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. 2014 Aug 23;47(5):287–293. [Article in Spanish] doi: 10.1016/j.aprim.2014.07.003

Aplicando la Teoría de la Conducta Planeada: ¿qué factores influyen en la realización de ejercicio físico?

Applying the Theory of Planned Behavior: Which factors influence on doing physical exercise?

Mari Carmen Neipp 1,, María José Quiles 1, Eva León 1, Sonia Tirado 1, Jesús Rodríguez-Marín 1
PMCID: PMC6985607  PMID: 25159024

Abstract

Objectives

The purpose of this study was analyzed the influence of attitude, subjective norm, and Perceived behavioral control (PBC) on intention of doing physical exercise in a group of people.

Design

Cross-sectional and observational study.

Location

Questionnaire was applied to general population in the province of Alicante

Participants

679 people who practiced physical exercise in the province of Alicante.

Main measurements

It was applied a questionnaire measuring the components of the Theory of Plan Behavior model (TPB).

Results

Results showed that variables of the model (TPB) had good fit to the data. Moreover, subjective norm and perceived behavioural control had a significant impact on intention and the three variables explained 61% of its variance.

Conclusions

Findings supported the important role of TPB in the context of physical exercise. Perceived behavioral control was the strongest predictor of intention to practice physical exercise. A possible intervention might lead to implement programs focused in increasing control perception of people to engage in physical exercise.

Keywords: Theory of planned behavior, Physical exercise, Health behavior, Health promotion

Introducción

La adopción de estilos de vida conlleva beneficios muy importantes para la salud. Por ello los servicios de atención primaria de salud intentan, con menos éxito del deseado, integrar programas para la promoción de conductas de salud en la práctica clínica habitual1, 2. La actividad física es un componente importante del estilo de vida de las personas. La literatura científica indica que realizar ejercicio físico regularmente es una estrategia que puede prevenir diferentes enfermedades como diabetes tipo 2, cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, cáncer de colon y osteoporosis3, 4, 5. El ejercicio físico no solo es beneficioso para la salud, sino también para el bienestar psicológico de las personas6, 7, disminuyendo la ansiedad y el estrés8 y aumentando la autoestima9. Sin embargo, a pesar de los numerosos beneficios a nivel social, personal y de salud de la práctica de ejercicio físico, la mayoría de la población adulta es sedentaria o no suficientemente activa10, 11, 12. En la Unión Europea el 27% de la población no practica actividad física en su tiempo libre13, y de acuerdo con este estudio, España es uno de los países europeos donde la población realiza muy poco ejercicio. Según los datos de la última Encuesta Nacional de Salud (2013)14, el 41,3% de la población se declara sedentaria, algo menos de la mitad de las mujeres (46,6%) y más de un tercio de los hombres (35,9%). Por su parte, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) indica que en España, los datos más recientes surgidos del estudio ENRICA en 2011, aportan una prevalencia de obesidad del 22,9% y de sobrepeso del 39,4%15.

En este contexto, son múltiples las organizaciones y agencias federales que recomiendan a los profesionales sanitarios aconsejar a los pacientes acerca de la importancia de la actividad física, basándose más en los beneficios de esta que en la efectividad del consejo para promover cambios en la actividad física16, 17, 18. De las revisiones realizadas sobre el efecto del consejo médico en el incremento de la actividad física, se desprende poca efectividad acerca de su efecto de manera aislada para el incremento del nivel de actividad física. El impacto de los factores ambientales sobre la utilidad del consejo médico ha sido escasamente estudiado, y la mayoría de las intervenciones se centran en un enfoque individual19. Asimismo, parece haber consenso en cuanto a que las intervenciones de consejo sanitario sobre la actividad física producen pequeños efectos a corto plazo en la actividad física autoinformada20, 21.

Así pues, parece necesario profundizar en los determinantes psicosociales de la práctica de actividad física para que esta pueda ser utilizada en atención primaria aprovechando el elevado potencial preventivo de estos profesionales22. Entre los distintos modelos que tratan de atender a estos factores destaca la Teoría de la Conducta Planeada (TCP) (fig. 1). Es uno de los modelos psicológicos más utilizados para estudiar la influencia de factores psicológicos en la intención de realizar conductas saludables23, 24. Diversas revisiones empíricas apoyan las relaciones de la intención sobre multitud de conductas saludables incluyendo el ejercicio y la actividad física25, 26, 27. Esta teoría, afirma que la conducta está determinada por la intención conductual28, 29. Esta, a su vez, tiene unos antecedentes que la explican, la norma subjetiva, se refiere a la percepción del individuo sobre las presiones sociales que tiene para realizar la conducta; la actitud hacia la conducta, refleja la evaluación que la persona hace sobre la conducta; y finalmente, el Control Comportamental Percibido (CCP), refleja la percepción del individuo sobre su capacidad en realizar la conducta.

Figura 1.

Figura 1

Modelo de la Teoría de la Conducta Planeada.

En este sentido, consideramos que la TCP puede ser una buena aproximación que explique por qué las personas inician y se mantienen en la conducta de hacer ejercicio físico. Así pues, el objetivo de este trabajo fue el análisis de los principales factores que determinan la intención de realizar ejercicio físico en adultos, además de la elaboración de recomendaciones y propuestas para facilitar la modificación de los mencionados hábitos de riesgo, de modo que se pueda potenciar el efecto del consejo médico que ofrecen los profesionales en las consultas de atención primaria.

Método

Participantes y diseño del estudio

Se trata de un estudio descriptivo, transversal, en el que se siguieron los principios éticos que propone el comité ético de la Universidad Miguel Hernández cuando se realizan investigaciones con personas. Los participantes firmaron un consentimiento informado antes de realizar los cuestionarios. Los datos fueron recogidos utilizando un cuestionario autoadministrado que contenía todos los ítems para evaluar las variables de la TCP. El cuestionario se hizo llegar a 1.500 personas de toda la provincia de Alicante mediante un muestro bola de nieve. Cuatrocientas ochenta y nueve no devolvieron el cuestionario, por lo que la muestra final estuvo compuesta de 1.011 personas. De ellas, se seleccionó el grupo de personas que sí realizaban ejercicio físico con regularidad, que estuvo compuesto de 679 personas (67,2%). La edad media fue de 39,16 años (DT 18,22). El 53,5% de ellos eran mujeres, el 70% tenían estudios superiores (bachillerato, universidad), el 35,6% eran estudiantes y el 40,5% estaba trabajando.

Variables e instrumentos

Las variables del modelo, fueron evaluadas por el cuestionario de la TCP en ejercicio físico validado en población española30 (ver tabla 1). Consiste en 19 ítems con una escala de respuesta, para todos los ítems, tipo Likert de 7 puntos. Evalúa las 4 variables del modelo TCP: Actitud, fue medida usando 6 pares de adjetivos bipolares; la Norma subjetiva fue evaluada mediante 4 ítems; el CCP se midió usando 5 ítems; y la intención en realizar ejercicio físico se evaluó utilizando 4 ítems. La consistencia interna de cada una de las subecalas fue superior a 0,83.

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Esquema general del estudio: Estudio transversal sobre una muestra de 1.011 personas de la provincia de Alicante. La recogida de datos es retrospectiva y se valoran las diferentes variables del modelo de la Teoría de la Acción Planeada en el grupo de personas que sí realizaban ejercicio físico con regularidad.

Tabla 1.

Ítems del cuestionario de la TCP en ejercicio físico

Variables del modelo Ítems
Actitud 1. Para mí hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas sería:
1.1. Nada importante-----Muy importante
1.2. Muy desagradable---Muy agradable
1.3. Muy estresante-------Muy relajante
1.4. Muy inútil-------------Muy útil
1.5. Muy dañino-----------Muy beneficioso
1.6. Muy absurdo----------Muy inteligente
Norma subjetiva 2. La mayoría de las personas importantes para mí piensan que debería hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
5. La mayoría de las personas importantes para mí quieren que haga ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
6. Estoy motivado para hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas porque es lo que la mayoría de las personas que son importantes para mí esperan
12. La mayoría de las personas importantes para mí esperan que haga ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
Control 3. Si yo quisiera podría hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas.
8. ¿Cuánto control cree que tiene para hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas?
9. Depende completamente de mí si hago ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
11. Creo que soy capaz de hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
13. No tengo dificultades para hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
Intención 4. He pensado hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
7. Trataré de hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
10. Haré un esfuerzo para hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas
14. Intentaré hacer ejercicio al menos 6 veces en las próximas 2 semanas

Resultados

El análisis estadístico se realizó con el programa AMOS, versión 18. Para investigar los efectos de la Actitud Norma Subjetiva y del CCP en la intención se utilizó un modelo de ecuaciones estructurales. El ajuste de los modelos se evaluó mediante el cálculo estandarizado del RMSEA TLI, y CFI.

El modelo presentó un buen ajuste a los datos: χ2 (142) = 550,0; p = 0,000; χ2/df = 3,87; TLI = 0,92; CFI = 0,93; RMSEA = 0,0631, 32, 33.

Por otro lado, las variables del modelo explicaron conjuntamente el 61% de la varianza de la intención de realizar ejercicio físico (fig. 2). De ellas, es el control el que aportó una mayor cantidad de varianza (0,67), seguida de la norma subjetiva (0,19) y, por último, de la actitud, cuyo peso resultó no significativo, algo totalmente esperable si tenemos en cuenta que su influencia en la intención es prácticamente nula (0,09). En conclusión, la variable que más poder predictivo tuvo sobre la intención de realizar ejercicio físico es el control.

Figura 2.

Figura 2

Modelo con coeficientes de regresión estandarizados.

Nota. *** p = 0,001.

Discusión

Una de los principales objetivos de nuestro trabajo fue determinar la influencia de las variables del modelo de la TCP sobre la intención de realizar ejercicio en aquellas personas que ya estaban realizando ejercicio físico. Los resultados mostraron que el mejor predictor de la intención fue el control, indicando que aquellos que tienen más control para hacer ejercicio físico, más intención tienen de hacerlo. La norma subjetiva tuvo una pequeña capacidad de predicción sobre la intención, y la actitud no tuvo ningún tipo de influencia sobre la intención.

En suma, aquellas personas que ya están haciendo ejercicio se percibieron como competentes para realizarlo y no dan importancia a las posibles barreras para hacer ejercicio. Además en este grupo la actitud se minimiza por el control. Por tanto, en los individuos que ya hacen ejercicio, fue la percepción de control el predictor más potente de la intención, este resultado es consistente con estudios previos34, 35.

A partir de los resultados obtenidos, parece claro que es necesario potenciar los pensamientos y sentimientos de control de las personas con el fin de potenciar su adherencia hacia la práctica de actividad física. Así, algunas de las recomendaciones que sugerimos, para las personas que ya están realizando ejercicio físico, serían, por un lado, reforzar positivamente su conducta, a través de preguntas dirigidas a aumentar la percepción de los individuos de los beneficios y éxitos que está obteniendo manteniendo esa conducta. Y por otro, proporcionar mayor información detallada y personalizada de las consecuencias positivas de su conducta, con la finalidad de que siga percibiéndose como responsable en el cuidado y mantenimiento de su salud.

Por otra parte, para aquellas personas que hacen ejercicio físico pero tienen baja intención de seguir realizándolo, las intervenciones deben ir dirigidas a fomentar la autonomía y la responsabilidad los pacientes en el cuidado de su salud. Asimismo, se ha de hacer hincapié en plantear unos objetivos realistas y a corto plazo con el fin de centrar el punto de partida y los hábitos que se pretenden adquirir. El esfuerzo se ha de traducir en actividades y el feedback continuado. Otra cuestión importante es que se ofrezca la paciente información clara, específica y pormenorizada, evitando las generalizaciones e incluyendo información sobre el cambio de hábitos y los beneficios para su salud específicamente.

Una vez que el paciente muestra una adecuada motivación al cambio36, 37 pasaremos a la segunda fase, en la nos centraremos especialmente en el refuerzo del sentimiento de control. Para llegar a este punto es importante que el profesional refuerce a la persona por los éxitos en el pasado, y fomente la sensación de control sobre su conducta. El otro elemento importante para la realización del cambio es la planificación cuidadosa de los cambios, adaptados a sus necesidades, sus características personales, sociales y familiares. Sin olvidarse de transmitir siempre el mensaje de que es el propio paciente el que se tiene que responsabilizar del cambio y sentirse motivado para el cambio y no por una imposición externa de los facultativos.

En la tabla 2 se resumen otras estrategias y recomendaciones para ayudar a potenciar la práctica de ejercicio físico a través de los diferentes componentes de la TCP.

Tabla 2.

Estrategias y recomendaciones para potenciar los elementos de la TCP

Al comienzo de la intervención sería necesario evaluar las características y factores clave del paciente previamente a la personalización de la intervención.
Para potenciar la actitud positiva hacia la conducta de hacer ejercicio

1. Ofrecer al paciente aquella información detallada, individualizada y personalizada dirigida a la modificación de sus hábitos poco saludables especificando qué beneficios puede obtener del cambio de hábitos y evitando las generalizaciones
2. Indagar acerca de anteriores estrategias utilizadas para el cambio conductual y que van a permitir nuevas variaciones en los hábitos de vida del sujeto
3. Ofrecer feedback acerca de otras situaciones que el paciente haya podido resolver favorablemente y en las que fue necesario implantar cambios conductuales o de hábitos

Para mejorar la influencia de otras personas (norma subjetiva)
1. Favorecer el apoyo externo de familiares o amigos, buscando formas de que involucren en la instauración de los nuevos hábitos comportamentales
Para aumentar la percepción de control sobre la conducta de realizar ejercicio físico
1. Planificar objetivos a corto, medio y largo plazo. Los objetivos han de ser acordados y pactados entre el profesional sanitario y el paciente, teniendo en cuenta su ritmo, capacidad, motivación y necesidades y deben ser revisados y ajustados en función de los que se vayan consiguiendo
2. Diseñar un diario con la programación de la semana, las tareas realizadas, las dificultades encontradas y las posibles soluciones
3. Ayudar al paciente a conseguir los objetivos acordados, adquiriendo las habilidades y recursos que faciliten el cambio y aborden las barreras, mediante la utilización de técnicas de cambio conductual
4. Comenzar la actividad física con ejercicios fáciles que irán aumentando progresivamente de dificultad conforme el paciente vaya cumpliendo con sus objetivos

Asimismo, todo programa debe incluir un componente de seguimiento, en la medida de lo posible, por parte de los profesionales de atención primaria que se vaya espaciando cada vez más a medida que el paciente va asumiendo el control del nuevo hábito. Para ello es necesario hacer una revisión de los objetivos que se marcaron al inicio del tratamiento ajustándolos en función de aquellos objetivos conseguidos hasta ese momento.

Finalmente, para poder diseñar estas intervenciones, el profesional de atención primaria debe disponer de información clave relativa a algunos aspectos psicológicos del paciente y el control que percibe puesto que esta información será decisiva en el inicio y el mantenimiento del paciente en un programa de ejercicio físico. Con el fin de indagar sobre estos procesos y favorecer la adherencia a los mismos, proponemos algunas posibles preguntas a formular al paciente que ya realiza ejercicio físico durante la entrevista:

  • 1.

    ¿Qué ventajas cree que tiene el cambio de hábitos/la práctica de ejercicio físico?

  • 2.

    ¿Qué dificultades/barreras cree que pueden dificultar la práctica de ejercicio?

  • 3.

    ¿Quiere cambiar de hábitos? ¿Por qué?

  • 4.

    ¿Qué meta principal quiere conseguir?

  • 5.

    ¿Qué objetivo a corto plazo puede marcarse? ¿y a medio y largo plazo?

  • 6.

    ¿Cómo cree que puede conseguir su meta principal?

  • 7.

    ¿Quién o quiénes de su entorno pueden ayudarle a este cambio? ¿Cómo pueden ayudarle?

  • 8.

    ¿Qué aspectos cree que puedes controlar de su cambio de hábito?

En definitiva, este estudio aporta información sobre los factores psicosociales que pueden influir en la intención de realizar ejercicio físico. Además proporciona posibles intervenciones y preguntas que los médicos y enfermeras de atención primaria pueden realizar para ayudar a las personas a que inicien o mantengan la conducta de ejercicio físico y se perciban responsables en el cuidado de su salud.

Un último aspecto a resaltar es quién sería el profesional encargado de desarrollar este tipo de intervenciones. Aunque la mayor parte de la carga asistencial en primaria va dirigida a los médicos, un trabajo reciente muestra que en el 65% de las consultas por enfermedad menor, enfermería es considerado el nivel idóneo para atenderlas38. Los nuevos modelos organizativos están planteándose, entre otras propuestas, una participación más activa de enfermería lo que está siendo bien aceptado por profesionales y pacientes entre otras en el consejo sanitario y el seguimiento de problemas menores de salud39. Así, la educación para la salud y la participación comunitaria son herramientas importantes del rol de enfermería que muy relevantes en este contexto40.

Lo conocido sobre el tema

  • La actividad física es un componente importante del estilo de vida de las personas, realizar ejercicio físico regularmente es una estrategia que puede prevenir diferentes enfermedades.

  • Es necesario mayor consejo por parte de los facultativos para que las personas sientan la necesidad de hacer ejercicio físico para prevenir enfermedades.

  • La TCP es uno de los modelos psicológicos más populares que estudia la influencia de factores psicológicos en la intención de realizar conductas saludables.

Qué aporta este estudio

  • El estudio confirma que la variables como mayor poder predictivo sobre la intención de realizar ejercicio físico es la percepción de control.

  • Se proponen diferentes estrategias de intervención para que los facultativos puedan ayudar en la decisión de los pacientes de realizar ejercicio físico.

  • Se proponen preguntas para facilitar a los facultativos la recogida de información de los pacientes para poder elaborar una intervención particular para cada caso.

Financiación

Esta investigación estuvo financiada por Mapfre..

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses..

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