Abstract
La obesidad es una enfermedad crónica asociada a incremento de la morbimortalidad en el mundo, y el impacto con la pandemia de COVID-19 puede suponer un nuevo reto sanitario. Disponemos de evidencias que sugieren que algunos factores biológicos y sociales asociados con la obesidad confieren un mayor riesgo de infección por COVID-19, de hospitalización y de mayor gravedad respecto a las personas con normopeso. Sin duda, la obesidad comporta un estado proinflamatorio de bajo grado que produce una desregulación del sistema inmune que compromete su capacidad de respuesta ante la infección respiratoria por la COVID-19 y propicia un empeoramiento de la enfermedad. En esta revisión se exponen los principales datos epidemiológicos y fisiopatológicos que asocian obesidad con la COVID-19.
Palabras clave: Obesidad, COVID-19, Vitamina D, Obesidad grave
Abstract
Obesity is a chronic disease that leads to an increased risk of mortality and morbidity, and the impact of the COVID-19 pandemic may create a new health challenge. There is clear evidence showing that some biological and social factors associated with obesity involve an increased risk of COVID-19 infection, hospitalization, and greater severity compared to people with normal weight. Undoubtedly, obesity involves a low-grade proinflammatory state that produces a dysregulation of the immune system that compromises its ability to respond to respiratory infection by COVID-19 and so produces a worsening of the disease. In this review, the main epidemiological and pathophysiological data that associate obesity with COVID-19 are described.
Keywords: Obesity, COVID-19, Vitamin D, Severe obesity
La infección causada por el severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2), designada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como COVID-19, fue declarada una pandemia el 11 de marzo de 2020. Aunque la obesidad es una enfermedad crónica que se asocia a un aumento de la morbimortalidad1, no fue considerada como factor de riesgo en los inicios de la pandemia2, pandemia, lo que ha supuesto una recogida de información desigual para conocer el impacto real de la infección COVID-19 en las personas con obesidad.
En esta revisión se describen los principales aspectos epidemiológicos y fisiopatológicos que asocian obesidad y COVID-19.
La obesidad como factor de riesgo de la COVID-19. Evidencias epidemiológicas
Epidemias previas por influenza habían demostrado que obesidad y diabetes se asociaban con peor pronóstico de la enfermedad3, 4. Datos preliminares de COVID-19, procedentes de Wuhan (China), detectaron que, entre los pacientes críticos fallecidos, el 88,24% presentaban un IMC > 25 kg/m2 respecto al 18,95% de los supervivientes (p < 0,001)5. En otra serie china, las personas con obesidad (IMC ≥ 28 kg/m2) mostraron mayor riesgo de neumonía grave (odds ratio [OR]: 3,40; IC 95%: 1,40-8,26; p = 0,007)6.
En el registro norteamericano COVID-NET la obesidad estaba presente en el 48,3% de los afectados, siendo el principal factor de riesgo en personas < 65 años7. En otra serie de Nueva York (n = 5.700) indicaron que el 41,7% de los ingresados tenían obesidad, pero aquellos con obesidad grave (IMC ≥ 35 kg/m2) tuvieron un mayor riesgo de ingreso en UCI (OR: 6,16; IC 95%: 1,42-26,66)8. Dichas tasas de obesidad son similares a la prevalencia poblacional (obesidad 42,4%; obesidad mórbida 9,2%)9, por lo que se dedujo que esos datos reflejaban aproximadamente la situación del país. Otras observaciones paralelas señalaban que el mayor impacto de severidad se producía en las personas con obesidad en edades inferiores a 60 años: aquellos con IMC de 30-34 kg/m2 tuvieron alta probabilidad de ingresar en UCI (OR: 1,8; IC 95%: 1,2-2,7; p = 0,006), duplicándose el riesgo si presentaban obesidad grave (OR: 3,6; IC 95%: 2,5-5,3; p < 0,0001)10. En otro estudio de la ciudad de Nueva York se refuerza esta relación, ya que la obesidad mórbida (IMC ≥ 40 kg/m2) estuvo independientemente asociada a la mortalidad (OR ajustado: 5,1; IC 95%: 2,3-11,1) en las personas < 50 años, disminuyendo el riesgo en las de mayor edad11.
En Europa, la información procedente de Francia (Lille y Lyon) confirmaba el mayor número de personas con obesidad que necesitaron ingreso en UCI (frecuencia 25% respecto al 15,4% de prevalencia del país)12 y la necesidad de precisar hasta 7 veces más ventilación mecánica intensiva (VMI) en sujetos con IMC ≥ 35 kg/m2 (OR ajustado: 7,36; IC 95%: 1,63-33,14; p = 0,021). Estos datos son llamativos porque la tasa de VMI es mucho mayor que en otras situaciones de neumonía no-COVID, cuando incluso, previamente, se había constatado como una «paradoja» el que los obesos tuviesen menor gravedad y mortalidad por infección respiratoria; una evidente contradicción respecto a los resultados actuales de la COVID-1913, 14.
Estos antecedentes sugerían la presencia de un punto de corte de IMC (≥ 35 kg/m2) a partir del cual el exceso de peso condicionaba mayor gravedad. Conviene señalar que la mayoría de los estudios descriptivos presentan limitaciones porque suelen ser retrospectivos, no constan siempre datos de peso y talla en los registros electrónicos médicos, los datos reflejan la situación únicamente de los ingresos hospitalarios y en numerosas publicaciones el seguimiento de los pacientes ha sido excesivamente corto. Aun así, estudios de series más amplios y metaanálisis recientes confirman que cualquier grado de obesidad confiere un incremento tanto del riesgo de gravedad como de mortalidad por COVID-1915, 16, 17, 18.
Hasta aquí, la mayoría de los estudios analizaban lo que sucedía dentro de los hospitales, pero se desconocía realmente si las personas con obesidad tenían mayor riesgo de infección respecto a aquellas con normopeso. El debate se dirigió a indagar si la mayor prevalencia de obesidad de las series norteamericanas y del Reino Unido se debía a que un elevado porcentaje de los pacientes ingresados eran personas de raza negra, hispanos y de otras minorías étnicas19, 20, 21, 22. Por un lado, estos colectivos tienen mayor prevalencia de obesidad y de complicaciones asociadas (HTA, diabetes mellitus o enfermedad renal crónica) que los individuos de raza blanca. En segundo lugar, proceden de áreas urbanas socialmente más deprimidas, económicamente desfavorecidas, con bajo nivel de instrucción, mayor desatención sanitaria y donde las medidas de distanciamiento social son más difíciles de mantener. Globalmente, estas condiciones favorecen la expansión de la infección y mayores tasas de ingresos por la COVID-19.
Grandes estudios poblacionales permiten examinar y comparar personas afectadas o no por la COVID-19, analizar aquellos casos con mayor gravedad que necesitan hospitalización frente a los que presentan síntomas leves que no precisan ingreso. Así por ejemplo, la base de datos OpenSAFELY aglutina información sociosanitaria de más de 17 millones de ciudadanos del Reino Unido; esta información se cruzó con las más de 10.000 muertes por la COVID-1923. Además de factores conocidos de mortalidad asociada a la COVID-19 (incluyendo minorías étnicas), la obesidad constituye un factor de riesgo independiente de mortalidad, proporcional al grado de obesidad (HR: 1,92; IC 95%: 1,72-2,13) para IMC ≥ 40 kg/m2. Resultados similares se encontraron en la serie británica ISARC-WHO, de más de 20.000 pacientes (HR: 1,33; IC 95%: 1,19-1,49; p < 0,001)24, o en México, que, partiendo de un análisis poblacional de 177.133 sujetos, la obesidad fue la única comorbilidad asociada a una tasa de mortalidad casi 5 veces superior (HR: 4,989; IC 95%; 4,444-5,600)25.
Nos interesa analizar en este punto cuáles pueden ser las condiciones por las que algunas personas con obesidad presentan mayor severidad de la enfermedad. Ciertamente, las personas con obesidad grave ingresadas en UCI conllevan mayores dificultades de manejo (hipoventilación, mayor necesidad de intubación, canalización de vías o colocación en prono), pero también porque su condición cardiorrespiratoria sea peor. La cantidad de masa libre de grasa (masa muscular esquelética) diferencia claramente a las personas con obesidad que tienen un mayor o menor riesgo cardiovascular y que constituye un hecho diferencial en la reconocida «paradoja de la obesidad»26, 27. El ejercicio aeróbico condiciona un mejor rendimiento físico, menor contenido de grasa visceral y mayor masa magra (fitness vs fatness) que contrarresta el estado pro-inflamatorio asociado al exceso de grasa28. Por tanto, también en situaciones de enfermedad respiratoria infecciosa como la COVID-19, el IMC no cuenta la historia completa acerca de la naturaleza y el tipo de obesidad.
De la misma manera, el estado nutricional es un importante mediador de complicaciones en pacientes críticos. Se ha constatado que las personas con obesidad y con desnutrición energético-proteica ingresadas en cuidados intensivos, por cualquier patología, tienen un incremento de la mortalidad respecto a los sujetos bien nutridos de la misma categoría de peso (OR: 1,67; IC 95%: 1,29-2,15; p < 0,0001)29. Por tanto, es factible que cuando el exceso de peso se asocia a sarcopenia y/o desnutrición las complicaciones médicas respiratorias sean mucho más graves.
El volumen de publicaciones sobre COVID-19 en Pubmed a la fecha de esta revisión supera las 50.000 referencias, por lo que es necesario recurrir a revisiones sistemáticas y metaanálisis para conocer mejor las tendencias con datos agrupados. En este escenario, un reciente metaanálisis de 75 artículos sobre obesidad y COVID-1930 muestra que: 1) el riesgo de positividad de COVID-19 para las personas con obesidad es un 46% mayor respecto a las personas no obesas (OR: 1,46; IC 95%: 1,30-1,65; p > 0,0001); 2) las personas con obesidad duplican el riesgo de hospitalización (OR: 2,13; IC 95%: 1,74-2,60; p < 0,0001); 3) el riesgo de ingreso en UCI, en particular cuando el IMC es ≥ 35 kg/m2, se incrementa en un 74% (OR: 1,74; IC 95%: 1,46-2,08; p < 0,0001), precisando además, en un gran porcentaje, el empleo de VMI (OR: 1,69; IC 95%: 1,38-1,99; p < 0,001), y 4) se confirma también un exceso de mortalidad del 48% (OR: 1,48; IC 95%: 1,22-1,80; p < 0,0001).
En la información disponible en España sobre infectados COVID confirmados (21 de mayo de 2020)31 se reseña que el 87% de los fallecidos tenían más de 70 años (mediana de edad: 83 años); de estos, el 95% presentaban alguna comorbilidad mayor (60% enfermedades cardiovasculares). Aunque no disponemos de datos de obesidad en este registro, oficial conocemos que la prevalencia de obesidad en España en mayores de 65 años está presente en el 35% de la población32. Entre las recientes publicaciones de series de casos en España figura el registro SEMI COVID-19, que agrupa a 15.111 pacientes procedentes de 150 hospitales33. Es un estudio descriptivo que señala una frecuencia del 21,2% de obesidad entre los pacientes ingresados, con una edad media de 69,4 años. La frecuencia de obesidad en el trabajo del grupo «the COVID-19@Spain Study» fue del 13,8%, entre los 4.035 sujetos analizados, con una edad media de 70 años y provenientes de 127 centros34. En este estudio, la obesidad se comportó como un factor independiente de mortalidad (HR: 1,21; IC 95%: 1,01-1,44; p = 0,036). Por último, la evaluación de 1.000 pacientes, de 62 años de media, e incluidos en la red de investigación SIESTA, que aglutina a 61 servicios de urgencias hospitalarias, se describe una frecuencia de obesidad en el 14,3% de los ingresados35. En el análisis multivariado solo la edad y la obesidad se asociaron a mortalidad intrahospitalaria (OR ajustado para obesidad: 2,53; IC 95%: 1,47-4,35) o de eventos combinados, como ingreso en UCI, necesidad de VMI y mortalidad intrahospitalaria (OR ajustado: 2,38; IC 95%: 1,51-3,74). Pese a que las tasas de obesidad de los pacientes analizados son inferiores a la prevalencia de la población española, se constata nuevamente que las personas con obesidad ingresadas por la infección COVID-19 tienen un mayor riesgo de complicaciones y de mortalidad.
¿Por qué las personas con obesidad pueden ser más vulnerables a las infecciones y complicaciones?
Es bien conocido que la obesidad se asocia a un estado proinflamatorio de bajo grado, con incremento de citocinas (TNF-α, interleucina-6) que genera una desregulación de la respuesta inmune innata y adaptativa. Esta condición inmunitaria, en las personas con obesidad, conlleva una mayor susceptibilidad a las infecciones, una respuesta deficiente al tratamiento con antivirales y menor eficacia de las vacunas36, 37. En la obesidad la peor respuesta de los linfocitos T (CD4+ y CD8+), junto a la linfocitopenia secundaria a la infección y la apoptosis inducida por la COVID-1938, favorece un empeoramiento de la afectación pulmonar39, 40. En esta situación, la presencia de una mayor proporción de macrófagos contribuye a una rápida liberación de citocinas inflamatorias («tormenta de citocinas») que juegan un papel destacado en el fallo multiorgánico asociado a la infección por COVID-1941.
El SARS-CoV-2 tiene su vía de entrada en el huésped interactuando con el sistema renina angiotensina (SRA), en concreto con el receptor de la enzima convertidora de angiotensina-2 (ECA-2), y se expresa en el epitelio alveolar pulmonar, corazón, endotelio vascular, riñón, páncreas e intestino produciendo lesiones y disfunción en los órganos afectados. Tras contactar con el virus, se produce un fenómeno de down-regulation de la ECA-2, generando acumulación de angiotensina-2, que se cree que es la responsable del daño tisular pulmonar y del síndrome de distrés respiratorio, por sus propiedades vasoconstrictoras y fibróticas42.
Aunque no existe evidencia directa de infección del tejido adiposo por SARS-CoV-2, en cambio se conoce que en dicho tejido se expresa también ECA-2, por lo que no se descarta la posibilidad de que la grasa intratorácica (pulmón), perirrenal (riñón), epicárdica (corazón) y mesentérica (intestino) pueda servir como lugar de reserva y diseminación del virus43. Se ha argumentado que esta peculiaridad contribuiría a que las personas con obesidad tengan una mayor carga viral y un tiempo de diseminación más prolongado.
La obesidad también se acompaña de complicaciones médicas (HTA, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares), un estado de hipercoagulabilidad y trombosis, que determinan un peor pronóstico frente a la infección por COVID-1944, 45, 46. Asimismo las personas con obesidad presentan mayores dificultades respiratorias por resistencia al flujo aéreo, menor expansión del volumen pulmonar, dificultades de movilización de la caja torácica (diafragma y músculos intercostales), que van a ser responsables de hipoventilación, hipertensión pulmonar y apneas del sueño (fig. 1 ).
Figura 1.
Potenciales mecanismos patogénicos de infección por COVID-19 en personas con obesidad.
Otro hallazgo común en las personas con obesidad es la deficiencia de vitamina D47. La vitamina D, además de sus reconocidas acciones sobre el hueso, ejerce un papel destacado en la regulación de la inmunidad innata y adaptativa48, en la modulación inflamatoria, reduciendo la expresión de citocinas proinflamatorias49 y en el control del SRA aumentando la expresión de ECA-2. Desde un punto de vista clínico, la deficiencia de vitamina D se asocia a un incremento de infecciones respiratorias, distrés respiratorio y fibrosis pulmonar50, mientras que el tratamiento con vitamina D previene estas complicaciones51, 52. Se ha descrito una asociación epidemiológica entre bajas concentraciones de vitamina D y el número de casos y mortalidad por COVID-19, como sucede en España e Italia en contraposición a los países nórdicos, con diferentes concentraciones de vitamina D53, pero todavía no se ha podido constatar una relación causal54. En algunos foros se ha sugerido la posibilidad de realizar un tratamiento profiláctico y terapéutico con vitamina D para prevenir y tratar la infección por COVID-1955, 56. En un estudio preliminar realizado en España la administración de calcifediol a dosis altas en pacientes ingresados por COVID-1957 redujo la probabilidad de ingreso en UCI en un 98%. Aunque los resultados son muy alentadores, debemos esperar a obtener resultados más sólidos de los numerosos ensayos clínicos registrados que están en marcha.
Oportunidades de futuro
Con el advenimiento de nuevos modelos de atención sanitaria basados en la telemedicina, la obesidad será una de las principales enfermedades damnificadas. A la drástica disminución de visitas presenciales observadas58 se añaden la ausencia de financiación de tratamientos farmacológicos, las dificultades para acceder a ayudas educacionales, psicológicas o nutricionales y de aliviar las largas listas de espera de cirugía bariátrica. La estigmatización de las personas con obesidad puede suponer también un retraso extra en la búsqueda de ayuda para perder peso59.
A pesar de las dificultades, podemos contar con herramientas útiles para frenar la potencial susceptibilidad de las personas con obesidad por la infección COVID-19. En primer lugar, controlando las comorbilidades que condicionan un sumatorio de factores de riesgo de vulnerabilidad a contraer la infección y de peor evolución de la enfermedad. En segundo lugar, una activa acción terapéutica para propiciar cambios en el estilo de vida que contribuyan a reducir el estado proinflamatorio y reestablecer el equilibrio inmunitario. De un lado, fomentar una alimentación hipocalórica de patrón mediterráneo, que contiene una variedad de nutrientes con alta capacidad antioxidante60; por otro lado, aumentando el ejercicio aeróbico, que tiene una acción inmunomoduladora y antiinflamatoria clara, disminuyendo las citocinas pro-inflamatorias y mejorando la sensibilidad a la insulina61, 62. Ambos pilares del tratamiento precisan un abordaje integral y multidisciplinar que garantice el éxito de estas medidas a largo plazo63. En nuestro ámbito, la mayoría de estas acciones terapéuticas deben quedar enmarcadas en una colaboración consensuada entre especialistas y atención primaria. Las sociedades científicas, como la SEEN, y otras implicadas en el tratamiento de la obesidad, están intentando generar rápidamente protocolos de actuación de atención sanitaria basada en la telemedicina para adaptarnos a la nueva realidad asistencial, sin olvidar la necesidad de reactivar la cirugía bariátrica64, 65 como una herramienta terapéutica más que pueda ayudar a reducir el impacto de la obesidad sobre la infección por COVID-19.
La obesidad es un problema de salud pública que supone una carga económica y social de primera magnitud. A pesar de las limitaciones de los estudios retrospectivos y de la insuficiente información sobre las características fenotípicas de la obesidad, contamos con suficientes datos para sugerir que la obesidad comporta un factor de riesgo independiente de infección por la COVID-19, con mayor probabilidad de gravedad y mortalidad. Por tanto, es el momento de reforzar las acciones encaminadas a la prevención y al tratamiento de la obesidad en igualdad de condiciones que con el resto de las enfermedades crónicas.
Financiación
No ha existido financiación para la realización de esta revisión.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no tienen conflictos de intereses relacionados con esta publicación.
Bibliografía
- 1.Afshin A., Forouzanfar M.H., Reitsma M.B., Sur P., Estep K., Lee A., GBD 2015 Obesity Collaborators Health effects of overweight and obesity in 195 countries over 25 years. N Engl J Med. 2017;377:13–27. doi: 10.1056/NEJMoa1614362. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 2.Wang B., Li R., Lu Z., Huang Y. Does comorbidity increase the risk of patients with COVID-19: Evidence from meta-analysis. Aging (Albany NY). 2020;12:6049–6057. doi: 10.18632/aging.103000. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 3.Louie J.K., Acosta M., Winter K., Gavali S., Schechter R., Vugia D. Factors associated with death or hospitalization due to pandemic 2009 influenza A(H1N1) infection in California. JAMA. 2009;302:1896–1902. doi: 10.1001/jama.2009.1583. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 4.Morgan O.W., Bramley A., Fowlkes A., Freedman D.S., Taylor T.H., Gargiullo P. Morbid obesity as a risk factor for hospitalization and death due to 2009 pandemic influenza A(H1N1) disease. PLoS One. 2010;5:e9694. doi: 10.1371/journal.pone.0009694. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 5.Peng Y.D., Meng K., Guan H.Q., Leng L., Zhu R.R., Wang B.Y. Clinical characteristics and outcomes of 112 cardiovascular disease patients infected by 2019-nCoV. Zhonghua Xin Xue Guan Bing Za Zhi. 2020;48:450–455. doi: 10.3760/cma.j.cn112148-20200220-00105. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 6.Cai Q., Chen F., Wang T., Luo F., Liu X., Wu Q. Obesity and COVID-19 severity in a designated hospital in Shenzhen, China. Diabetes Care. 2020;43:1392–1398. doi: 10.2337/dc20-0576. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 7.Garg S., Kim L., Whitaker M., O’Halloran A., Cummings C., Holstein R. Hospitalization rates and characteristics of patients hospitalized with laboratory-confirmed coronavirus disease 2019 — COVID-NET, 14 States, March 1-30, 2020. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2020;69:458–464. doi: 10.15585/mmwr.mm6915e3. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 8.Richardson S., Hirsch J.S., Narasimhan M., Crawford J.M., McGinn T., Davidson K.W. Presenting characteristics, comorbidities, and outcomes among 5700 patients hospitalized with COVID-19 in the New York City area. JAMA. 2020;323:2052–2059. doi: 10.1001/jama.2020.6775. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 9.Hales K., Carroll M.D., Fryar C.D., Ogden C.L. Prevalence of obesity and severe obesity among adults: United States, 2017-2018. NCHS Data Brief. 2020;360 [consultado 24 May 2020]. Disponible en: https://www.cdc.gov/nchs/products/databriefs/db360.htm. [PubMed] [Google Scholar]
- 10.Lighter J., Phillips M., Hochman S., Sterling S., Johnson D., Francois F. Obesity in patients younger than 60 years is a risk factor for COVID-19 hospital admission. Clin Infect Dis. 2020;71:896–897. doi: 10.1093/cid/ciaa415. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 11.Klang E., Kassim G., Soffer S., Freeman R., Levin M.A., Reich D.L. Morbid obesity as an independent risk factor for COVID-19 mortality in hospitalized patients younger than 50. Obesity (Silver Spring). 2020;28:1595–1599. doi: 10.1002/oby.22913. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 12.Caussy C., Pattou F., Wallet F., Simon C., Chalopin S., Telliam C. Prevalence of obesity among adult inpatients with COVID-19 in France. Lancet Diabetes Endocrinol. 2020;8:562–564. doi: 10.1016/S2213-8587(20)30160-1. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 13.Nie W., Zhang Y., Jee S.H., Jung K.J., Li B., Xiu Q. Obesity survival paradox in pneumonia: A meta-analysis. BMC Med. 2014;12:61. doi: 10.1186/1741-7015-12-61. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 14.Ni Y.N., Luo J., Yu H., Wang Y.W., Hu Y.H., Liu D. Can body mass index predict clinical outcomes for patients with acute lung injury/acute respiratory distress syndrome? A meta-analysis. Crit Care. 2017;21:36. doi: 10.1186/s13054-017-1615-3. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 15.Petrilli C.M., Jones S.A., Yang J., Rajagopalan H., O’Donnell L., Chernyak Y. Factors associated with hospital admission and critical illness among 5279 people with coronavirus disease 2019 in New York City: Prospective cohort study. BMJ. 2020;369:m1966. doi: 10.1136/bmj.m1966. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 16.Hussain A., Mahawar K., Xia Z., Yang W., el-Hasani S. Obesity and mortality of COVID-19. Meta-analysis. Obes Res Clin Pract. 2020;14:295–300. doi: 10.1016/j.orcp.2020.07.002. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar] [Retracted]
- 17.Pranata R., Lim M.A., Yonas E., Vania R., Lukito A.A., Siswanto B.B. Body mass index and outcome in patients with COVID-19: A dose-response meta-analysis. Diabetes Metab. 2020;S1262-3636:30097–30105. doi: 10.1016/j.diabet.2020.07.005. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 18.Földi M., Farkas N., Kiss S., Zadóri N., Váncsa S., Szakó L. Obesity is a risk factor for developing critical condition in COVID-19 patients: A systematic review and meta-analysis. Obes Rev. 2020;21:e13095. doi: 10.1111/obr.13095. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 19.Gold J.A.W., Wong K.K., Szablewski C.M., Patel P.R., Rossow J., da Silva J. Characteristics and clinical outcomes of adult patients hospitalized with COVID-19 — Georgia, March 2020. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2020;69:545–550. doi: 10.15585/mmwr.mm6918e1. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 20.Price-Haywood E.G., Burton J., Fort D., Seoane L. Hospitalization and mortality among black patients and white patients with Covid-19. N Engl J Med. 2020;382:2534–2543. doi: 10.1056/NEJMsa2011686. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 21.Suleyman G., Fadel R.A., Malette K.M., Hammond C., Abdulla H., Entz A. Clinical characteristics and morbidity associated with coronavirus disease 2019 in a series of patients in Metropolitan Detroit. JAMA Netw Open. 2020;3:e2012270. doi: 10.1001/jamanetworkopen.2020.12270. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 22.De Lusignan S., Dorward J., Correa A., Jones N., Akinyemi O., Amirthalingam G. Risk factors for SARS-CoV-2 among patients in the Oxford Royal College of General Practitioners Research and Surveillance Centre primary care network: A cross-sectional study. Lancet Infect Dis. 2020;20:1034–1042. doi: 10.1016/S1473-3099(20)30371-6. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 23.Williamson E.J., Walker A.J., Bhaskaran K., Bacon S., Bates C., Morton C.E. Factors associated with COVID-19-related death using OpenSAFELY. Nature. 2020;584:430–436. doi: 10.1038/s41586-020-2521-4. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 24.Docherty A.B., Harrison E.M., Green C.A., Hardwick H.E., Pius R., Norman L. Features of 20 133 UK patients in hospital with Covid-19 using the ISARIC WHO Clinical Characterisation Protocol: Prospective observational cohort study. BMJ. 2020;369:m1985. doi: 10.1136/bmj.m1985. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 25.Bello-Chavolla O.Y., Bahena-López J.P., Antonio-Villa N.E., Vargas-Vázquez A., González-Díaz A., Márquez-Salinas A. Predicting mortality due to SARS-CoV-2: A mechanistic score relating obesity and diabetes to COVID-19 outcomes in Mexico. J Clin Endocrinol Metab. 2020;105:dgaa346. doi: 10.1210/clinem/dgaa346. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 26.McAuley P.A., Artero E.G., Sui X., Lee D.C., Church T.S., Lavie C.J. The obesity paradox, cardiorespiratory fitness, and coronary heart disease. May Clin Proc. 2012;87:443–451. doi: 10.1016/j.mayocp.2012.01.013. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 27.Barry V.W., Baruth M., Beets M.W., Durstine J.L., Liu J., Blair S.N. Fitness vs. fatness on all-cause mortality: A meta-analysis. Prog Cardiovasc Dis. 2014;56:382–390. doi: 10.1016/j.pcad.2013.09.002. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 28.Zbinden-Foncea H., Francaux M., Deldicque L., Hawley J.A. Does high cardiorespiratory fitness confer some protection against pro-inflammatory responses after infection by SARS-CoV-2? Obesity (Silver Spring). 2020;28:1378–1381. doi: 10.1002/oby.22849. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 29.Robinson M.K., Mogensen K.M., Casey J.D., McKane C.K., Moromizato T., Rawn J.D. The relationship among obesity, nutritional status, and mortality in the critically ill. Crit Care Med. 2015;43:87–100. doi: 10.1097/CCM.0000000000000602. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 30.Popkin B.M., Du S., Green W.D., Beck M.A., Algaith T., Herbst C.H. Individuals with obesity and COVID-19: A global perspective on the epidemiology and biological relationships. Obes Rev. 2020;21:e13128. doi: 10.1111/obr.13128. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 31.Informe n.° 32. Situación de COVID-19 en España a 21 de mayo de 2020. Informes COVID-19. Ministerio de Ciencia e Innovación [consultado 24 May 2020]. Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/EnfermedadesTransmisibles/Paginas/InformesCOVID-19.aspx
- 32.Gutiérrez-Fisac J.L., Guallar-Castillón P., León-Muñoz L.M., Graciani A., Banegas J.R., Rodríguez-Artalejo F. Prevalence of general and abdominal obesity in the adult population of Spain, 2008-2010: The ENRICA study. Obes Rev. 2012;13:388–392. doi: 10.1111/j.1467-789X.2011.00964.x. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 33.Casas-Rojo J.M., Antón-Santos J.M., Millán-Núñez-Cortés J., Lumbreras-Bermejo C., Ramos-Rincón J.M., Roy-Vallejo E. Características clínicas de los pacientes hospitalizados con COVID-19 en España: resultados del Registro SEMI-COVID-19. Rev Clin Esp. 2020;S0014-2565.:30206-X. doi: 10.1016/j.rce.2020.07.003. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 34.Berenguer J., Ryan P., Rodríguez-Baño J., Jarrín I., Carratalán J., Pachón J. Characteristics and predictors of death among 4,035 consecutively hospitalized patients with COVID-19 in Spain. Clin Microbiol Infect. 2020;S1198-743X:30431-6. doi: 10.1016/j.cmi.2020.07.024. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 35.Gil-Rodrigo A., Miró O., Piñera P., Burillo-Putze G., Jiménez S., Martín A. Evaluación de las características clínicas y evolución de pacientes con COVID-19 a partir de una serie de 1000 pacientes atendidos en servicios de urgencias españoles. Emergencias. 2020;32:233–241. [PubMed] [Google Scholar]
- 36.Richard C., Wadowski M., Goruk S., Cameron L., Sharma A.M., Field C.J. Individuals with obesity and type 2 diabetes have additional immune dysfunction compared with obese individuals who are metabolically healthy. BMJ Open Diabetes Res Care. 2017;5:e000379. doi: 10.1136/bmjdrc-2016-000379. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 37.Dhurandhar N.V., Bailey D., Thomas D. Interaction of obesity and infections. Obes Rev. 2015;16:1017–1029. doi: 10.1111/obr.12320. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 38.Cao X. COVID-19: Immunopathology and its implications for therapy. Nat Rev Immunol. 2020;20:269–270. doi: 10.1038/s41577-020-0308-3. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 39.Liu J., Li S., Liu J., Liang B., Wang X., Wang H. Longitudinal characteristics of lymphocyte responses and cytokine profiles in the peripheral blood of SARS-CoV-2 infected patients. EBioMedicine. 2020;55:102763. doi: 10.1016/j.ebiom.2020.102763. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 40.Liu P.P., Blet A., Smyth D., Li H. The science underlying COVID-19: Implications for the cardiovascular system. Circulation. 2020;142:68–78. doi: 10.1161/CIRCULATIONAHA.120.047549. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 41.Muniyappa R., Sriram Gubbi S. COVID-19 pandemic, coronaviruses, and diabetes mellitus. Am J Physiol Endocrinol Metab. 2020;318:E736–E741. doi: 10.1152/ajpendo.00124.2020. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 42.Cheng H., Wang Y., Wang G.Q. Organ-protective effect of angiotensin-converting enzyme 2 and its effect on the prognosis of COVID-19. J Med Virol. 2020;92:726–730. doi: 10.1002/jmv.25785. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 43.Ryan P.M., Caplice N.M. Is adipose tissue a reservoir for viral spread immune activation and cytokine amplification in Coronavirus disease 2019? Obesity (Silver Spring). 2020;28:1191–1194. doi: 10.1002/oby.22843. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 44.Guan W.J., Ni Z.Y., Hu Y., Liang W.H., Ou C.Q., He J.X. Clinical characteristics of Coronavirus disease 2019 in China. N Engl J Med. 2020;382:1708–1720. doi: 10.1056/NEJMoa2002032. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 45.Stefan N., Birkenfeld A.L., Schulze M.B., Ludwig D.S. Obesity and impaired metabolic health in patients with COVID-19. Nat Rev Endocrinol. 2020;16:341–342. doi: 10.1038/s41574-020-0364-6. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 46.Sanchis-Gomar F., Lavie C.J., Mehra M.R., Henry B.M., Lippi G. Obesity and outcomes in COVID-19: When an epidemic and pandemic collide. Mayo Clin Proc. 2020;95:1445–1453. doi: 10.1016/j.mayocp.2020.05.006. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 47.Pereira-Santos M., Costa P.R., Assis A.M., Santos C.A., Santos D.B. Obesity and vitamin D deficiency: A systematic review and meta-analysis. Obes Rev. 2015;16:341–349. doi: 10.1111/obr.12239. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 48.Gombart A.F., Pierre A., Maggini S. A Review of micronutrients and the immune system-working in harmony to reduce the risk of infection. Nutrients. 2020;12:236. doi: 10.3390/nu12010236. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 49.Fabbri A., Infante M., Ricordi C. Editorial — Vitamin D status: A key modulator of innate immunity and natural defense from acute viral respiratory infections. Eur Rev Med Pharmacol Sci. 2020;24:4048–4052. doi: 10.26355/eurrev_202004_20876. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 50.Shi Y., Liu T., Yao L., Xing Y., Zhao X., Fu J. Chronic vitamin D deficiency induces lung fibrosis through activation of the renin-angiotensin system. Sci Rep. 2017;7:3312. doi: 10.1038/s41598-017-03474-6. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 51.Martineau A.R., Jolliffe D.A., Hooper R.L., Greenberg L., Aloia J.F., Bergman P. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: Systematic review and meta-analysis of individual participant data. BMJ. 2017;356:i6583. doi: 10.1136/bmj.i6583. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 52.Quesada-Gómez J.M., Entrenas-Castillo M., Bouillon R. Vitamin D receptor stimulation to reduce acute respiratory distress syndrome (ARDS) in patients with coronavirus SARS-CoV-2 infections: Revised Ms SBMB 2020_166. J Steroid Biochem Mol Biol. 2020;202:105719. doi: 10.1016/j.jsbmb.2020.105719. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 53.Ilie P.C., Stefanescu S., Smith L. The role of vitamin D in the prevention of coronavirus disease 2019 infection and mortality. Aging Clin Exp Res. 2020;32:1195–1198. doi: 10.1007/s40520-020-01570-8. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 54.Hastie C.E., Mackay D.F., Ho F., Celis-Morales C.A., Katikireddi S.V., Niedzwiedz C.L. Vitamin D concentrations and COVID-19 infection in UK Biobank. Diabetes Metab Syndr. 2020;14:561–565. doi: 10.1016/j.dsx.2020.04.050. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 55.Ebadi M., Montano-Loza A.J. Perspective: Improving vitamin D status in the management of COVID-19. Eur J Clin Nutr. 2020;74:856–859. doi: 10.1038/s41430-020-0661-0. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 56.Grant W.B., Lahore H., McDonnell S.L., Baggerly C.A., French C.B., Aliano J.L. Evidence that vitamin D supplementation could reduce risk of influenza and COVID-19 infections and deaths. Nutrients. 2020;12:988. doi: 10.3390/nu12040988. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 57.Castillo M.E., Entrenas Costa L.M., Vaquero Barrios J.M., Alcalá-Díaz J.M., López Miranda J., Bouillon R. Effect of calcifediol treatment and best available therapy versus best available therapy on intensive care unit admission and mortality among patients hospitalized for COVID-19: A pilot randomized clinical study. J Steroid Biochem Mol Biol. 2020 doi: 10.1016/j.jsbmb.2020.105751. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 58.Dicker D., Bettini S., Farpour-Lambert N., Frühbeck G., Golan R., Goossens G. Obesity and COVID-19: The two sides of the coin. Obes Facts. 2020 doi: 10.1159/000510005. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 59.The Lancet Diabetes Endocrinology Obesity-related stigma-hiding in plain sight. Lancet Diabetes Endocrinol. 2020 doi: 10.1016/S2213-8587(20)30123-6. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 60.Lecube A., Monereo S., Rubio M.A., Martínez-de-Icaya P., Martí A., Salvador J. Prevención, diagnóstico y tratamiento de la obesidad. Posicionamiento de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad de 2016. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017;64(Supl 1):15–22. doi: 10.1016/jendonu.2016.07.002. [DOI] [PubMed] [Google Scholar]
- 61.Luzi L., Radaelli M.G. Influenza and obesity: Its odd relationship and the lessons for COVID-19 pandemic. Acta Diabetol. 2020;57:759–764. doi: 10.1007/s00592-020-01522-8. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 62.Codella R., Luzi L., Inverardi L., Ricordi C. The anti-inflammatory effects of exercise in the syndromic thread of diabetes and autoimmunity. Eur Rev Med Pharmacol Sci. 2015;19:3709–3722. [PubMed] [Google Scholar]
- 63.Durrer Schutz D., Busetto L., Dicker D., Farpour-Lambert N., Pryke R., Toplak H. European practical and patient-centred guidelines for adult obesity management in primary care. Obes Facts. 2019;12:40–66. doi: 10.1159/000496183. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 64.Rubino F., Cohen R.V., Mingrone G., le Roux C.W., Mechanick J.I., Arterburn D.E. Bariatric and metabolic surgery during and after the COVID-19 pandemic: DSS recommendations for management of surgical candidates and postoperative patients and prioritisation of access to surgery. Lancet Diabetes Endocrinol. 2020;8:640–648. doi: 10.1016/S2213-8587(20)30157-1. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]
- 65.Sánchez-Santos R., García Ruiz de Gordejuela A., Bretón Lesmes I., Lecube Torelló A., Moizé Arconé V., Arroyo Martín J.J. Obesidad y SARS-CoV-2: Consideraciones sobre la cirugía bariátrica y recomendaciones para el inicio de la actividad quirúrgica. Cir Esp. 2020 doi: 10.1016/j.ciresp.2020.06.005. [DOI] [PMC free article] [PubMed] [Google Scholar]

