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. 2018 Jul 12;31(3):203–208. [Article in Spanish]

Una visión histórica, socio-cultural y literaria de casos de Bacillus anthracis por brochas de afeitar

An historical, sociocultural view and in the fiction literature of Bacillus anthracis cases by shaving brushes

Emma Vázquez-Espinosa 1, Claudio Laganà 2, Fernando Vazquez 3,4,5,
PMCID: PMC6166252  PMID: 29696956

ABSTRACT

In the period from 1915 to 1924 anthrax outbreaks were described by Bacillus anthracis due to the contamination of razor brushes that reached Europe and the United States from areas such as Japan, China or Russia. The brushes were made with badger hair, and then, to reduce the cost with horse hair and other animals. World War I supposed that the traffics of these brushes, that passed through Europe, changed and the processes of sterilization of the same were deficient giving rise to these outbreaks, that in a percentage of 20% produced the death of the users. The impact of the fashion of wearing a beard, the presence of these cases in the press, in the society of that period, and literature are studied through the work of Agatha Christie who wrote, in 1936, the Hercules Poirot´s novel Cards on the table, and where she describes the murder of one of the characters with the shaving brush contaminated with Bacillus anthracis spores.

Key words: Bacillus anthracis, anthrax, shaving brushes, Agatha Christie, medicine in literature, fiction literature

INTRODUCCIÓN

Bacillus anthracis es el microorganismo productor del carbunco, una infección potencialmente fatal y altamente contagiosa. Se puso de moda recientemente como agente de bioterrorismo y se han producido también casos recientes en animales como hipopótamos en Namibia. Pero su historia se remonta a la antigüedad y en la literatura lo podemos rastrear ya en la Biblia en el libro del Éxodo (9:9): “...y se convertirá en polvo fino sobre toda la tierra de Egipto, y producirá furúnculos que resultarán en úlceras en los hombres y en los animales, por toda la tierra de Egipto” [1]. El poeta Virgilio, en el canto III de Las Geórgicas cita una epidemia que afectó a los Alpes orientales y describe los síntomas en animales: “se les inflaman los ojos y sacan la respiración de lo más hondo del pecho, agravada a veces por un gemido, y dilatan lo más hondo de los ijares con prolongado hipo; una sangre negruzca se escapa por las narices y la lengua, áspera, oprime sus obstruidas fauces” y en humanos: “si alguien había osado probar estos vestidos malditos, las secuelas inmediatas eran unas pústulas ardientes y un inmundo sudor en sus infectos miembros, y a poco tardar, el fuego sagrado devoraba todo el cuerpo contagiado” [2, 3]. Hipócrates, Ovidio, Galeno y Plinio también hablaron de pestes tipo carbunco. Igualmente, varios autores medievales y modernos hacen referencia a este microorganismo. En 1523, el sargento inglés Anthony Fitzherbert recomendaba enterrar los cadáveres de animales muertos de carbunco, con excepción de su piel, para que fuera enviada a las curtiembres, y la cabeza, para plantarla sobre una pica y así señalar que la enfermedad estaba en el lugar. De nada sirvieron sus buenas intenciones, las esporas del carbunco puede permanecer hasta setenta años en el suelo. En el siglo XIV, la enfermedad se diseminó principalmente por Alemania y en el siglo XVII por Rusia y Europa Central. En 1823, Barthélemy demostró la infectividad del carbunco transfiriéndolo a animales sanos por la sangre de los animales enfermos, y Rayer y Devaine describieron el bacilo en 1850, mientras Devaine en 1864 informó que la presencia del bacilo era una condición para su infectividad [3]. En 1877, Koch lo aisló en cultivo y fue el prototipo de los postulados de Henle-Koch y la primera vacuna atenuada se debe a Louis Pasteur [36]. El nombre viene del griego anthrax o carbón (charbon en francés, carbunco en español y Milzbrand- inflamación del bazo- en alemán) y fue incluido en la designación taxonómica de B. anthracis por Cohn en 1875 [3].

El carbunco es una zoonosis mundial que afecta a la mayoría de animales, sobre todo herbívoros. El carbunco se puede adquirir por diferentes vías: respiratoria, digestiva y cutánea.

La forma respiratoria es difícil de dignosticar y cursa al principio como una gripe y después con hipoxia y disnea, y la mitad de los pacientes presentan signos meníngeos. La gastrointestinal cursa con dolor gastrointestinal, sangrado y ascitis. La forma cutánea supone más del 90% de los casos y el 20% pueden desarrollar septicemia y morir sin tratamiento, pero con la aparición de los antibióticos la mortalidad es <1% [7].

Actualmente se ha puesto de moda el uso de brochas de afeitar que se pueden comprar por internet y una vuelta a costumbres más naturales, por lo que se describe la historia y aspectos socioculturales y literarios de los brotes de carbunco que se asociaron a principios del siglo XX con la contaminación de las brochas de afeitar.

CARBUNCO TRANSMITIDO POR BROCHAS DE AFEITAR

Antes de la I Guerra Mundial, las brochas estaban fabricadas de pelo de tejón, caballo o jabalí, pero las primeras eran más apreciadas debido a su capacidad de retener mejor el agua para el afeitado [8]. Con la guerra, el suministro desde Rusia se dificultó y se empezaron a hacer con pelo de caballo tanto en este país como China o Japón (sobre todo en el último). Además, la ruta de envío hacia los Estados Unidos de América (EEUU) empezó a realizarse por el pacífico sin las garantías de limpieza y esterilización europeas. La consecuencia fue la aparición de algunos casos de carbunco en 1915 en Inglaterra e Irlanda y al año siguiente en Nueva York que fue el centro de los brotes en los EEUU [9].

Los casos eran más frecuentes con las brochas de color claro, se piensa que por no hacer un tratamiento tan bueno debido a que la desinfección a altas temperaturas eliminaba el color claro y así dejaban de parecerse a las brochas de pelo de tejón [8].

Estos brotes afectaron a cíviles y también a soldados, en este último caso parecen ligados en el ejercito al uso del gas clorina y gas mostaza en 1915 y 1917 y la necesidad de afeitarse, en la creencia que era una medida más efectiva para el mejor ajuste y buen uso de las máscaras de gas.

Al principio los oficiales británicos, ante las infecciones en la cabeza y cuello de los soldados, pensaron que se debía a “tácticas diabólicas del enemigo” [10]. En el ejercito americano durante la guerra hubo 149 casos con 22 muertes y en las tropas británicas en Francia entre enero de 1915 y febrero de 1917, 28 casos y en los marines 6 casos más, lo que provocó que se prohibiesen las brochas manufacturadas en Japón [11] (tabla 1) [11-19].

Tabla 1.

Casos de carbunco por brochas de afeitar principalmente en el periodo 1915-1924

Caso/Brote Epidemiología/ Nº casos Cita
Caso Brocha nueva limpiada con solución de soda y introducida en agua caliente antes de usar
Úlcera costrosa mejilla izquierda de cara con edema y adenitis con 6 días de evolución
Tratamiento: pomada de mercurio amonico
Evolución: 13 días después se selló la úlcera con curación
12
Caso Caso del Catedrático Prf. Ellerman
Brocha de pelo de caballo de China donde se aisló el microorganismo
Úlcera costrosa mejilla izquierda de cara con edema
Inyección de suero de carbunco
Exitus después de 7 días de evolución
13
Ejército Americano 149 soldados 11, 13
Tropas inglesas en Francia 28 soldados 13
Tropas inglesas en Inglaterra 18 soldados 13
Civiles en Inglaterra 50 civiles 13
Civiles en EEUU 17 civiles 13
Casos de carbunco 1919-1924 EEUU 10%
(50% en Nueva York)
14-16
Revisión literatura en inglés 1880-1923 43 casos entre 1917-1989 (47% posiblemente asociados a brochas de afeitar)
De los casos individuales 37% fueron exitus y el 56% de los exitus se dio antisuero
El 84% recogidos en EEUU
Edad descrita en 25 de 43
8, 17
1935 Paciente en Trinidad con pelo de cabra 18
1989 India: meningitis por ritual de rapado de cabeza 19

El curso de la infección era muy rápido, así se describió el caso del Catedrático Ellerman, de la Universidad de Copenhagen, que pasó de una escara a la tumba entre el 17 al 24 de diciembre de 1924 [11]. Entre 1915 a 1921, hubo 50 casos en civiles en Inglaterra con 18 muertes y en Nueva York otros 18 casos entre 1919 y 1920 con 9 muertes. El Departamento de Salud de Nueva York descubrió que el 80% de las brochas cultivadas tenían esporas de B. anthracis, y en el Bellevue Hospital, de 41 brochas investigadas, el 7,3% estaban contaminadas. El aislamiento de B. anthracis en placas de cultivo y la forma de las esporas de las brochas fue descrito en detalle en el trabajo de Leake JP y Lederer A [20].

Una vez que se conoció la causa, se pusieron en marcha medidas de control en sitios como los EEUU. En 1918 el Colegio de Cirujanos publicó un método de desinfección del pelo de las brochas y el Consejo de Salud de la ciudad de Nueva York sacó un edicto para todo tipo de brochas con la obligación de poner la palabra “esterilizado” y el nombre del fabricante en todas las brochas. De esta forma desapareció el problema, aunque en las siguientes décadas hubo casos aislados [14, 21].

TRATAMIENTO DEL CARBUNCO

Antes de la aparición de los antibióticos, el tratamiento del carbunco cutáneo estaba dirigido a destruir o eliminar las lesiones externas por compuestos químicos, cauterización y excisión. Previo al desarrollo de las sulfamidas, en 1903, Scalvo empezó a usar suero, observándose una reducción de la mortalidad en Italia, del 24 al 6%, y en el Reino Unido, del 48 al 4% [22]. Se recomendaba la administración intramuscular y si la infección era grave de forma intravenosa, pero había problemas de anafilaxia, en menor medida con el suero bovino que el de caballo [5,23,24].

Las inyecciones de antisuero alrededor de las lesiones no fueron efectivas y se dejaron de usar en 1932 [25], tampoco se mostró efectiva la aplicación de pomadas con antimicrobianos. Posteriormente al periodo descrito, se intentó con bacteriófagos sin éxito. La estreptoquinasa y la tintura de yodo o fenol estaban contraindicados [26]. La radioterapia a dosis de penetración moderada en varios campos de forma diaria mostró mejoría, pero no hubo seguimiento para ver su efectividad y complicaciones a largo plazo [27]. Antes de aparecer la penicilina, se usaron arsenicales (marfasan, neosalvarsán y neoarsafenamina) y sulfamidas [28] y en concreto la sulfatiazolona para la septicemia por carbunco [29,30]. Con el descubrimiento de la penicilina, Fleming demostró su efectividad en el carbunco y posteriormente Murphy et al [31].

EL BROTE DE CARBUNCO POR LAS BROCHAS DE AFEITAR EN LA PRENSA DE LA ÉPOCA

Hay numerosas noticias del carbunco en los periódicos del Reino Unido de esa época relacionadas al ganado, pero pocas con las brochas. De unas 480 noticias sobre carbunco de la época que hemos revisado en los periódicos británicos, sólo hay unas 23 de carbunco por brochas de afeitar (esto supone un 4,8% de todas las noticias de carbunco) [32] (tabla 2). Esto da una idea, por un lado, de la importancia del carbunco en aquella época, una infección sin tratamiento, y por otro lado, del papel de las brochas de afeitar con el recuento de casos producidos en ese periodo.

Tabla 2.

Noticias de carbunco por brochas de afeitar en los periódicos británicos de la época

Periódico Región Fecha Tipo de noticia
Western Times Devon (Inglaterra) 4/10/1920
27/06/1917
Caso con exitus
Caso con exitus
Nottingham Evening Post Nottinghamshire (Inglaterra) 25/09/1920
25/08/1916
26/06/1917
Caso con exitus
Confiscación de brochas
Pelos de caballos chinos desinfectados
Cheltenham Chronicle Gloucerstershire (Inglaterra) 9/08/1924
28/07/1923
Caso con exitus
Caso con exitus
Gloucester Journal Gloucerstershire (Inglaterra) 9/08/1924 Caso con exitus
Gloucester Citizen Gloucerstershire (Inglaterra) 3/10/1921
25/07/1923
Caso con exitus
Caso con exitus
Tauton Courier, and Western Advertiser Somerset (Inglaterra) 10/10/1917 Caso con exitus
The Scotsman Midlothian (Escocia) 15/11/1919
25/08/1916
6/01/1920
9/12/1922
6/02/1917
27/06/1921
24/12/1926
Casos notificados
Casos notificadas
Brochas de Japón
Reunión Comisión Internacional
Acciones contra la compañía productora
Experimentos de desinfección del pelo de caballo
Pagos por la destrucción brochas
Derby Daily Telegraph Derbyshire (Inglaterra) 26/06/1917 Casos notificados
Dundee Evening Telegraph Angus (Escocia) 3/10/1921 Caso con exitus
Yorkshire Post and Leeds Inteligencer West Yorkshire (Inglaterra) 7/08/1924 Caso con exitus
Yorkshire Evening Post West Yorkshire (Inglaterra) 15/11/1919 Brochas contaminadas de Japón
Northern Wig Antrim (Irlanda del Norte) 1/12/1916 Alarma de contaminación

En otras partes del mundo (Canada, EEUU o Australia), sin hacer una revisión de la prensa como la anterior, también aparecen noticias del mismo tipo.

ASPECTOS SOCIALES Y CULTURALES DE LA BARBA

En el Reino Unido, durante la época victoriana, la barba y otros aspectos del pelo facial resurgieron en popularidad debido a la Guerra de Crimea (1853-1856). La barba proliferó en los soldados, ya que de alguna manera les mantenía más calientes en un ambiente de frio invernal, y a la vuelta la pusieron de moda en la sociedad de la época, restringida a los círculos académicos y políticos. Tal fue su uso en los siguientes años que algunos médicos la recomendaban, como el Dr. Tom Robinson, que publica un artículo “Barbas” en el The St. James Magazine en 1881, aconsejándola para prevenir afecciones de los dientes, catarro nasal y neuralgia facial, o que los que la portaban estaban menos propensos a la bronquitis [33]. En el siglo XX, esta moda fue perdiendo fuerza debido a la teoría de los “gérmenes” en los hospitales y a que la barba podía albergar bacterias como el bacilo tuberculoso, por lo que los hospitales a partir de 1890 afeitaban a sus pacientes para prevenir la transmisión entre personas [34]. Se usaban navajas barberas y en Nueva York se aprobó un edicto prohibiendo llevar barba a los lecheros, ya que podían albergar en ella suciedad o el bacilo tuberculoso que acabase contaminando la leche. Después esta prohibición se extendió a los médicos que podían incrementar la mortalidad de los pacientes [34]. En la I Guerra Mundial, con las máscaras de gas y la aparición de las cuchillas desechables producidas en masa por la compañía Gilette, la barba declinó en popularidad [34].

EL BROTE DE LAS BROCHAS DE AFEITAR EN LA LITERATURA: AGATHA CHRISTIE Y EL CARBUNCO

Aunque Agatha Christie no fue entrenada formalmente como farmacéutica, llega al mundo de los productos farmacéuticos como enfermera voluntaria durante la I Guerra Mundial. Mientras servía en el Hospital Torquay de la Cruz Roja se entrenó en el trabajo y realizó un examen que la convirtió en el equivalente de una auxiliar de farmacia. Agatha Christie reanudó sus funciones en la farmacia durante la II Guerra Mundial, por lo que adquirió una gran experiencia como dispensadora de medicamentos y fórmulas [35-37].

De las cerca de 300 víctimas de sus novelas, en 41 al menos (60% de su producción literaria) se usaron venenos, principalmente y en este orden: cianuro, arsénico, estricnicna y digital. Las infecciones, los agentes causales y sus tratamientos también están presente en sus obras (tabla 3) [35]. Agatha Christie era conocedora por la prensa de la época del carbunco por brochas de afeitar y lo incorpora en su novela “Cartas sobre la mesa (Cards on the table)” de 1936, donde aparece su personaje más célebre Hércules Poirot. Utiliza esporas de B. anthracis en la brocha de afeitado: Mr. Craddock muere debido a las esporas en su brocha de afeitar y su transmisión transcutánea al afeitarse debido a las abrasiones y cortes por la cuchilla de afeitar. Agatha Christie no explica como el asesino obtuvo las esporas, las manipuló y las colocaba en la brocha sin riesgo para sí mismo.

Tabla 3.

Antibióticos, antisépticos, microorganismos e infecciones en las novelas de Agatha Christie

Fármaco/ Infección Obra (título en español y en original) Uso y comentarios
Antibióticos y quimioterápicos
  • -sin especificar

  • -penicilina

  • -quinina

  • -sulfapiridina (Sulfa M y B, May & Baker 693)

Un gato en el palomar (Cat among the pigeons); Los elefantes pueden recordar (Elephants can remember); Asesinato en la calle Hickory (Hickory, Dickory death); Pasajero a Frankfurt (Passenger to Frankfurt); La tercera muchacha (Third girl) Los elefantes pueden recordar (Elephants can remember)

Cita con la muerte (Appointment with Death)

Peligro inminente (Peril at End House)

Un puñado de centeno (A pocket full of Rye)

Referencias muy triviales

Cita general pero A. Christhie en general no cita antibióticos en sus obras

Malaria cerebral

Malaria

Usado en una neumonia

Antisépticos
  • -sin especificar

  • -ácido bórico

  • -arsenito de cobre (verde de Scheel)

  • -fenol

  • -balsamo de Friar (tintura de benzoina)

  • -yodo (solución de)

  • -ungüento (con talio)

La puerta del destino (Postern of fate); Destino desconocido (So many steps to death), Asesinato en la calle Hickory (Hickory, Dickory death)

Asesinato en la calle Hickory (Hickory, Dickory death)

Cita con la muerte (Appointment with Death)

Muerte en las nubes (Death in the air)

Intriga en Bagdad (They came to Baghdad)

El tren de las 4.50 (What Mrs. McGillicuddy saw!)

La puerta del destino (Postern of fate)

La puerta del destino (Postern of fate)

El misterio de Pale Horse (The Pale Horse)

Referencias solo de antisépticos sin especificar cuales
Lavado ocular
Spray nasal en fiebre del heno
Cocaina en una botella etiquetada como “ácido bórico”
Antiséptico intestinal y diarrhea
Bailarina que bebe fenol
Antiséptico cutáneo o inhalado para bronquitis y laryngitis
Uso en herida de bala
Se aplica a una tiña en un perro

Microorganismos e infecciones

-Bacillus anthracis (carbunco) toxina

  • -Clostridium tetani

  • -Mycobacterium leprae

  • -Bronconeumonia

  • -Neumonia después de gripe

  • -Fiebre tifoidea

  • -Tuberculosis

  • -Septicemia

  • -Toxiinfección alimentaria

Cartas sobre la mesa (Cards on the Table)

La aventura de la tumba egipcia (The adventure of the egyptian tomb)

La aventura de la tumba egipcia (The adventure of the egyptian tomb)

Los doce trabajos de Hércules (The flock of Geryon)

Matar es fácil (Easy to kill)
Intriga en Bagdad (They came to Baghdad),
El misterio de Cornualles (The Cornish mistery)

Brocha de afeitar

No explica como las consigue ni como las manipula con seguridad

El médico usa, para asesinar mujeres, bacterias que cultiva en su laboratorio: El bacilo colin momunis (E. coli), tifus, neumococo, «antigua tuberculina»

Envenenamientos que recuerdan una gastroenteritis

El carbunco como arma biológica en esa época está representado por dos libros de ciencia ficción, el primero es “Zalma” de 1895 del escritor Thomas Mullett Ellis y el segundo “Shawoded for Life” de 1896 del escritor Gordon Stables [38]. “Zalma” recibió algún interés en las revistas médicas y es un intento de diseminar el carbunco con globos [39]. En 1894 H.G. Wells escribe su cuento “El bacilo robado” también como otro intento anarquista de robar, en este caso el bacilo colérico, para contaminar la traída de agua de Londres. En años más recientes, en 1999, se vuelve a utilizar el carbunco en forma de arma biológica en la novela de Robin Cook “Vector”, adelantándose al brote de carbunco por cartas en Estados Unidos, a raíz del cuál aparecieron libros como “Antharx: the game” de Dwan G. Hightower en el año 2001 o “Anthrax: a Will Cannon, Bounty Hunter” de Larry Hill en el año 2013 [36].

En conclusión, describimos el ambiente histórico de un brote de carbunco por brochas de afeitar en el contexto de la forma como se manufacturaban y se esterilizaban, el ambiente sociocultural y las razones de porque se produjeron los casos, su repercusión en la prensa y su influencia en literaria en la obra de Agatha Christie.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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