on Children, Families, and the Law. Westport, Conn: Praeger; 2002. [Google Scholar]
- Morenoff J. Neighborhood Mechanisms and the Spatial Dynamics of Birth Weight. American Journal of Sociology AJS. 2003 Mar;108(5 ):976–1017. doi: 10.1086/374405. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- Mowbray C, Wooley M, Grogan-Kaylor A, Gant L, Gilster M, Shanks T. Neighborhood research from a spatially oriented strengths perspective. Journal Of Community Psychology. 2007;35(5):667–680. [Google Scholar]
- Ramos C. En Revista Persona y Sociedad. 3. XIX. Universidad Alberto Hurtado; Santiago, Chile: 2005. Cómo investigan los sociólogos chilenos en los albores del siglo XXI. [Google Scholar]
- Robert S. Socioeconomic position and Health: The Independent Contribution of Community Socioeconomic Context. Annual Review of Sociology 1999. 1999;25:589–516. [Google Scholar]
- Ross N. My Journey to School: Foregrounding the Meaning of School Journeys and Children’s Engagements and Interactions in their Everyday Localities. Children’s Geographies. 2007;5(4):373–91. [Google Scholar]
- Sampson R, Raudenbush S. Neighborhood collective efficacy: does it help reduce violence? Washington, DC: U.S. Dept. of Justice, Office of Justice Programs, National Institute of Justice; 1998. [Google Scholar]
- Sampson R, Bartusch D. Attitudes toward crime, police, and the law: individual and neighborhood differences: summary of research. Washington, DC: U.S. Dept. of Justice, Office of Justice Program, National Institute of Justice; 1999. [Google Scholar]
- Sampson R, Morenoff J, Gannon-Rowley T. Assessing Neighborhood Effects: Social Processes and New Directions in Research. Annual Reviews in Sociology. 2002;28:443–78. [Google Scholar]
- Sanchez N, Grogan-Kaylor N, Castillo M, Caballero G, Delva J. Sexual intercourse among adolescents in Santiago, Chile: A study of individual and parenting factors. Pan American Journal of Public Health. doi: 10.1590/s1020-49892010001000005. (en imprenta) [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- University of Michigan. A neighborhood indicator system for Detroit empowering communities through information. Ann Arbor, Mich: Urban and Regional Planning Program; 2004. [Google Scholar]
- Webster C, Glasze G, Frantz K. The global spread of gated communities. Environment & Planning B. 2002;29:3. [Google Scholar]
- Williams D, Collins Ch. Public health Reports 2001. Vol. 116. US Department of Health and Human Services; 2001. Racial Residential Segregation. A Fundamental Cause of Racial Disparities in Health; pp. 404–416. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- Woolley M, Grogan-Kaylor A, Gilster M, Karb R, Gant L, Reischl T, Thomas M, Alaimo K. Neighborhood social capital, poor physical conditions, and school achievement. Children and Schools. 2008;30(3):133–145. [Google Scholar]
